Luis Elissamburu
Poeta fiel al portal
Abrí la puerta
y me senté al volante.
Tenía cinco años,
y la butaca, entonces,
me quedaba grande.
Hermoso aquel Dauphine
del año sesenta y uno.
Nunca lo pude manejar
mas allá de sueños
infantiles y puros.
En las cocheras del Cielo,
me espera... , celeste,
para pasear con mamá,
por los paisajes
mas floridos y alegres.
y me senté al volante.
Tenía cinco años,
y la butaca, entonces,
me quedaba grande.
Hermoso aquel Dauphine
del año sesenta y uno.
Nunca lo pude manejar
mas allá de sueños
infantiles y puros.
En las cocheras del Cielo,
me espera... , celeste,
para pasear con mamá,
por los paisajes
mas floridos y alegres.