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Al aire le pido su viento y a las costas le pido su mar.
brillo a la luz de cada estrella y se me apaga el sol para no verme llorar.
Canto la canción que no recuerdo y sin su música aprendo a bailar,
descalzo, sin los pies en el suelo, con las manos abiertas de acariciar la oscuridad...
Como borracho de un hechizo de bruja, recuerdo aquella fiesta
donde vestidos de pinocho quemamos el primer beso entre maderas
y encuentro aquel anillo que te regalé cuando no tenías más ropa puesta
que tus pestañas bailando al viento y en el suelo, tu camiseta,
Recojo la penúltima lágrima...
Entre los escombros de una mal vivida vida pasada,
me subí a lomos del futuro y el futuro galopaba de mi lado.
A cuatro patas me desjaulé la mente, a mi mente, le crecieron alas,
a cuatro palabras cabalgué sin rumbo y mi rumbo, el de un llanero solitario.
Me vi entre el espejo de donde la...
Te besaré de rosas,
te abrazaré de besos.
Te llenaré de prosas,
te escribiré de versos.
Te recordaré a solas,
te lloraré en silencio.
Te escribiré en las horas
te llamaré en el tiempo.
Te esperaré en la alfombra,
te soñaré tu cuerpo.
Te brindaré dos copas.
se olvidará tu lejos...
Sin mí, mis manos vacías te abrazan a ciegas.
Sin ti, mis silencios son tuyos y mis palabras huecas.
Sin mí, respiras entre sueños el humo de mi ausencia.
Sin ti, le rompo los cristales a nuestro mundo de estrellas
y al despertar, quizás algunos días, cuando despierto, despiertas,
sin mí...
Versos que te envuelven besos,
velas que los vuelan lejos,
distancias que solo están cuando despierto,
con mi boca loca, loca por tus sueños.
Sueños que me empapan miedos,
gritos que atardecen lentos,
caricias resfriando infiernos,
con mi boca loca, loca por besar tu cuerpo.
Cuerpos...
Ya no era nuestro mundo. Aquí no existía ni la noche ni el día,
el hasta luego era un siempre, los besos vivían en nuestros labios,
las mañanas amanecían envueltas en papel de caricias
y las tardes nos juntaban la piel, porque ya no ibas al trabajo.
Nunca me atreví a preguntarte si habíamos...
No me sueltes
para verme caer bajo el infierno de mis rodillas,
cómo aquel día, creo que era lunes,
en el que me soltaste y perdí la vida.
No me sueltes,
para que siempre, para siempre, mis sábanas se queden frías,
cómo aquel día, creo que era martes,
en que me soltaste y se me soltó tu...
Mientras tiritaba de frío,
se me tiritaban las ideas
y aunque sin querer seguir, seguía vivo,
mi corazón me seguía suplicando que me fuera.
Me fui. Se fue ese yo, que vivía entre lineas de libro
dónde cada anocheciendo se me anochecían las letras,
se me desordenaban las páginas, me...
Si me muero,
que sea por compartir un primer boca a boca con tu mirada.
Si me muero,
que sea por nacer otra vez entre tu piel y tu almohada.
Si me muero,
que sea para soñar que buceo sobre el cielo de tu espalda.
Si me muero,
que sea para descansar para siempre en las costuras de tu cama...
Si me olvidas de ti,
a mis zapatos los pisaran por ir solos al trabajo.
Si te olvidas de mi,
estaré escribiéndome a mi mismo hasta que te acuerdes de olvidarme.
Si me olvidas de ti,
tu taza favorita se romperá por no estarla sujetando.
Si te olvidas de mi,
correré sin destino hasta que no...
Te levantaste sin zapatillas
y tus zapatos, por ahí de paseo.
Tus vaqueros ajustados al techo, el perchero con tu camisa,
los cajones vacíos y tú, mirándote al espejo.
Los ojos medio abiertos, el sol entre cortinas,
las estrellas riéndose por el suelo
y al mirarte, tu infinita sonrisa...
Bipolarmente me mentí
y creí que ya no me quería.
Me encerré cada noche en mí
y sin saberlo, mi otro yo quería regalarme una vida.
Bipolarmente me sentí,
sólo, en una soledad que me mentía,
intentando que no creyera que vivir
era el regalo que la vida estaba esperando de mis días...
Preferí vivir en mi propia locura
para que me llamaran loco los que nunca me llamaron cuerdo
y en el tercer piso de la luna,
me puse a barrer con la escoba que no sabe barrer los sueños.
Barrí el recuerdo de olvidar las dudas,
barrí el sentido de la razón, dándole la razón al tiempo...
Lloraba de miedo,
me destrozaba los huesos contra una esquina,
me arrancaba por dentro
y mis entrañas por la cama, renunciando a la vida.
Lloraba de miedo,
me desabrochaba los zapatos para caer a la deriva,
tropezaba con mis "no quiero"
y como siempre, cerraba los ojos para verla...
Me gustaría ser yo y solo a veces,
me desencierro de mis miedos, sin sentir el miedo
que me despierta cuando sin dormir, me amanece,
y le sigo buscando estrellas al blanco sin fin de mi techo.
Me gustaría ser yo para volar como vuelan los peces
en ese espacio seguro de un mar de cristal...
De tanto despertar tantos sentimientos,
no hubo planeta en este mundo donde poder volar,
con el alma desjaulada de los tantos lamentos
de una vida vivida de recortes que no quería recordar.
De tanto despertar tantos sentimientos,
no hubo paredes en mis versos para poder deshauciar
ese par...
Si nunca te pedí que me prestaras un sueño,
porqué nunca dejé de pedirme soñarte sin miedo,
junto a la oscuridad de tus ojos y los míos, tan abiertos,
para que nunca hubiera un espacio perdido en el despiste de un bostezo.
Si nunca te pedí que me prestaras un beso,
porque nunca dejé de...
Me perdiste un verso
y desde aquel maldito día,
todas mis estrofas besan mis miedos.
Me perdiste un verso
y todas las malditas noches,
todos mis sueños me pierden un sueño.
Me perdiste un verso
y cada maldita tarde me pierdo
en el horizonte de la página en blanco que duerme junto a mi...
Me golpeaste tanto,
que de tanto quererte,
solo mis besos golpeaban tus labios.
Me golpeaste tanto,
que de tanto necesitarte,
no necesita cicatrices para seguir a tu lado.
Me golpeaste tanto,
que de tanto esperarte,
solo supe vivir para saberte seguir esperando,
porque de...
Soñar, ya no era vivir
si entre mi piel y mi estar soñando,
solo estaban las sabanas, que seguían soñando a tí.
Soñar, ya no era vivir
porque ya mis sueños solo sabian soñar a dos manos
y sin las tuyas en las mías, los sueños ya no se sabian cumplir.
Soñar, ya no era vivir
porque si...
Te pregunté cómo, te pregunté cuando,
te dije ¿te vienes? y me fui contigo.
Levanté el suelo de pies y manos,
te dije ¿me quieres? y te fuiste conmigo.
Te bese siempre, te bese tanto,
me dijiste me pierdes y perdimos los abrigos.
Te abracé lejos, te abracé sin manos,
me dijiste...
Se me olvidó fumarte y sin querer,
me comí todas las nubes de mis cielos de tormenta.
Se me olvidó fumarte y te busqué,
cómo quien busca el vaso vacío de una vida desierta.
Se me olvidó fumarte y empezó a llover,
entre la ansiedad de no tenerte y el no querer que volvieras.
Se me olvidó...
Hipotequé mi vida, a orillas de la costa de tu costado
y no soñé otra manera de pagar mi deuda,
que con mis huellas rozando tus labios.
Hipotequé mi vida, junto al aire de una casita de versos recitados
y no encontré más banco donde guardarla,
que el de una plaza frente a dos ancianos...
Entre el susurro de las cuerdas de un invisible violín,
le dabas la espalda cada noche a cada noche de tus miedos.
Las nubes bajo las retinas de una luna teñida de gris
y tú, como siempre, paseando por la cuerda floja del tiempo.
Dicen que alguien te vio caer, quizás en una noche de abril...
Si no te puedo decir nada, te escribiré en una esquina del viento
para que cuando el sol te arañe las persianas
me encuentres invisible, rozándote la piel de nuestro primer beso.
Si no te puedo decir nada, te acariciaré sin que estés, con un "te quiero",
para rodear el aire salado de...
Si algún día crees que me quieres,
dímelo, para creer que algún día querrás que te quiera
como cuando te quise, sin querer que te quisiera.
Si alguna noche crees que me mientes,
dímelo, para creer que alguna noche querrás que te mienta
como cuando te dije que mentía, para callar que te...
La felicidad es esa huella compartida
entre mi dedo y tu espalda,
que hace que se nos despierten
los sueños
y se nos duerman las palabras.
La felicidad es imaginar que a nuestra vejez
le seguirán sobrando tantas alas,
que no necesitaremos palomas
para volarle al parque las madrugadas...
Si aprendiera a dejar de sufrir,
viviríamos en un país donde las
nubes nos alumbrarían sueños.
Si aprendiera a querer vivir,
viviría todas nuestras vidas
en una casa sin relojes, con la entrada prohibida al tiempo.
Si aprendiera a saberte escribir,
copiaría tus palabras, para soñar...
Sólo tú, haces que tu calle sea el lugar perfecto
para cruzar el espejo a otro mundo, hasta el país de tu sonrisa.
Solo tú, haces que la tierra sea plana para no caernos
cuando se nos cansen las alas de tanto aprender a volarle al día.
Solo tú, haces que las horas jueguen al reloj para...
De tanto dejarme caer, me levanté del vacío de mis sinsueños
y descubrí que el cielo se olvida de los que perdimos el miedo a volar.
De tanto quererme arrastrar al filo de mis sinmiedos,
creí que quería seguir viviendo como si en la vida se pudiera soñar.
De tanto sentirme morir, dándole...
Si un río pudiera desbordar el cielo,
la oscuridad sería luz y tú mi único sueño,
en el infinito insomnio donde de tanto miedo
me negaría el derecho a florecer las letras de un "te quiero"
Y para siempre mi río sería el renacer de cada momento
en que tu sonrisa viviera sin la oscuridad...
Entre cielos de tí
y mantas de recuerdos,
entre risas que perdí
y susurros entre tu pelo.
Entre vivir por vivir
y volar bajo tu techo,
solo mi guitarra me dice quien fuí,
porque soy, tu echarte de menos.
Entre tus dedos en mí
y soñar que no despierto,
entre remar tu carmín
y mis labios...
Cada noche, susurrarte caricias
y con los dedos que me sobren,
pintarte sueños.
Cada mañana, despertar a
escondidas,
preparar un café y cuando despiertes, quizás un beso.
Cada tarde, desnudar tu sonrisa
y mirarme los pies buscando el suelo,
para volver a dormirme sin prisas
en el...
Escribir poesía es lamentar que en el cielo no haya ríos
en los que saborear el beso del sabor de tus palabras.
Escribir poesía es leer a escondidas el cuento prohibido
donde dos seres, sin saber, aprenden entre madrugadas.
Escribir poesía es tropezarle a las nubes y calentar el frío...
Encadenaría el baile de cada baiben de tus pupilas
si al amanecer conmigo, algún día, se les olvidara soñar
y con el poco hilo que le quedase al equipaje de mi mochila
tejería un cielo privado donde columpiarnos antes de desayunar.
Mantendría a flote cada latido de tu piel contra la mía...
Me despierto de la realidad para volver a cruzarme en tus sueños,
me duermo tan cerca de tí que no me quedan arrugas por planchar.
Te veo volando tan cerca que puedo abrazarte al viento,
te leo hablarme tan lejos que escucho que me quieres amar.
Te pido un para siempre y siempre me...
Se nos mojaban las manos al rozarnos,
se nos hundía la noche en cada
hasta luego,
nos volaba el alma al volver a besarnos
y un día descubrimos que tú eras agua y yo era incendio.
Rompimos a llover las horas de tanto
mirarnos,
se nos encalló el reloj en nuestro puerto.
De tantas risas...
Se me olvidó beberte y sin querer,
me comí todas las nubes de tus cielos
de tormenta.
Se me olvidó beberte y te besé,
cómo quien besa el vaso vacío de
una vida desierta.
Se me olvidó beberte y empezó a llover
entre el edredón de plumas de mis alas que ya no vuelan.
Se me olvidó beberte y...
Déjame sangrar el maldito amor que
me inyectaste
entre versos de hollín blanco y amaneceres grises junto a tí.
Déjame rasgar las paredes de mis labios de cuando los besaste,
para llenar mi cabeza de sueños y mis sueños, sin dormir.
Déjame vomitar los insultos en los que nunca me miraste
y...
Cincuenta y nueve años intentando no soñar
y de repente un veintiocho, soñé con ella.
Sus ojos desbocando el cabalgar de sus pupilas
y su risa de niña escondiéndose a manos abiertas.
Me preguntó de dónde venía, si alguna vez la había soñado
y de un nudo al corazón se me tejieron las venas...
Soñando soñarte siempre, sin estar dormido,
puedo saborear el beso del sabor de tus palabras.
Puedo escribir a escondidas, en tu piel, un cuento prohibido
y cuando despierto, puedo soñar que ni siquiera soñaba.
Dónde están esas tantas ganas de mis ganas de llorar
que malvivían entre el absurdo de su sonrisa sin motivo.
Dónde habré aparcado el arrastrar de mis pies sin querer andar
más que el camino de vuelta para imaginar que nunca se había ido.
Dónde habré guardado mis oscuras gafas de disfrazar...
Nos tumbábamos a sol abierto
con las pupilas manchadas de R,
nos revolcábamos los sentimientos,
nos disfrazábamos del verde azul del césped.
Volábamos sobre la M del sueño de algún sueño,
remábamos estrellas, allí donde nunca amanece,
buceábamos entre una O, con los ojos bien...
En el complejo mapa del eclipse de mis sueños,
una noche de plenilunio, le encendí un rayito de sombra al sol,
con una nube empapé el papel mojado de mi recuerdo
y con la tinta por escribir que le quedaba mis dedos, dibujé un corazón.
Rasgué de acuarelas el arco menguante de aquella noche...
Si soltara el pasado, las letras usadas aprenderían a llorar poesía.
Si soltara el pasado, se me cansaría la mirada de tanto buscarte a lo lejos.
Si soltara el pasado, se descosería el hilo de las costuras de mi sonrisa.
Si soltara el pasado, soñaría todas las noches lo que olvidaron mis...
Los sueños también supieron aprender a llorar
la noche de sol menguante en que me encerraste un beso.
Tu espalda contra mirada, tu cuerpo sin más mi piel,
el horizonte escupiendo luz y tu sombra, de recuerdos.
Las lágrimas sin viento, los gritos con sal en la miel
del poco casi ningún...
Solo puedo recordar cuando tu piel
vivía envuelta entre mis huellas
y en un amanecer cualquiera, sin saber porqué
volvía a ser navidad aunque nos saltáramos la primavera.
Nos envolvíamos de besos de papel,
nos regalábamos abetos de hierbabuena,
y nos brindábamos copas, que de tanto...
Le desabrocho las nubes a la noche, para inundarme de tu cielo,
le desato los charcos a la pecera de nuestras mañanas
y como si fueramos dos, me empapo tanto de tus besos,
que me sobran raíces para llenar de flores los versos de tu ventana.
Abecedaliamente, me dejó vivir la vida un verso de tí.
Poco a poco, vocálicamente, me enredaron tus recuerdos,
tan consonanticamente atados a mí piel que no podía ya ni dormir
entre la oscuridad de la luna llena y los rayos de sol apagados en el cielo.
Palabricamente me llené de silencios...
Desprendida de la sensación de ruido
de sus pies arrastrando el suelo,
no buscaba más rincones donde habitar sus labios
que el final de una soga colgando del cielo.
Se andaba casi de puntillas y sus pies desnudos,
bailandole a la vida sobre el cemento.
Se susurraba una lenta canción...
Corriendo sobre el círculo sin fin de mi vida pasada,
una noche, entre miedo y miedo, me trasnoché un recuerdo.
El tiempo empezó a temblar, un sueño se cayó de la cama,
me agaché por si se había roto y la luna, revolcándose en el suelo.
A gritos, el cabecero de cobre me acariciaba la...
Rompimos los cristales del calendario de nuestro aliento
y sin casi darnos cuenta, nos mudamos a vivir en el aire de los dos.
Fabricamos insomnios en una fábrica de fabricar sueños
y entre telas de algodón de besos, nos desvestimos el corazón.
Tú, quizás por ahí, puede que recuerdes las horas de aquel tiempo.
Yo, quizás por sobrevivir, sueño no recordar cada noche tu cuerpo.
Tú, quizás sin mí, puede que navegues por tus propios deseos.
Yo, quizás por no morir, no quiero recordar nuestro millón de besos.
Tú, quizás seas así, inmune...
Te vestí de inocencia para aprender a explorar tu cuerpo,
me desvestiste los años para que ya nunca me hiciera mayor.
Te desnudé la camisa que te abrochaba por dentro
y me ataste las manos abiertas a todo tu alrededor.
Te abracé de amaneceres todas las noches de tu cielo,
me besaste de...
Cuando me tumbo a leerle las estrellas al viento,
siempre encuentro cuatro vocales para escribirles pOEsÍA
Y aunque no sé bien lo que quiero escuchar, le pido al cielo,
que llueva sobre las nubes de mi casa las cuatro vocales de la AlEgrÍA.
Enciendo la chimenea, me siento junto a una copa...
Me abrazo a cada todo de casi todas mis despedidas
y arrodillando la espalda a cada pedazo de algún adiós,
me agacho con la cabeza alta, me empujo las pupilas,
me regalo un toque de agua en los labios y vuelvo a respirar su olor.
Me revuelvo entre sus huellas, en vasos de nieve herida,
me...
Y aunque no quiero, quiero que me quieras dentro de tu lado,
entre las costuras de tu luz, abrochándome el alma,
bronceándome con tu sombra mientras me muerdo los labios
para no gritar tu nombre y que lo oiga mi esperanza.
Porque aunque no quiero, quiero que me quieras y le sigo rezando
a...
No quiero que me ladren más los gatos
del entresuelo de tu cama,
saltando por entre los tejados
del recuerdo de cuando todavía estabas.
No quiero que me griten más las manos
que sujetaban el escote de tu almohada
aquel día, en que de tanto abrazarnos
se le murieron las raíces al suelo...
Te lloro llenarte de besos,
te lloro abrazar tu recuerdo.
Te lloro saltar tu vacío,
te lloro pisar tu suelo.
Te lloro echarte sin más, para luego llorarte de menos,
te lloro que vengas a verme, que aunque llorando, estaré despierto.
Te lloro que seas mi vida, para nunca llorarme...
Tantas y tantos nuncas esperando sin reloj
en la cuenta sin decimales de otra vez otra noche de lunas,
que ya ni a veces nunca olvido recordar el dolor,
unas por tí y otras, por haberme ido justo antes de tus dudas.
Imagino tantas veces que podríamos seguir siendo dos,
sentados en la...
Ausente de mí mismo hasta que me vuelves a besar,
miserable entre cartones donde guardo mis maletas
de aquel día en que llegué a tu vida y me quise quedar,
para siempre, sonrojando de tu amor cada una de mis venas.
Insomne a mi vigilia cuando te aprendo a dibujar,
carente de carencias...
Te regalaré una puerta que abrirá todas mis llaves,
te dibujaré un poema para que te recite todas mis letras.
Te flotaré un barco para que naveguen en él todos mis mares
y te pintaré un paisaje para verte asomada siempre a mis ventanas abiertas.
Me abroché lo poco que quedaba de la confianza en mí mismo
con el hilo de descoser los sueños interrumpidos.
Me abroché la camisa rasgada de tantas noches, tantos gritos,
con el carmín de abrazos de consuelo de quien nunca supo o nunca quiso.
Me abroché las manos para que mis labios no le...
Abrí la puerta y de tan ausente,
mi corazón no encontraba ni un aire que respirar.
Volví la mirada, atrás, me hice el indiferente,
pero de amor, no pude vencer mis ganas de volverme a mirar.
Estaba allí, en la pequeña ventana del espejo de enfrente,
detrás del humo de un cigarro sin apagar...
Con las nubes de algodón de hueso de cada una de tus caricias,
una noche despertaste en mi cama y el mundo, ahí fuera, ya no existía.
Le dimos un abrazo a las persianas para despedirnos de tanta luz del día,
le dimos un beso a la almohada y sin darnos cuenta, un millón en las mejillas.
Nos...
Con un paraguas cerrado vistiendo con sombrero al cielo,
con una gabardina de letras usadas lloviendo poesía,
con el inteligente buenos días que susurro cuando te veo,
un par de azucarillos, un café. Y resbalando por mi taza, tu sonrisa.
Con una cámara sin trípode fotografiando el volar de...
Tantas veces, mil veces te pedí perdón,
tantas veces con bolsillos de manos encerradas
que tantas veces, mil veces te provocaron dolor
y tú, mirando el suelo. Y tu mirada, amoratada.
Tantas veces un "¿con quién?", tantas veces "de verdad que no",
tantas veces, algunas veces, un beso en...
Me abrió la puerta un hombre cuadrado con canas
y poco después, supe que era una postal sin escribir.
Me invitó a pasar, desayunamos ciudades, merendamos playas,
nos cogimos la mano, sellamos nuestros dedos y volamos a París.
Empezó el cuento de un cuento sin palabras,
él con camiseta...
Me dejaría caer entre los rincones que nunca encontré de mi cuerpo,
entre mi alma dormida, entre luna, sol, tierra y cielo
y al llegar al bosque infinito donde el amor es eterno,
arrancaría la más prohibida de las frutas que viera pudriéndose en el suelo.
Respiraría como si fuéramos dos y de...
Ya nunca más hubo velas sobre la mesa
para escupirle a la cara tu luz al mediodía,
ni para quemarle las entrañas a la siesta,
ni para apagarme el fuego cuando estaba dormida.
Ya nunca más hubo mares que esperaran nuestras velas,
ni horizontes de los que dejarme caer entre todas tus...
Con tres copas de cóctel
y poco más de media palabra
la vida se olvidó de mí
y yo, ya no quería nada.
Con tres chupitos de ron
se me manchó de tinta la almohada.
Con tres cafés sin dormir,
soñé que todavía soñaba.
Con tres madrugadas sin tí,
desperté a la luna para que apagara
esa...
Déjame sangrar el maldito amor que me inyectaste
entre versos de hollín blanco y oscuros amaneceres junto a tí.
Déjame rasgar las paredes de mis labios de cuando los besaste
para llenar mi cabeza de sueños y mis sueños, sin dormir.
Déjame vomitar los insultos con los que nunca me miraste...
Ni mis banderas se rindieron
a tus deseos,
ni mis escudos me curaron
las heridas
que tus ropas ausentes rasgaron en mi suelo
la noche que me quisiste, a plena luz del día.
Ni mis costuras me descosieron
el miedo,
ni tus alfileres me dolieron las pupilas
cuando recuerdo que al mirarte...
Jugábamos a juegos de niños entre llaves de metal viejo,
bajo la mesa, a escondidas,
dándole retorcidas formas al futuro que estaba naciendo.
Como por arte de magia, como tirando fuerte con los dedos,
tú, sujetando una enorme semilla
y yo, arañándome la piel con el tallo de latón que no...
Déjame dormir en la cárcel de los presos sin sueños
porque un día te soñé y ya, ni siquiera me acuerdo.
Desperté entre humedad de sal y el sabor a miedo
y de tantas lágrimas que me quedaban por vivir, preferí despertar muriendo.
Me deje caer, como siempre, entre las olas pintadas de mi...
Ayúdame a cambiar el mundo
sin inyectarme nunca tu felicidad.
Átame la boca cuando me quedé mudo
y gritame cuando me sienta mal.
Échame cuando sea un vagabundo
y en mi paisaje inacabado deja de pintar.
Destroza el norte cuando me veas sin rumbo
y quema mis planos, si un día aprendo a...
Despertaré, sin haber soñado, entre la última sombra del primer olivo,
navegando la luz entre las hojas de cuando arde el querer.
La tierra será mis pies, el cielo un intento de olvido
y el río, de agüita fresca, el espejo que refleja el amanecer.
Mi espíritu bailará descalzo y el jazmín se...
Me enredaría para siempre por los cables infinitos del andén de tu mirada
y sin pisar más el freno de los días,
quemaría los soles que le quedan a la luna hasta la tarde de mi muerte anunciada.
Saltaría al vacío, como un niño, a escondidas,
naufragando sin aire en tu ombligo si me dijeras...
Quiero abrazarte en cada arruga del aire que nos separa
para que al verte sonreír, tu abrazo se tinte con mis canas.
Que el día se vuelva noche, como el día que me abrazó tu mirada
y la noche nos ató por siempre los pies con las estrellas de la luz del alma.
Llamabas anarquismo a mi forma de despertar en tu cama
justo antes de broncearme con tus sueños mi piel,
pero no había discurso, ni debate, no había nada,
nada más que ese momento de volarme entre tu espalda y la pared.
Te levantabas sin protegerte los pies, abandonadas la almohada
y como...
El negro brillante del teclado de un piano,
una noche, al amanecer, me dijo que eras fuego.
A la derecha de las nubes, una tecla blanca me susurró un "te amo"
y aunque yo era agua, la música nunca nos apagó los sueños.
La vida se volvió salvaje, por encima del mundo, a tu lado
y de vez en...
Bajo las emociones enredadas entre tu pelo mojado,
sobre un par de ideas y muchos sueños, una noche, encontré el amor.
Una nube me guiñó los ojos, media luna me estaba hablando,
el océano de tu pecera me bailaba y de rodillas, te regalé una flor.
Un eco de danza de brujas golpeaba el...
De amnesia, me pintaría el olfato de mis ojos
y antes de despertar, te escucharían mis labios.
A cada "no te quiero", le pondría un disfraz de oídos sordos
y por cada "hasta luego", un ningún día en el calendario.
A cada vez que te fuiste, un "siempre" y un "nosotros",
a cada vez que...
Puede que todavía esté ahí ese agujero en la siembra
donde entre tomates y olivos, jugábamos a las canicas.
Tú tan dulce, acariciando el cristal y yo, tan bestia,
empujándote con mis dedos y contra tus meteoritos, mis planetas.
Puede que siga ahí esa nota macabra que encontramos tras la...
De amnesia me pintaría el olfato de mis ojos
y antes de despertar, te escucharían mis labios.
A cada "no te quiero" le pondría un disfraz de oído sordos
y por cada "hasta luego" un ningún día al calendario.
De resistencia lucharía un rato más siempre a tu lado,
a cada "sin tí", le...
Me rompí entre compases en cada estrofa
y de tanto envejecer, a mi piel ya no le quedaba nada.
Me arranqué la parte de dentro de mi ropa
y cuando me vio el espejo, me saludó como sin ganas.
Me descalcé de muerte y de vida sobre la alfombra,
me acerqué sin olvidarte a las cuerdas una...
Solo desde tu balcón se pueden ver sirenas
ahogándole las pupilas al cielo
de tanto saltar a la comba entre nubes muertas,
de tanta pirueta suicida nadando sin miedo.
Solo desde tu balcón se pueden ver mariposas ciegas
mirando siempre al sol para la no ver lo que deseo,
porque quiero...