A MEDIDA QUE EL TIEMPO PASA
Aprendí sobre esta amarga distancia
que era la noche la más fría noche
que susurraba, lentamente, entre las sábanas
y dejaba la piel marcada con heridas.
Aprendí que las manchas en mi cuerpo
cada una era la historia de las manos
escrita en un tiempo con vencimiento
al que siempre me daba, pero no me pertenecía.
Aprendí de la soledad cuando se adueñaba
de cada uno de mis sueños perdidos
entre el llanto en el que vivía y vivo
respiro sin algún recuerdo y así prefiero
vivir la vida sin remordimientos ni prejuicios.
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Guadalupe Cisneros Villa
Monterrey NL/ Dallas Tx
14/1/2022
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