50 años hoy, en unos días
quizas se vuelvan 51.
Que raro es tener un tostón de años, mismos que, cuando era yo más joven, mis padres los vivieron con tal felicidad por todas partes. Pero el tiempo no se para a hablar con nadie, excepto, con los poetas, y aun así, ni los más grandes pueden describirle ni un simple momento.
Recuerdo mi primer poema, dos largas oraciones y un suspiro que no quería alejarse, frescas mañanas, voces y rostros que desde cada amanecer hacieron lo que en el corazon hoy llevo.
A pesar de lo bueno y lo no tan bueno del tostón que ahora vivo, al escribir extiendo sonrisas y cuando no lo hago, las viste bien mi cara. En ocasiones, antes de irme al trabajo me vago entre las lineas que ya he levantado y no me explico por qué, aun, al escribir me siento como en casa, y atras veces no, sino como si hubiera llegardo tarde a una fiesta.
Siendo así, gozo ser un nómada de letras porque donde esté o a donde vaya, le escribo al cada instante que poco a poco se hicieron 50 de ellos....
Fidel Guerra,
quizas se vuelvan 51.
Que raro es tener un tostón de años, mismos que, cuando era yo más joven, mis padres los vivieron con tal felicidad por todas partes. Pero el tiempo no se para a hablar con nadie, excepto, con los poetas, y aun así, ni los más grandes pueden describirle ni un simple momento.
Recuerdo mi primer poema, dos largas oraciones y un suspiro que no quería alejarse, frescas mañanas, voces y rostros que desde cada amanecer hacieron lo que en el corazon hoy llevo.
A pesar de lo bueno y lo no tan bueno del tostón que ahora vivo, al escribir extiendo sonrisas y cuando no lo hago, las viste bien mi cara. En ocasiones, antes de irme al trabajo me vago entre las lineas que ya he levantado y no me explico por qué, aun, al escribir me siento como en casa, y atras veces no, sino como si hubiera llegardo tarde a una fiesta.
Siendo así, gozo ser un nómada de letras porque donde esté o a donde vaya, le escribo al cada instante que poco a poco se hicieron 50 de ellos....
Fidel Guerra,
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