De entrada agradezco la invitación a leer esta obra.
Por lo regular soy de opinar pocas veces, pero cuando intervengo... intento hacerlo de modo que ayude al autor a revisarse y crecer. No suelo hacer crítica que busque poner mi imagen por sobre la del examinado (eso no es crítica sino auto-complacencia).
Aclarado esto, me dediqué a leer las otras obras publicadas y ver algo de tu perfil.
Toca un análisis a varios detalles:
Ortografía y uso de significados.
Viendo la edad que indicas (15 años), es permisible la existencia de fallas ortográficas y el empleo de palabras que suenan bonitas pero cuyo significado está desubicado al uso que pretendes darle.
No es nada grave, pero si deseas crecer como autor es un detalle a cuidar.
Primera tarea: pasa tus obras por algún corrector (el de word office es bastante bueno para tu nivel, al que deberás pulir más con estudios).
Segunda tarea: cuando uses palabras llamativas, cerciórate de su significado real, no solo los sinónimos, y busca ejemplos de su uso para que comprendas el contexto en que suelen usarse.
Redacción:
Tan o más importante que el estilo que uses (que por ahora noto bastante juvenil, disperso y algo victimista), es tener clara tu intención al escribir.
¿Escribes para trasmitir una emoción?
¿Escribes para explicar un hecho?
¿Escribes para desahogar una decepción?
¿Escribes para compartir una vivencia?
No sugiero que tengas diagramado todo desde antes de tomar la pluma, lo que por cierto solo pueden hacerlo los profesionales de las letras (los que viven de la redacción). Lo que indico es que tengas claro que hay una idea central que debes o bien transmitir o bien compartir.
Lo anterior es para que sepas cuanto de tu persona está reflejada en la obra, sin importar si es ficción o real, si tú te involucras (compartir) la redacción es diferente a si solo describes (transmitir).
Tercera tarea: definir cuanta participación personal hay en tu obra.
Lo de la redacción te ayudará un poco también a definir si te enrumbas por la prosa o por la poesía.
La forma de escribir que usas es prosa, y algo hay de prosa poética. Pero si deseas entrar a la poesía deberás aprender sobre las reglas poéticas (rima, conteo silábico, estructuras, ritmo, figuras y excepciones)
Tarea opcional: en caso desees pisar el mundo de la poesía deberás estudiar sobre ella.
Contenido:
Ya aquí tenemos un mundo infinito de opciones. Puesto que apenas son cuatro tus obras compartidas, es complicado determinar tus intenciones como autor.
Lo que expongo luego, al igual que las tareas expuestas antes, no son obligatorias, eres libre de seguirlas o no, Claro está, que al escribir debes comprender que ya no solo te leerás a ti mismo... habrán extraños leyéndote. Lectores que no han tenido tu vida, ni tus ideas, ni tu formación... puntos de vista aleatoriamente coincidentes o contrarios, e incluso una mayoría indiferente.
Con esto en mente te advierto que recibirás: críticas contrarias muy fuertes, consejos no pedidos sobre tu vida personal, halagos extremos, y quien sabe.. puede que alguna solicitud de amistad de una autora muy joven.
No te dejes confundir por esto. Aprender a leer cada comentario y extrae todo aquello que te sirva para mejorar, incluso en la crítica más odiosa puedes encontrar luces que te ayuden a crecer, mientras que en el halago más dulce pueden haber ataques escondidos o burla.
Si como escritor nuestros textos pueden ser malinterpretados, igual puede ocurrir con los textos ajenos, o las críticas ajenas.
No cometas el error de personalizar los comentarios. Cada tema tocado debes orientarlo a donde corresponde: la técnica, la redacción, la ortografía, la métrica... etc.
Sin importar cuanto esfuerzo le hayas puesto a una obra, su éxito o fracaso es temporal.
No pierdas el tiempo analizando mil veces los errores, está bien revisarlos una o dos veces pero luego resuélvelos.
Ninguna decisión u obra es mala en su momento. Al momento que la presentaste la creíste lo mejor porque fue en base a lo que sabías en ese momento. Más adelante, ya con más experiencia y conocimiento, podrás notar errores, pero al instante que lo hiciste era lo mejor que podías con lo que tenías. No te sientas víctima ni fracasado por eso.
Es bueno que recuerdes que ahora tal vez no seas el mejor, pero eres mejorable. Sin importar cuanto apoyo recibas o te nieguen, tu principal fuente de fuerza se halla en tu interior, en tu capacidad de sobreponerte y seguir.
Tarea final: repite cada vez que puedas esta idea; no soy perfecto, soy perfectible.
Un gusto leerte Barush y perdona lo extenso. Bienvenido.