Mutable fuego de arquero rubí,
incapaz de soportar mucho tiempo,
me apago rápido y camino lento.
Buscando alivio en casa ajena,
guardo penas en alacenas,
desde que de tu cama huí.
A veces tu voz muda,
y la falta que me haces,
recuerdan viejas dudas,
y el vacío que dejaste.