El viento sopla a través del lago, mordiéndome las mejillas
como dientes fríos. Me protejo y miro hacia el agua. La superficie
es áspera. Las olas levantan sus cabezas cubiertas de blanco pero
son arrastradas hacia abajo nuevamente. Me recuerda al fantasma
del río Leteo : arrastrado al agua y obligado a beber.
Más allá en el lago hay un hombre en un bote de remos.
A la distancia, se ve pálido. Podría estar luchando o quizas
disfrutanto del viaje. Es como un explorador en busca de nuevas
tierras, excepto que olvida su proximidad a la costa.
Yayo no encuentra
el final de su cuento,
niebla invernal .
como dientes fríos. Me protejo y miro hacia el agua. La superficie
es áspera. Las olas levantan sus cabezas cubiertas de blanco pero
son arrastradas hacia abajo nuevamente. Me recuerda al fantasma
del río Leteo : arrastrado al agua y obligado a beber.
Más allá en el lago hay un hombre en un bote de remos.
A la distancia, se ve pálido. Podría estar luchando o quizas
disfrutanto del viaje. Es como un explorador en busca de nuevas
tierras, excepto que olvida su proximidad a la costa.
Yayo no encuentra
el final de su cuento,
niebla invernal .