MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
.......
Digamos que me estoy portando bien,
quizá más tarde salga a alguna fiesta,
me dedique a ser solo una aguafiesta,
solo para ver cómo se va otro viejo tren.
Digamos que las postales son de cien
letras, que buscan la esperada respuesta
de quién se dice merece toda apuesta,
para hacerse el importante por su gen.
Digamos que todavía existe un extraño
instante, donde de incrédulos nadie sabe
y abogan por un juego con dócil engaño;
sin conocer el tamaño del gran trabe
que traen las musas con su desengaño,
donde se nos reta para que esto se acabe.
María Anné
Última edición: