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He descubierto en mi soñar que hay otros mundos sumergidos en la oscuridad de una súplica, escondida en una sonrisa que reclama un ¡suéñame!
El sueño estaba ahí: antes de ser palabra fue periferia, y tú nadabas dentro de ella, más polizona que pez. No te muevas. No te vayas al diccionario, solo...
El carbón y su triste vestidura,
negro permanente.
El carbón y su ejército de miedos.
Armado de un silencio sin culpa,
de una oscuridad sin arrepentimiento.
Desde el límite del frío,
hoy viene a visitarme
la sombra disfrazada de aquel misterio.
Recojo el corazón y lo entretengo
mientras los...
Se me ha olvidado cómo se olvida el tiempo...
No puedo más, pronuncio diciéndome bajito, como si el tono valiese la pena. Soñar un recuerdo, en busca de un alma, y encontrar mi propia alma en soledad. Tengo todo el instante resumido en un círculo. No me duelen las ráfagas de ese bullicio que me...
Hoy sentí una extraña ilusión, una sensación íntima desde hacía tiempo desconocida que volvió a hermanarme con el paisaje, la parte de mi vida que descansaba bajo el sol delante de mis ojos. Al notar la luz limpia y cálida que entraba en la habitación de madre, me acerqué a la ventana. El pueblo...
Anochece mientras venzo al día entre el tumulto alborotado de estas calles. Es día de mercado, la plaza se ha vestido de una nostalgia perpetua. Huelo el invierno, el mismo que este atardecer el gentío transpira. El cielo está bajo. No sé lo que espero pero estoy esperando. Sospecho que el...
Escribo desde esta ciudad en ruinas, desde este edificio en ruinas, desde esta mirada en ruinas, para decir que hay en esta imagen un resto de blandura. Una húmeda tristeza engrisecida en los balcones serios y en las ventanas profundas. En medio de este silencio gris, con su quieta luz...
Hermoso poema que vale recomendar como lectura de las que llegan, encienden nuestros sentimientos y traspasan el alma.
Bien logrado el mensaje emocional, Malena.
Te felicito.
Ya casi hace frío mientras cruza los ojos en la empapante claridad que de la calle llega. Su corazón comprende entonces que nunca se encontrará más allá de este silencio. La soledad es una larga estación de silencios. Definirla con íntima precisión es toda la recompensa al oficio del poeta...
Yo tuve mi cuerpo encadenado una vez a la probabilidad de ser tu invierno, fui de súbito tu historia. Una historia que contar que no aturde ni desgasta. He aquí su fin y su principio, como abrazo puro; sin alas, sin voz, sólo tiempo que precede al desmayo de saberse ya, por un momento, habitable...
Saludos, Palmira. Me ha gustado asomarme a tu ventana. Gran sensibilidad en tus versos, me encantaron. Ha sido un placer enorme volver a leerte.
Fuerte abrazo, amiga.
Existe una llave al sur, justo al sur de todos mis poemas, un reloj salvaje en la estantería de los recuerdos y unos zapatos con ritmo de distancia en el rincón de la soledad. En la parte más al sur de la esquina de escribir ante mí, está la piel de mis historias y la sed de recorrerlas...
La nieve, a veces viene de otro cielo, yo en otro cielo pienso. La nieve, a veces me habla, yo callo la palabra de cada día, el verso que dicta mi alma, la nostalgia que dice llamarse blanca. La nieve, a veces me mira. Y yo, que no sé cómo mirar, he aprendido a escribir sobre la muralla blanca...
Yo pude amarte con la misma pasión de las hojas en blanco. Amarte igual que a las mañanas desfiguradas. Yo pude quererte, y no pretendí quererte. Qué casualidad el no haberte visto nunca en los parques, en los cines, en las tiendas, en el humo del bar, y encontrarte ahora en el cuenco de mi...
Mil gracias por tu paso por estas letras, querida amiga. Te dejo un fuerte abrazo con mis mejores deseos para ti y tus seres queridos en este 2017 que recién comienza.
Cuídate, ternura.