Hoy luces... atavíos de los que otros estuviste desnudo. Alma insatisfecha de entonces, que renegaba de huecas glorias y se entrega a disfraces con que vestir el cuerpo y engañar el alma. No te reconocerás si tes ves en los espejos que labra la memoria, azogues rotos que te ignoran. Mírate en tus adentros, busca fuentes que de nuevo te bauticen y sé de nuevo tú mismo cuando tomes el sendero por el que te vayas.
Son tus palabras en este poema sembradoras de inquietudes pues nos hacen endender tus versos de mil maneras. Así he querido yo ver tus letras de poetisa que lanza su obra para que los demás la vivamos.
Besos.
Luis.