Aldonza Lorenzo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Después de dejarte en barbecho una noche,
A rezar toca.
No se dosificar mis fuerzas,
me doy en el primer beso.
Te escribiría mil letras,
Pero tengo que ser contenida.
¿Cómo se hace éso?
¿Así?
¿Rezando para dentro?
¿Teniendo fé?
Nunca fue don mío.
Creer que algo bueno está esperándome.
Que cruzaré a ése otro lado en que es maravilloso despertarse,
Que encontraré ésa paz interior.
¿Porqué hay tanto ruido en mi cabeza?
¡Silencio!
Por favor.
No sé medirme,
Ni respirar sola.
Si fuera más alta y más fuerte podría con los dos.
Ataría mi mundo y el tuyo y nos iríamos a la Conchin China.
A recorrer mundo.
Tu Yo y mi Yo.
Siempre en pelotas.
¡Al carajo con todo!
Sola no podré.
Así que,
Párate.
Necesito tu mano amiga.
Soy tu consentida.
Nunca me he querido lo suficiente.
Y sé los motivos.
Los grabaron a fuego en mi piel.
Pero éso es otro capítulo.
No quiero volver a caer.
No pienso describirlo.
Si no está escrito,
No ha sucedido.
Es por mi bien.
Tenemos que aprender de nosotros mismos.
Escucharnos y leernos.
No rendirnos.
Escribir basta y sentirlo.
A rezar toca,
Tendremos fé.
¿Estoy siendo contenida?
No lo sé.
3:25
Es miércoles.
Los cincuenta te sientan bien.
Estás más guapo que ayer.
Última edición: