En audaz coqueteo mi alma loca
pretende acomodarse entre tu huella
vuela rauda, veloz como centella
y se queda prendida de tu boca.
En esa confusión - que nunca es poca -
se encuentra tu mirada allí con ella,
bajo la luz azul de tanta estrella
es a mi piel, la que tu piel provoca.
Sembrando en su interior mil fantasías,
recuerdos que se quedan distraídos
y que alivian el peso de los días.
Es también, tu silencio en mis oídos
- frases sueltas que se hacen melodías -
y tu mano abrochada a mis sentidos.
Ana Mercedes Villalobos
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