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Hermano, si ves algún destello en estas líneas te lo agradezco.
Es la primera vez que intento algo en este foro. Apelaré a la guía de algún moderador o de los compañeros para hacer contacto con la propuesta.
Gran saludo amigo. Sé que andas por el mundo sin olvidar tu querencia.
Y eso tiene un valor.
Tengo mucha simpatía por las comadrejas . Intento respetarlas como habitantes del monte y aveces las alimento.
Por estos lares es común verlas muertas, a causa de las personas o los perros. Creo que por ignorancia, miedo , y al final por costumbre,
se las rechaza , con un pánico infundado...
Brillan cada vez que digo sí.
De mica y de feldespato.
Las piedritas de los cerros
cuando las miro de soslayo.
Yo siempre las fijo en un verso
para que sigan deambulando.
Porque nunca guardé la fortuna
como tréboles del campo.
Prefiero al tacto la harina
cernida a prepo en peñascos.
Cuando el...
Gracias compañero Maroc por reparar en estas brevedades
que intentan mirar el cielo
sin atisbo de imprecación .
Que haya un gran día allá por tus pagos.
Gran poema José Luis!
Atravesados de luz andamos.
Las más de las veces sin darnos cuenta. A tientas ante la maravilla de una puerta entreabierta.
Saludos poeta.
El mar da de comer y también invita a morir.
Creo que el poema lleva al lector al escenario que el poeta ha planteado,
de modo que uno termina de leerlo y siente el salitre.
Saludos Vicente.
El que siembra sabe a esperar,
el que espera está más cerca del milagro. El milagro es una invitación a la gratitud.
Buenos versos, compañero, que trasuntan por las avenidas de lo esencial.
Gran saludo.
El título encierra todo el poema,
y el asalto de la nostalgia se siente sin la necesidad de un disparo.
Buenas letras Antonio, que cuentan lo que fue y lo que no será.
A falta de estilo, destilo
del verso la suave cicuta,
del árbol sedante la fruta,
del bravo beleño el pistilo.
Si aspiro las hojas de tilo,
de un palmo de tierra en disputa,
o enciendo en la noche impoluta,
de un astro iracundo, el pabilo.
De todas las llaves hay una
que gira sin roce el...
Cuando la pericia exige más pericia y el abismo no encuentra su tasa , o esa antigua melancolía del que sabe que ignora.
Me ha parecido un soneto hermosamente ejecutado.
Saludos.
Gracias compañera.
El secreto es cortarla bien finita (a la manzana)
Eso de estar a metros del insomnio
como forma de medir la vigilia
no lo tengas en cuenta.
Gran saludo para vos.
Cuánto me alegro compañera Pincoya76 que estos versos sean de tu agrado.
El portugués que se habla y se canta en Cabo Verde tiene lo suyo.
Gran saludo y gracias por tu paso.
Es tarde y tus vecinos sólo sueñan
que te amputan la mano conque escribes.
Ese amargo alboroto de palabras
atroces, obsoletas, inservibles.
Es jueves y las tías siempre hornean
pasteles de manzana con canela.
Se encierran en el cuarto y no se enteran
que afuera el arco iris es perfecto.
Y yo...
Me atoré con la ceniza
del murmullo de una piedra.
Y yo con éste vicio
de oráculo empedernido:
la llamé y la llamé
por su parte más blanda,
por su grieta más tibia,
por su fibra más sorda.
Hasta que me dormí.
Y en el sueño de la palabra
estaba la vanidad.
Y no supe qué callar.
Después,
lo de...
Gracias Gustavo!
Me alegro que te haya gustado.
Sí, Melingo un fenómeno (¡cuánto músico bueno en Argentina!)
El poemita va un poco para abajo en el ánimo, pero sólo para intentar subir.
Te mando un abrazo.
Gracias a vos, Antonio.
Comparto tus mismas interrogantes
y deseos de redención para con ese sufrido pueblo.
Su trágica historia y no menos duro presente me dan vergüenza.
Te mando un abrazo.
A Maroc, que no dudó en recordar.
Turquesa y agobiante.
Escandalosa y alegre.
La noche de Haití me embiste,
espléndida y triste.
Y luego la luna
me enseña sus dientes,
su garfio impaciente,
su cuna precaria.
Mañana en la isla
será...
Junté los pocos
sueños que aún tenía
y los esparcí por el suelo.
Amanecí pisoteado.
No miré la hora
cuando me fui pateando
piedras filosofales.
De camino
me entretuve hurgando
en un basurero
ideológico.
Ni hueso de utopía.
Ni siquiera la uña
partida de un sufragio.
Aquello era menos
que...
El aire todavía conservaba
la brasa de tu palabra.
Y un vago resplandor
me quemó la cara
cuando quise leer tu mano.
Dejaste marcado el libro,
por despistar,
en una página cualquiera.
Cuando saliste a la terraza.
Tu silencio había crecido
como un río que termina
por desbordarse cada mayo.
Y lo...
Grande charlie !
Sí, acá tenemos la feijoa sellowiana,
o guayabo del país. Personalmente la fruta autóctona más rica de Uruguay. Fructifica ahora mismo, en abril.
Igual no vienen mal unos guayabitos del tropic.
Gran abrazo compañero y siempre gracias por tu lectura.
He apoyado la escalera
en las espaldas de tu deseo
sólo para comprobar
que después del horizonte
hay más horizonte.
Te he buscado
como una moneda en la calle.
Un trébol de nadie.
Una carta en la botella.
A la sombra de una palabra.
Con un cirio en la mano.
Antes de la lluvia.
Hoy tuve que abrir...