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A Diego Armando

lesmo

Poeta veterano en el portal
A Diego Armando

Después de todo lo ganado, Diego,
levantando a las masas en clamores,
se fueron marchitando aquellas flores
que en el campo plantaste con tu juego.

Tal vez tu corazón buscó el sosiego,
cansado de dar tantos resplandores,
y abrazó sin cesar, lleno de amores,
confuso de pasión, veneno y fuego.

El mundo entero tu partida llora
sobre la tierra blanda y bienhechora
que arropará tu paz más duradera.

Está colgada, Armando, tu armadura,
no la precisarás en la aventura
bajo el sol y el azul de tu bandera.
 
Última edición:
A Diego Armando

Después de todo lo ganado, Diego,
levantando a las masas en clamores,
se fueron marchitando aquellas flores
que en el campo plantaste con tu juego.

Tal vez fue el corazón de puro fuego
aquello que dio tantos resplandores,
y el mismo acaparó, entre tus amores,
el veneno mortal, que no el sosiego.

El mundo entero tu no estar te llora
sobre la tierra blanda y bienhechora
que arropará tu paz más duradera.

Está colgada, Armando, tu armadura,
no la precisarás en la aventura
bajo el Sol y el azul de tu bandera.

Como la flor que fue en su esplendor elijo recordarlo. Un bello homenaje.
Un abrazo, Salvador.
 
A Diego Armando

Después de todo lo ganado, Diego,
levantando a las masas en clamores,
se fueron marchitando aquellas flores
que en el campo plantaste con tu juego.

Tal vez fue el corazón de puro fuego
aquello que dio tantos resplandores,
y el mismo acaparó, entre tus amores, [¿?]
el veneno mortal, que no el sosiego.
[y]

El mundo entero tu no estar te llora
[partida]
sobre la tierra blanda y bienhechora
que arropará tu paz más duradera.

Está colgada, Armando, tu armadura,
no la precisarás en la aventura
bajo el Sol y el azul de tu bandera. [sol]
¡Hola, Salvador! ¿Cómo te va, amigo? Me enteré de la triste noticia por un comentario que rodó en mi oficina la misma tarde en que murió. Me dio tristeza, porque mi equipo de fútbol es Argentina y porque recordé los tiempos aquellos en que lo vi jugar, en la tele, con mis hermanos, y narrando Víctor Hugo Morales aquel inolvidable gol contra Inglaterra en el Mundial México'86. Recuerdo que ese día lloré de alegría y de coraje porque para ese tiempo toda mi familia le tenía tirria a Inglaterra por lo que había pasado unos años atrás en la Guerra de Las Malvinas.

Alguna vez acompañé con mi cuatro a uno de nuestros compositores zulianos, el autor de «Orinoco», Rafael Rodríguez, mientras cantaba una gaita que decía:

"Desvergonzada Inglaterra,
te debiera de dar pena,
robando tierras ajenas
tras el clamor de la guerra.
Ojalá que te destruyan,
que sea negro tu destino,
mataste a los argentinos
por tierras que no son tuyas."


Por eso, entre otras cosas, me duele Diego. Jugador excepcional, si acaso no el mejor del mundo. Eso es discutible. Su vida personal seguramente fue un desastre, pero eso es otra cosa. La gloria no se la ganó por consumir drogas, sino por jugar al fútbol de la manera en que lo hizo y por dignificar y elevar, por encima de tantos países, el nombre del suyo.

¡Coño! Parece que me fui de tema, jejeje Discúlpame, Salvador. Quería decirte que este tipo de poemas laudatorios son siempre difíciles, que la palabra parece quedarse corta ante la estatura de quien elogia; no sabría explicar por qué, pero me ha pasado. Tu poema no es la excepción, pero es claro como el agua y tiene un final que a mí, que no soy argentino, me conmueve, porque has logrado hallar, en el momento preciso, una preciosa y muy oportuna relación entre los elementos de la albiceleste bandera argentina y el descanso final de El Gran Diego.

Algunas sugerencias en la cita... Léelas cuidadosamente y toma lo mejor de ellas.

Un abrazo.
 
Última edición:
A Diego Armando

Después de todo lo ganado, Diego,
levantando a las masas en clamores,
se fueron marchitando aquellas flores
que en el campo plantaste con tu juego.

Tal vez fue el corazón de puro fuego
aquello que dio tantos resplandores,
y el mismo acaparó, entre tus amores,
el veneno mortal, que no el sosiego.

El mundo entero tu no estar te llora
sobre la tierra blanda y bienhechora
que arropará tu paz más duradera.

Está colgada, Armando, tu armadura,
no la precisarás en la aventura
bajo el Sol y el azul de tu bandera.

Buenas tardes Salvador, bello homenaje a Maradona, un jugador que mueren con tan solo 60 años.
Pocos conoces sus origenes de pobreza franciscana, Lomas de Zamora, Villa Fiorito. Es el lugar concreto donde nació, creció y despuntó una estrella. El barrio de Diego Armando Maradona, humilde y trabajador y que vio sobre su barro las primeras patadas de El Pelusa.
Nunca que yo sepa ocultó sus raíces, sus origenes, y sí, recuerdo un reportaje donde decía que añoraba aquellos tiempos de su infanciá jugando
con la pelota de trapo en medio del barro.
Tambien me ha puesto triste porque entiendo que no se supera fácilmente, salir de la pobreza y llegar a tanta fama. Dios lo tenga en su gloria
y que su alma esté en tan deseada paz.
Muy conmovedor tu soneto. Un gran abrazo.-
 
Última edición:
Un bello homenaje para una estrella del fútbol que por siempre brillará.
Te dejo mi huellita y un abrazo , Salvador.


A Diego Armando

Después de todo lo ganado, Diego,
levantando a las masas en clamores,
se fueron marchitando aquellas flores
que en el campo plantaste con tu juego.

Tal vez fue el corazón de puro fuego
aquello que dio tantos resplandores,
y el mismo acaparó, entre tus amores,
el veneno mortal, que no el sosiego.

El mundo entero tu no estar te llora
sobre la tierra blanda y bienhechora
que arropará tu paz más duradera.

Está colgada, Armando, tu armadura,
no la precisarás en la aventura
bajo el Sol y el azul de tu bandera.
 
A Diego Armando

Después de todo lo ganado, Diego,
levantando a las masas en clamores,
se fueron marchitando aquellas flores
que en el campo plantaste con tu juego.

Tal vez fue el corazón de puro fuego
aquello que dio tantos resplandores,
y el mismo acaparó, entre tus amores,
el veneno mortal, que no el sosiego.

El mundo entero tu no estar te llora
sobre la tierra blanda y bienhechora
que arropará tu paz más duradera.

Está colgada, Armando, tu armadura,
no la precisarás en la aventura
bajo el Sol y el azul de tu bandera.


No soy futbolero, Salvador, nunca lo he sido, pero sé que Maradona ha alcanzado la categoría de mito. Tuve ocasión de conocerlo personalmente allá por los años 90 en una divertida anécdota que algún día te contaré. Un hermoso homenaje el que le tributas.
Que Dios lo tenga en su Gloria.

Un fuerte abrazo.
 
Hola, Salvador;

Tampoco soy futbolero pero creo que todos
aquellos que no lo son, saben al menos
quién fue Diego Armando Maradona.
Este soneto bien hilvanado es un homenaje
harto sentido como justo.
Abrazos y cuídate.
 
¡Hola, Salvador! ¿Cómo te va, amigo? Me enteré de la triste noticia por un comentario que rodó en mi oficina la misma tarde en que murió. Me dio tristeza, porque mi equipo de fútbol es Argentina y porque recordé los tiempos aquellos en que lo vi jugar, en la tele, con mis hermanos, y narrando Víctor Hugo Morales aquel inolvidable gol contra Inglaterra en el Mundial México'86. Recuerdo que ese día lloré de alegría y de coraje porque para ese tiempo toda mi familia le tenía tirria a Inglaterra por lo que había pasado unos años atrás en la Guerra de Las Malvinas.

Alguna vez acompañé con mi cuatro a uno de nuestros compositores zulianos, el autor de «Orinoco», Rafael Rodríguez, mientras cantaba una gaita que decía:

"Desvergonzada Inglaterra,
te debiera de dar pena,
robando tierras ajenas
tras el clamor de la guerra.
Ojalá que te destruyan,
que sea negro tu destino,
mataste a los argentinos
por tierras que no son tuyas."


Por eso, entre otras cosas, me duele Diego. Jugador excepcional, si acaso no el mejor del mundo. Eso es discutible. Su vida personal seguramente fue un desastre, pero eso es otra cosa. La gloria no se la ganó por consumir drogas, sino por jugar al fútbol de la manera en que lo hizo y por dignificar y elevar, por encima de tantos países, el nombre del suyo.

¡Coño! Parece que me fui de tema, jejeje Discúlpame, Salvador. Quería decirte que este tipo de poemas laudatorios son siempre difíciles, que la palabra parece quedarse corta ante la estatura de quien elogia; no sabría explicar por qué, pero me ha pasado. Tu poema no es la excepción, pero es claro como el agua y tiene un final que a mí, que no soy argentino, me conmueve, porque has logrado hallar, en el momento preciso, una preciosa y muy oportuna relación entre los elementos de la albiceleste bandera argentina y el descanso final de El Gran Diego.

Algunas sugerencias en la cita... Léelas cuidadosamente y toma lo mejor de ellas.

Un abrazo.
¡Mi querido amigo Elhi! comentarios como este son los que hacen que merezca la pena escribir. Todo él rezuma amistad y buen hacer. Efectivamente, salvo excepciones, los poemas laudatorios corren el riesgo de quedarse cortos en las palabras. He tenido la oportunidad recientemente de ver algunos dedicados de los hermanos Machado y en ello he comprobado, una vez más, lo grandes poetas que eran también en estos menesteres.
Por supuesto las dos sugerencias que me haces están ya atendidas.
Te quedo muy agradecido por este amistoso comentario y me alegro enormemente de poder tenerte en estos mis espacios.
Con un abrazo fuerte para ti y para el pueblo hermano de Venezuela.
Salvador.
 
De la grandeza del personaje habla el hecho indiscutible de que hasta los no futboleros saben lo gran futbolista que fue.
Tu homenaje es extraordinario, digno de alguien tan grande como él. Fue Dios bajado a la Tierra para hacer arte el fútbol. Pero tal como a Jesucristo, los hombres le crucificamos miserablemente.
Te felicito por este buen soneto, estimado Salvador
 
A Diego Armando

Después de todo lo ganado, Diego,
levantando a las masas en clamores,
se fueron marchitando aquellas flores
que en el campo plantaste con tu juego.

Tal vez tu corazón de puro fuego,
de pasión pura, ardía en resplandores,
y acaparó, vibrante, mil amores,
y el veneno mortal, y no el sosiego.

El mundo entero tu partida llora
sobre la tierra blanda y bienhechora
que arropará tu paz más duradera.

Está colgada, Armando, tu armadura,
no la precisarás en la aventura
bajo el sol y el azul de tu bandera.
Gran homenaje a nuestro querido Maradona. Cuando recibí la noticia de su muerte, mis sentimientos fueron confusos, debido a que lo había visto en el festejo de sus 60 años y realmente no se veía bien, total decadencia. Ahora solo me queda el impacto mundial por su desaparición, fue un crack con la pelota y así lo reconocemos. Mi homenaje con algunas letras de la canción de Rodrigo que retumban en mi mente:

En un potrero forjó una zurda inmortal
Con experiencia, sedienta ambición de llegar
De cebollita, soñaba jugar un Mundial
Y consagrarse en Primera
Tal vez jugando pudiera a su familia ayudar

A poco que debutó (Maradó, Maradó)
La 12 fue quien coreó (Maradó, Maradó)
Su sueño tenía una estrella
Llena de gol y gambetas

Y todo el pueblo cantó (Maradó, Maradó)
Nació la mano de Dios (Maradó, Maradó)
Llenó alegría en el pueblo
Regó de gloria este suelo

Muchas gracias! con cariño Salvador
 
Buenas tardes Salvador, bello homenaje a Maradona, un jugador que mueren con tan solo 60 años.
Pocos conoces sus origenes de pobreza francisca, Lomas de Zamora, Villa Fiorito. Es el lugar concreto donde nació, creció y despuntó una estrella. El barrio de Diego Armando Maradona, humilde y trabajador y que vio sobre su barro las primeras patadas de El Pelusa.
Nunca que yo sepa ocultó sus raíces, sus origenes, y sí, recuerdo un reportaje donde decía que añoraba aquellos tiempos de su infanciá jugando
con la pelota de trapo en medio del barro.
Tambien me ha puesto triste porque entiendo que no se supera fácilmente, salir de la pobreza y llegar a tanta fama. Dios lo tenga en su gloria
y que su alma esté en tan deseada paz.
Muy conmovedor tu soneto. Un gran abrazo.-
Muchas gracias, querida Catia, por tu extendido comentario y por hablarme de esos orígenes de Maradona que tanto me han traído al pensamiento de otros humildes orígenes, como el de mi padre, que llegó a lo mas alto de su carrera profesional habiendo sentido en sus carnes el zarpazo del hambre. Cuántos hombres buenos salieron de los más profundos arrabales y a base de trabajo y tesón dieron gloria a la humanidad. Sin duda Maradona uno de ellos. Lo demás, ante la enormidad de su figura es pura anécdota.
Lo dicho, michas gracias, y un fraternal y fuerte abrazo.
Salvador.
 
No soy futbolero, Salvador, nunca lo he sido, pero sé que Maradona ha alcanzado la categoría de mito. Tuve ocasión de conocerlo personalmente allá por los años 90 en una divertida anécdota que algún día te contaré. Un hermoso homenaje el que le tributas.
Que Dios lo tenga en su Gloria.

Un fuerte abrazo.
Mil gracias, querido Vicente, por la visita y por el comentario amables. Ahora estará enseñando a los ángeles a jugar al fútbol, sin duda.
Un abrazo con todos mis afectos, amigo mío.
Salvador.
 
Hola, Salvador;

Tampoco soy futbolero pero creo que todos
aquellos que no lo son, saben al menos
quién fue Diego Armando Maradona.
Este soneto bien hilvanado es un homenaje
harto sentido como justo.
Abrazos y cuídate.
Muchas gracias por el comentario considerado y amable, estimado Lucas. Celebro que estas letras hayan resultado ser de tu agrado.
Con un abrazo van mis mejores deseos de fortuna y salud.
Salvador.
 
De la grandeza del personaje habla el hecho indiscutible de que hasta los no futboleros saben lo gran futbolista que fue.
Tu homenaje es extraordinario, digno de alguien tan grande como él. Fue Dios bajado a la Tierra para hacer arte el fútbol. Pero tal como a Jesucristo, los hombres le crucificamos miserablemente.
Te felicito por este buen soneto, estimado Salvador
Muchas gracias, querido amigo, por lo considerado de tu comentario, y también por la amistad que vuelcas en él.
Te mando un abrazo bien fuerte y mis afectos todos.
Salvador.
 
Gran homenaje a nuestro querido Maradona. Cuando recibí la noticia de su muerte, mis sentimientos fueron confusos, debido a que lo había visto en el festejo de sus 60 años y realmente no se veía bien, total decadencia. Ahora solo me queda el impacto mundial por su desaparición, fue un crack con la pelota y así lo reconocemos. Mi homenaje con algunas letras de la canción de Rodrigo que retumban en mi mente:

En un potrero forjó una zurda inmortal
Con experiencia, sedienta ambición de llegar
De cebollita, soñaba jugar un Mundial
Y consagrarse en Primera
Tal vez jugando pudiera a su familia ayudar

A poco que debutó (Maradó, Maradó)
La 12 fue quien coreó (Maradó, Maradó)
Su sueño tenía una estrella
Llena de gol y gambetas

Y todo el pueblo cantó (Maradó, Maradó)
Nació la mano de Dios (Maradó, Maradó)
Llenó alegría en el pueblo
Regó de gloria este suelo

Muchas gracias! con cariño Salvador
Muchas gracias a ti, estimada Carorenée, por este amable y delicado comentario que me llena de satisfacción. Muchas gracias también por la canción, preciosa canción.
Con un saludo muy cordial y afectuoso va un recuerdo muy especial para toda La Argentina.
Salvador.
 
A Diego Armando

Después de todo lo ganado, Diego,
levantando a las masas en clamores,
se fueron marchitando aquellas flores
que en el campo plantaste con tu juego.

Tal vez tu corazón de puro fuego,
de pasión pura, ardía en resplandores,
y acaparó, vibrante, mil amores,
y el veneno mortal, y no el sosiego.

El mundo entero tu partida llora
sobre la tierra blanda y bienhechora
que arropará tu paz más duradera.

Está colgada, Armando, tu armadura,
no la precisarás en la aventura
bajo el sol y el azul de tu bandera.

Comparto y me sumo al homenaje a este gran deportista que haces en este fantástico soneto Salvador, ha sido un placer leerlo, Abrazo.
Miguel.
 
A Diego Armando

Después de todo lo ganado, Diego,
levantando a las masas en clamores,
se fueron marchitando aquellas flores
que en el campo plantaste con tu juego.

Tal vez tu corazón de puro fuego,
de pasión pura, ardía en resplandores,
y acaparó, vibrante, mil amores,
y el veneno mortal, y no el sosiego.

El mundo entero tu partida llora
sobre la tierra blanda y bienhechora
que arropará tu paz más duradera.

Está colgada, Armando, tu armadura,
no la precisarás en la aventura
bajo el sol y el azul de tu bandera.

Un excelente homenaje a una estrella del fútbol mundial y según los expertos el mejor. Descanse en Paz.
Yo te puedo decir que lo conocí cuando jugó en el Barcelona, y a diferencia de Vicente que no cuenta su anécdota, la mía la puedo contar después de casi treinta y cinco años:
Es muy sencilla, una noche de 1982 asistí a una cena en el restaurante discoteca Up&Down Barcelona, con varios futbolistas del Barcelona C.F , y el azar quiso que una "novia" del pelusa me tirase los tejos, yo por aquél entonces, jeje, tenía pelo, treinta años, "solterito de oro" recién divorciado, contaba muchos chistes y era encantador, y no como ahora....y la cosa terminó como tenia que ser.
Lo dicho descanse en Paz.
Un abrazo
 
A Diego Armando

Después de todo lo ganado, Diego,
levantando a las masas en clamores,
se fueron marchitando aquellas flores
que en el campo plantaste con tu juego.

Tal vez tu corazón de puro fuego,
de pasión pura, ardía en resplandores,
y acaparó, vibrante, mil amores,
y el veneno mortal, y no el sosiego.

El mundo entero tu partida llora
sobre la tierra blanda y bienhechora
que arropará tu paz más duradera.

Está colgada, Armando, tu armadura,
no la precisarás en la aventura
bajo el sol y el azul de tu bandera.
Grandioso homenaje, Salvador. Cómo me alegra que un español escriba esta joya rememorando a un ídolo mundial nacido en mi país. Alguien dijo: "A mí no me importa lo que hizo con su vida, me importa lo que hizo con la mía", y recuerdo la felicidad que nos dio saliendo a festejar en todos los rincones de Argentina en familia. Fue una fiesta entre amigos y familiares en un momento difícil para nuestro país, yo estudiaba a 700 km de mi pueblo y pude viajar gratis, que de otra manera no hubiera podido por las condiciones económicas, para ver la final con los míos.
Me traés recuerdos hermosos con este soneto maravilloso. Gracias por despertar el bienestar!!!
Abrazo fortísimo, como siempre, querido amigo.
 
Un excelente homenaje a una estrella del fútbol mundial y según los expertos el mejor. Descanse en Paz.
Yo te puedo decir que lo conocí cuando jugó en el Barcelona, y a diferencia de Vicente que no cuenta su anécdota, la mía la puedo contar después de casi treinta y cinco años:
Es muy sencilla, una noche de 1982 asistí a una cena en el restaurante discoteca Up&Down Barcelona, con varios futbolistas del Barcelona C.F , y el azar quiso que una "novia" del pelusa me tirase los tejos, yo por aquél entonces, jeje, tenía pelo, treinta años, "solterito de oro" recién divorciado, contaba muchos chistes y era encantador, y no como ahora....y la cosa terminó como tenia que ser.
Lo dicho descanse en Paz.
Un abrazo
Muchas gracias, Pepe, por acudir a estas letras mías de homenaje y por dejar tu huella amable en ellas. También por el relato de esa anécdota.
Con un fuerte abrazo.
Salvador.
 
Grandioso homenaje, Salvador. Cómo me alegra que un español escriba esta joya rememorando a un ídolo mundial nacido en mi país. Alguien dijo: "A mí no me importa lo que hizo con su vida, me importa lo que hizo con la mía", y recuerdo la felicidad que nos dio saliendo a festejar en todos los rincones de Argentina en familia. Fue una fiesta entre amigos y familiares en un momento difícil para nuestro país, yo estudiaba a 700 km de mi pueblo y pude viajar gratis, que de otra manera no hubiera podido por las condiciones económicas, para ver la final con los míos.
Me traés recuerdos hermosos con este soneto maravilloso. Gracias por despertar el bienestar!!!
Abrazo fortísimo, como siempre, querido amigo.
Pues, aunque solo hubieran servido estas letras mías para despertar, como señalas, un momento de bienestar, las doy por bien empleadas. Verás, querido Ángel, Juan Bautista Bergua, editor de Las Mil Mejores Poesías en Lengua Castellana, también poeta él, dijo al definir la poesía que es, entre lo más hermoso del mundo, aquello que sirve para los más altos y útiles fines, siendo tal vez la forma más alta y noble de la espiritualidad, y ello porque, deleitando, nos hace pensar y sentir, evocar, nos conmueve, nos dignifica y, al fin, nos hace mejores. Pues bien, querido amigo, si yo he sido capaz de "despertar ese bienestar" en ti, eso es lo más hermoso que me puedes decir.
Muchísimas gracias, amigo mío, y un abrazo muy fuerte, también para La Argentina.
Salvador.
 
Me resulta difícil comentar este soneto. Diré que no me satisface, por dos razones: la principal es que no me parece que haga justicia a Diego; la segunda es que, quizás afectado por el tamaño del objetivo, no me parece un buen poema.

¿Qué fue Diego? Un muchacho de barrio que, promovido por su genio para jugar a la pelota, llegó a las mayores alturas de la fama, tanto que el menor de sus gestos o sus palabras tenían inmediata repercusión mediática; un sitial muy difícil de ocupar, para cualquiera. En ese sitial tuvo muchas virtudes: su compromiso con la causa de los humildes quizás sea la mayor; no eludió llevar ese compromiso a las arenas de la política, defendiendo francamente las banderas de nuestra Patria Grande latinoamericana y de los derechos humanos esenciales. Amigo de Fidel Castro, de Hugo Chávez, de Evo Morales, de Estela Carlotto y de Hebe de Bonafini, nombres que sobran para saber de qué lado jugó.
Denunció en múltiples ocasiones la corrupción de la FIFA, siendo por ello vituperado.

Padeció, sí, de terribles adicciones que truncaron su carrera deportiva y deterioraron seriamente su salud, hasta llevarlo a su temprana muerte. Sin tratar de restarle responsabilidad, diré que el ambiente de los famosos en el que le tocó actuar es esencialmente corruptor: no tuvo, por desgracia, la madurez necesaria para mantenerse ajeno a los cantos de sirena de los vendedores de placer.

Lo despidió el enorme cariño de mi pueblo, cariño del que fue conciente y que supo retribuir.

un abrazote, Salvador
Jorge
 
Última edición:
Me resulta difícil comentar este soneto. Diré que no me satisface, por dos razones: la principal es que no me parece que haga justicia a Diego; la segunda es que, quizás afectado por el tamaño del objetivo, no me parece un buen poema.

¿Qué fue Diego? Un muchacho de barrio que, promovido por su genio para jugar a la pelota, llegó a las mayores alturas de la fama, tanto que el menor de sus gestos o sus palabras tenían inmediata repercusión mediática; un sitial muy difícil de ocupar, para cualquiera. En ese sitial tuvo muchas virtudes: su compromiso con la causa de los humildes quizás sea la mayor; no eludió llevar ese compromiso a las arenas de la política, defendiendo francamente las banderas de nuestra Patria Grande latinoamericana y de los derechos humanos esenciales. Amigo de Fidel Castro, de Hugo Chávez, de Evo Morales, de Estela Carlotto y de Hebe de Bonafini, nombres que sobran para saber de qué lado jugó.
Denunció en múltiples ocasiones la corrupción de la FIFA, siendo por ello vituperado.

Padeció, sí, de terribles adicciones que truncaron su carrera deportiva y deterioraron seriamente su salud, hasta llevarlo a su temprana muerte. Sin tratar de restarle responsabilidad, diré que el ambiente de los famosos en el que le tocó actuar es esencialmente corruptor: no tuvo, por desgracia, la madurez necesaria para mantenerse ajeno a los cantos de sirena de los vendedores de placer.

Lo despidió el enorme cariño de mi pueblo, cariño del que fue conciente y que supo retribuir.

un abrazote, Salvador
Jorge
Querido Jorge:

Si difícil ha sido para ti comentar este tema mío, imagina lo difícil que me lo has puesto para contestar tu sincero comentario. Te diré, amigo mío, que lo he leído, eso sí, bastantes veces.

No sé si en estos catorce versos he sido capaz de transmitir el cariño que he sentido y siento por la figura de Maradona, y lo apenado que estuve al conocer la triste noticia de su temprano fallecimiento. Por los comentarios de los compañeros que te han precedido aquí, algunos de ellos compatriotas tuyos, parece ser que ha habido quien se ha percatado de mis intenciones, las mejores sin lugar a dudas. Aunque también es cierto, siguiendo lo que me señaló Elhí y ahora tú, que pienso ahora que mis mejores intenciones no han bastado para no quedarme corto. Por esto te diré, así mismo, que siento mucho no haber sido capaz de complacerte precisamente en esta ocasión.

Un muy fuerte abrazo con todo afecto.

Salvador.
 

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