José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con un bocado al silencio
despierta el sol de su letargo
serpientes se asoman al abismo de la luz
mientras la noche se disuelve en la ceniza
de la sombra en el jardín.
Despierta mi sueño
con velocidad de primavera
contemplando entre brazos de agua y sal
flores que desahucian la calma
con sus sonrisas fértiles.
El verde se quita su capa de perlas
en medio de libertinas ojos
párpados llenos de Edén
que hacen llorar al mar.
Yo, con la vista serpenteante en la bahía
guardo mis sueños en un sol
cuyas luces abrazan la garganta
de la mañana
adornadas de un clamor que nace mudo,
como si las puertas de la vida
se preñasen de cielo.
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