Mundo agradable

Sabés Luz que estos personajes se llaman Blanca y Juan porque algunos amigos no me perdonaron Que Bianca y Sam del cuento del teatro no se quedaran juntos. Y si bien no son ellos, fue un guiño que les hice.
Para ser sincera, escribí de todo lo que te puedas imaginar, pero acá en este portal entendí que ese "todo" no se puede traer y lo que hago es compartir digamos lo más tranquilo, porque hay determinados lectores que aunque no lo creas, les cuesta separar la ficción de lo que es cierto y eso a veces puede ser muy incómodo y me pasó.
Cuando es personal/ biográfico yo misma lo digo abiertamente, pero los cuentos cuentos son y lo mágico de escribir es tomar estímulos y después armar algo con la propia creatividad.
Gracias de todo corazón por leerme en líneas largas, no todos lo hacen y por eso mi agradecimiento es doble.
Un abrazo.
Gracias a tí porque la que disfruta soy yo. Y te puedo asegurar que soy una lectora difícil de contentar. Me aburro con facilidad y, con los años, he aprendido a pasar página cuando las cosas no me enganchan. Por lo general me sobran los artificios y las florituras que no dicen nada. Tú manejas a perfección la justa medida.
Un abrazo
 
El estudio de Juan huele a libros, es un cuarto cálido, rectangular y mal ventilado, a propósito. Pensado así para que el aire rumoroso de la plaza frente a su departamento, no lo profane con la realidad.
Es un recinto de abstracción, de inciensos, de esencias saturadas de frutos y maderas, impregnado del inconfundible perfume del papel sepia de la biblioteca que ocupa la pared perpendicular a la ventana. Una ventana antigua, con postigones de hierro que está casi oculta por una cortina bordó de textura densa, cuya penumbra le da protagonismo al sereno halo de la lámpara Tiffany sobre el escritorio ubicado frente al sofá.
Es una habitación bohemia, divinamente adictiva, extraña, fuera del mundo, diseñada para un encierro voluntario de aromas intensos.
Y Blanca aprueba, sonríe, curva los labios de una manera hipnótica. Le gusta mucho el lugar, se le nota en los ojos suavemente ahumados por una discreta sombra azul.
La contemplación de los libros acomodados en los estantes de cedro le causa placer y los roza con tacto sutil, hasta que sus pasos buscan el sofá, mientras afuera el cielo se va apagando en nubarrones que intimidan.
Blanca estira las piernas sobre la amplitud del sillón. Está contenta, relajada.
Sus botas sobre la alfombra con arabescos morados, reposan escondidas debajo de la mesita legumbrera que Juan compró en la feria de los artesanos del bulevar, solo porque a ella le encanta la estética de los colores de los granos repartidos debajo del vidrio.
Lleva unas medias de algodón cortas y suaves, con lunares rojos en un fondo negro, que a él le provocan sensaciones más peligrosas que tiernas.
Ella le pide permiso para espiar las evaluaciones de sus alumnos y Juan se lo concede, como le concede todo.
Y mientras le acerca un capuchino con una porción de torta mil hojas, comprada en La Nacional, le sigue contando esas historias que ella dice que por favor necesita oír.
De su niñez, de sus espacios hallados entre la vereda, el fútbol de jardín y la pileta de lona del patio con baldosas anaranjadas, de esas tardes longevas y calurosas de verano bajo el parral, o del tronco del paraíso que siempre le recibía la espalda, abrazándolo con su sombra cómplice.
El relato se transporta a las páginas de un viejo cuaderno que tenía más dibujos que escritos, pero en el que ya despuntaba la vocación del profesor. Tenía que ser con las letras. Su vida y las letras ya eran una unidad indivisible.
Blanca vuelve a preguntarle si él es estricto para corregir, si los años lo volvieron un poquitín ogro, si lo incomodan, la gramática en desorden o los acentos en fuga.
Y es entonces Juan el que no pide permiso para besarla y el diálogo se interrumpe.
Le exige, risueña, que retomen la conversación y a él le cuesta darle un respiro, porque es sencillamente exquisita, una delicia hasta de nombre.
Su boca sabe a azúcar, a dulce de leche con notas de cacao y café.
Blanca, Blanca suya, Blanca luz, pronuncia y suena como un mantra.
El mundo es agradable en el contexto de su espíritu que la hospeda, y por supuesto, se lo hace saber con palabras de cuaderno, con verbo de tinta, con un lenguaje que ella conoce y requiere, para que nunca jamás se le olvide.
Pone a girar en un vinilo por el que pagó con gusto una fortuna, la canción de Serú Girán, que lo interpreta perfectamente.
Es magnífica. Es magia pura e incuestionable. Blanca también.
Y la cantan en un dueto sin ensayo previo, ella afinada, él con algunos olvidos de la letra, pero no se detiene, porque ese canto invocación consigue que el egrégor de la plenitud se manifieste y descienda, como descienden las primeras gotas de la tarde que acontece detrás de las cortinas oscuras.
Después del viaje musical, Juan intenta volver, hace el esfuerzo por reanudar el hilo de la charla, y explica con sus mejores modos de docente, que solo creció y maduró, que el chico de la vereda leyó mucho más, que se equivocó, que acertó, que aprendió, que se pulió bastante, y que cambió el cuaderno y la lapicera por una notebook que debe renovar en cualquier momento, pero que no lo hizo aún, porque le da lástima reemplazar a una vieja amiga y compañera de tareas a la que frecuentemente le falla el teclado.
Blanca lo llama “nostálgico vintage”, “su” nostálgico vintage, afirmando que justamente por eso está hecho para ella, brindándole así la excusa perfecta para encontrarse de nuevo con su boca.
Ruge un trueno y se descorre un telón de agua, de tormenta de abril detrás de los vidrios teñidos de vapor, al mismo tiempo que la dama juega a rendirse y otro temporal se desata dentro del cuarto exótico, del mundo creado, del mundo agradable que para ellos siempre lo será, en tanto decidan estar juntos.



Nota: copyright 2021, relato breve de temática romántico-descriptiva cuya única finalidad es entretener.
Como siempre la caracteriza, unas líneas bellas y de profundas y constantes reflexiones.
Aprovecho esta visita, imagine que estoy tocando a su puerta: para desearle lo mejor y Feliz Año Nuevo 2025, con mucha armonía, salud e inspiración.
Que el amor siempre tenga en usted, la mayor de las pasiones y convicciones.
Hemos vivido un año intenso, aquí en mi tierra, pero no se puede parar de soñar.
Que reine el amor y la esperanza.

Saludos
 
Que suerte que el compañero Alde rescató está joyaza porque decirle joya es poco
A ver my dear hermana hermosa del cuore: este relato es como vos bien especial y que cuando alguien lo actualice de nuevo te sirva para entender lo que valés y por qué tenés que escribir siempre aparte de hacernos felices a los que te queremos.
Sé que hoy vas a estar a full pero cuando vuelvas a entrar vas a ver este mimo que te merecés :cool:
Abrazo enorme quiebracostillas y un k.i.y.h. que mece la plumágica.
 
Me encanto, porque pude recorrer el lugar, disfrutar de los olores, el ambiente... la luz de la lampa que redibuja todo, la sensación de recorrer libros, etc Todas esas cosas me parecen tan valiosas. Solo tengo un problema. Que canción de Serú Girán?



y bueno, ha sido un placer leerte poeta.
saludos.
 
Como siempre la caracteriza, unas líneas bellas y de profundas y constantes reflexiones.
Aprovecho esta visita, imagine que estoy tocando a su puerta: para desearle lo mejor y Feliz Año Nuevo 2025, con mucha armonía, salud e inspiración.
Que el amor siempre tenga en usted, la mayor de las pasiones y convicciones.
Hemos vivido un año intenso, aquí en mi tierra, pero no se puede parar de soñar.
Que reine el amor y la esperanza.

Saludos

Es muy lindo imaginar que esa puerta existe y a través de ella se borran las distancias entre países hermanos.
Muchas gracias, Alde por visitar estas letras tan queridas para mí.
Recién ahora me pude sentar un rato frente a la pantalla.
Argentina siempre está al borde del abismo, somos un pueblo muy castigado por políticos corruptos. Pero puertas adentro de los hogares la felicidad es posible, solo hay que construirla día a día aunque no sea fácil.
Y que reine la esperaran, claro que sí.
Feliz primera noche de este año nuevo y que sea mágica para vos y tu familia.
 
Me encanto, porque pude recorrer el lugar, disfrutar de los olores, el ambiente... la luz de la lampa que redibuja todo, la sensación de recorrer libros, etc Todas esas cosas me parecen tan valiosas. Solo tengo un problema. Que canción de Serú Girán?



y bueno, ha sido un placer leerte poeta.
saludos.

Se había borrado la canción, se llama igual que el cuento, Mundo agradable. Edité y la volví a poner.
Me gusta mucho la música internacional pero no me olvido de las joyas que produjo mi tierra.
Y me alegra que estés en mi espacio de prosas porque es grato ser leída por amigos que dan valor a lo que con tanto cariño escribí hace tiempo.
Gracias de corazón y que este año sea feliz para vos y tus seres queridos.
 
Que suerte que el compañero Alde rescató está joyaza porque decirle joya es poco
A ver my dear hermana hermosa del cuore: este relato es como vos bien especial y que cuando alguien lo actualice de nuevo te sirva para entender lo que valés y por qué tenés que escribir siempre aparte de hacernos felices a los que te queremos.
Sé que hoy vas a estar a full pero cuando vuelvas a entrar vas a ver este mimo que te merecés :cool:
Abrazo enorme quiebracostillas y un k.i.y.h. que mece la plumágica.

Estuve a full hasta hace un ratito que me senté a relajarme un poco frente a la pantalla y no quería dejarte sin respuesta acá por demasiado tiempo aunque hablemos todos los días de nuestras vidas.
Sabés que responder es como responder un saludo, es lo que corresponde y me nace.
Es demasiado hermoso lo que siempre me decís. Me renovás la fe en la amistad.
Infinitas gracias, hermano mío del cuore.
Abrazo nocturno e inusual pero bien fuerte y lleno de cariño.
 

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