Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Camina el burro lento en su andadura
siempre pausado y baja la mirada
bajo el ardiente sol de la cañada
con las alforjas llenas de amargura.
¿Por qué ha de ser mi raza desventura,
pregunta el asno sin decir burrada,
siempre en el tajo desde la alborada
por desecho de tienta y de cordura?
Avanza al ritmo lento del pollino
su abnegado patrón, su compañero,
con paso sosegado, harto cansino,
pensando en su miseria y el dinero;
ninguno está contento con su sino
ni el rucio pertinaz ni su escudero.
siempre pausado y baja la mirada
bajo el ardiente sol de la cañada
con las alforjas llenas de amargura.
¿Por qué ha de ser mi raza desventura,
pregunta el asno sin decir burrada,
siempre en el tajo desde la alborada
por desecho de tienta y de cordura?
Avanza al ritmo lento del pollino
su abnegado patrón, su compañero,
con paso sosegado, harto cansino,
pensando en su miseria y el dinero;
ninguno está contento con su sino
ni el rucio pertinaz ni su escudero.