La mañana llega pronto cuando uno duerme en un porche. El cacaraquear de los gallos se oye más fuerte, las esencias de los pinos, las flores y el resplandor ámbar que dan los amaneceres en medio del bosque y junto a un lago son, simplemente, cosas bellas por las que uno mira al cielo y espera una respuesta que, claro, nunca se aprecia.
El sol no estaba del todo a la vista, todavía, y por eso, por estar todos dormidos, nada se movía. Yo salí a caminar, con mi perrito, quizás, porque sentí la necesidad de recordar, en medio de esa paz, frescura y leve niebla, parecidos días de mi infancia. Where in the hell am I? Oh, right, Crater Lake, Oregon. Highway 58, somewhere in central Oregon or 170 miles from where I write this hard to follow English.
De pronto, el olor de café y tocino cocinándose alegraron a mi apetito. Si, alguien mas en el bosque estaba despierto y poniéndole otros ricos olores al bosque. Yo pasé cerca de los olores, por la vereda, y luego, de la tela de una puerta que ondeaba, salió un perrito a conocer al mio. También, salió una pareja de edad mayor, muy amables, a conocernos y, después de las formalidades, me invitaron una taza de café, a desayunar y a una de las memorables conversaciones que haya tenido al lado del azulado lago y bello bosque que muy a seguido visito. .
Encontrar buen clima y buenas personas en estos días de extrema derecha en los Estados Unidos no es nada fácil y mucho mas, sinceras almas en medio de la naturaleza. Nada mejor ocupa a mi mente esta noche que recordar a tan bella pareja.
Fidel Guerra,
United States
mayo, 2017.
El sol no estaba del todo a la vista, todavía, y por eso, por estar todos dormidos, nada se movía. Yo salí a caminar, con mi perrito, quizás, porque sentí la necesidad de recordar, en medio de esa paz, frescura y leve niebla, parecidos días de mi infancia. Where in the hell am I? Oh, right, Crater Lake, Oregon. Highway 58, somewhere in central Oregon or 170 miles from where I write this hard to follow English.
De pronto, el olor de café y tocino cocinándose alegraron a mi apetito. Si, alguien mas en el bosque estaba despierto y poniéndole otros ricos olores al bosque. Yo pasé cerca de los olores, por la vereda, y luego, de la tela de una puerta que ondeaba, salió un perrito a conocer al mio. También, salió una pareja de edad mayor, muy amables, a conocernos y, después de las formalidades, me invitaron una taza de café, a desayunar y a una de las memorables conversaciones que haya tenido al lado del azulado lago y bello bosque que muy a seguido visito. .
Encontrar buen clima y buenas personas en estos días de extrema derecha en los Estados Unidos no es nada fácil y mucho mas, sinceras almas en medio de la naturaleza. Nada mejor ocupa a mi mente esta noche que recordar a tan bella pareja.
Fidel Guerra,
United States
mayo, 2017.