Lourdes C
POETISA DEL AMOR
COMO UNA NIÑA
Me abraza con afecto
después de tantos años,
su mirada no es la misma
y sonríe como una niña.
Nos acercamos a mirar la fuente
y el olivo cubierto de flores,
las azahares del naranjo
los limoneros y las parras.
Los pensamientos
son sus flores favoritas
y el trino de las aves
le brinda paz infinita.
Hay un árbol muy especial
que plantó su madre pequeñito
y le duele que se haya marchado
sin disfrutar la sombra que brinda.
Damos vueltas varias veces
bajo el sol de primavera,
desea mostrarme todo
lo que crece en su huerto.
De sus hijos varias veces
me cuenta grandes logros,
travesuras de pequeños
y lo enferma que ella estuvo.
Que dónde vivo me pregunta
y cuántos hijos he tenido;
le respondo tranquila
cuando quiere saber otra vez.
De mi brazo se toma
y sonriente me dice,
que sin conocerme
disfruta el hablar conmigo.
Palmea mi espalda
con cariño de amiga,
y su hija dice que aunque no parece
quizás mi recuerdo lo lleva guardado.
Al marcharme de su lado
me acompaña su mirada de niña,
en ese rostro de mujer madura
que no recuerda los amigos de ayer.
Lourdes C
Mayo 18, 2020
Me abraza con afecto
después de tantos años,
su mirada no es la misma
y sonríe como una niña.
Nos acercamos a mirar la fuente
y el olivo cubierto de flores,
las azahares del naranjo
los limoneros y las parras.
Los pensamientos
son sus flores favoritas
y el trino de las aves
le brinda paz infinita.
Hay un árbol muy especial
que plantó su madre pequeñito
y le duele que se haya marchado
sin disfrutar la sombra que brinda.
Damos vueltas varias veces
bajo el sol de primavera,
desea mostrarme todo
lo que crece en su huerto.
De sus hijos varias veces
me cuenta grandes logros,
travesuras de pequeños
y lo enferma que ella estuvo.
Que dónde vivo me pregunta
y cuántos hijos he tenido;
le respondo tranquila
cuando quiere saber otra vez.
De mi brazo se toma
y sonriente me dice,
que sin conocerme
disfruta el hablar conmigo.
Palmea mi espalda
con cariño de amiga,
y su hija dice que aunque no parece
quizás mi recuerdo lo lleva guardado.
Al marcharme de su lado
me acompaña su mirada de niña,
en ese rostro de mujer madura
que no recuerda los amigos de ayer.
Lourdes C
Mayo 18, 2020