Callado y ajeno

Nancysant

Poeta que no puede vivir sin el portal
ZP3OINi-vchEO6G_VwdMBVSMH_j7RdTghYpuqtM81ohnYUTela7GuOJeXSCExv6XmEc8WhCp8uxYCg_a1GNx72n9ta2FgOeew31EW20vftuKGQfx4g8g8iRuicAVyAEZam1Mi67_






Callado y ajeno




Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN





Silencio... que te amparas en la lengua estéril,

en la orilla divisoria de la voz,

en el aliento que estrangula las palabras.

Tú, centinela del espíritu, que tu audacia

sin conmoción, sin movimiento

no pretenda la altura de las balas

ni la turbia ambición del explosivo

ni la aspereza impetuosa

del sentimiento que, por morir, avanza.


No lances tu reposo como león emocional

del sonido para atravesar las formas

más herméticas del hierro, y elegante tu armonía

sea más quietud, más aplomo,

más dócil que la sonrisa de una luz,

cuando amanece sin la claridad

de una guerra en los oídos.


Tú que te interpretas en tantas formas

dentro de los sepulcros del mundo,

sé más firme ante el arma del rezo hipócrita

que se hace arpón del mal, chantaje,

amenaza de enemigo, bisbiseo de serpiente,

sucesor de la injusticia…, del poder tóxico,

porque ellos son los gobernantes

del sufrimiento del mundo.

Y que ni un solo fragmento del tono

innecesario vaya más allá de tu garganta

para que no caigas como un soplido

que fija su empeño en el vacío,

pues a menudo la pausa hablada

es como el ciego impulso del minuto

que se pierde cual mota frustrada

en el desierto del aire, imperceptible.


Tú, que callado vas de lo terriblemente

leve a lo profundo en el diálogo interminable,

con todos los sentidos por la travesía

a todas partes, con esa reflectancia en ti

que prefiere los estampados del neorama

al colgarte del pensamiento

entre álamos, nubes, piedras.


Tú más digno que el filo del necio ruido

que se alza con la altanería del demonio

en sus innumerables avatares

al escalar el grito por las corcovas del ignorante

en la rotunda movilidad de las tinieblas.


Tú, que fluyes como el color a través del día

para ser la mejor gala del lenguaje,

aunque seas una luz tranquila...

Cubreme horizontal y verticalmente,

cada vez que la indisciplina de un instinto

se mezcle con la vida que me acompaña,

pues así la estridencia de todo tu mutismo

será intensamente libertad del objetivo

que te mece en júbilo triunfal

como una elocuencia creciendo en los ojos.

Absolutamente, en escisión prudente.

Mucho más prudente que los pasivos

pájaros entre los hombres.




 
Última edición:
ZP3OINi-vchEO6G_VwdMBVSMH_j7RdTghYpuqtM81ohnYUTela7GuOJeXSCExv6XmEc8WhCp8uxYCg_a1GNx72n9ta2FgOeew31EW20vftuKGQfx4g8g8iRuicAVyAEZam1Mi67_





Callado y ajeno


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Silencio... que te amparas en la lengua estéril,

en la orilla divisoria de la voz,

en el aliento que estrangula las palabras.

Tú, centinela del espíritu, que tu audacia

sin conmoción, sin movimiento

no pretenda la altura de las balas,

ni la turbia ambición del explosivo

ni la aspereza impetuosa del sentimiento

que a morir avanza.



No lances tu reposo como león emocional

del sonido para atravesar las formas

más herméticas del hierro,

y elegante tu armonía

sea más quietud, más aplomo,

más dócil que la sonrisa de una luz

cuando amanece sin la claridad

de una guerra en los oídos.



Tú que te interpretas en tantas formas

dentro de los sepulcros del mundo

sé más firme ante el arma del rezo hipócrita

que se hace arpón del mal, chantaje,

amenaza de enemigo, bisbiseo de serpiente,

sucesor de las injusticias del poder tóxico

porque ellos son los que gobiernan

el sufrimiento del mundo.

Y que ni un solo fragmento del tono

innecesario vaya más allá de tu garganta

para que no caigas como un soplido

que fija su empeño en el vacío,

pues a menudo su pausa hablada

es como el ciego impulso del minuto

que, irreverente, solo abraza el aire, imperceptible.



Tú, que callado vas de lo terriblemente

leve a lo profundo en el diálogo interminable

con todos los sentidos por la travesía

a todas partes y con esa parte de ti

que prefiere los estampados del neorama

al colgarte del pensamiento

entre álamos, nubes, piedras.



Tú más digno que el filo del necio ruido

que se alza con la altanería del demonio

en sus innumerables avatares

al escalar el grito con las corcovetas del ignorante

en la rotunda movilidad de las tinieblas.


Tú, que fluyes como el color a través del día

para ser la mejor gala del lenguaje,

aunque seas como una luz dormida...

Cubreme horizontal y verticalmente

cada vez que la indisciplina de un instinto

se mezcle con la vida que me acompaña,

pues así la estridencia de todo tu mutismo

será intensamente libertad del objetivo

que te mece en júbilo triunfal

como una elocuencia creciendo en los ojos.

Absolutamente en escisión prudente.

Mucho más prudente que los pasivos

pájaros entre los hombres.




Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN





Tan descriptivo y emocional a la vez que bien pudiera servir de instructivo. Saludos cordiales, Nancy.
 
ZP3OINi-vchEO6G_VwdMBVSMH_j7RdTghYpuqtM81ohnYUTela7GuOJeXSCExv6XmEc8WhCp8uxYCg_a1GNx72n9ta2FgOeew31EW20vftuKGQfx4g8g8iRuicAVyAEZam1Mi67_





Callado y ajeno


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Silencio... que te amparas en la lengua estéril,

en la orilla divisoria de la voz,

en el aliento que estrangula las palabras.

Tú, centinela del espíritu, que tu audacia

sin conmoción, sin movimiento

no pretenda la altura de las balas,

ni la turbia ambición del explosivo

ni la aspereza impetuosa del sentimiento

que a morir avanza.



No lances tu reposo como león emocional

del sonido para atravesar las formas

más herméticas del hierro,

y elegante tu armonía

sea más quietud, más aplomo,

más dócil que la sonrisa de una luz

cuando amanece sin la claridad

de una guerra en los oídos.



Tú que te interpretas en tantas formas

dentro de los sepulcros del mundo

sé más firme ante el arma del rezo hipócrita

que se hace arpón del mal, chantaje,

amenaza de enemigo, bisbiseo de serpiente,

sucesor de las injusticias del poder tóxico

porque ellos son los que gobiernan

el sufrimiento del mundo.

Y que ni un solo fragmento del tono

innecesario vaya más allá de tu garganta

para que no caigas como un soplido

que fija su empeño en el vacío,

pues a menudo su pausa hablada

es como el ciego impulso del minuto

que, irreverente, solo abraza el aire, imperceptible.



Tú, que callado vas de lo terriblemente

leve a lo profundo en el diálogo interminable

con todos los sentidos por la travesía

a todas partes y con esa parte de ti

que prefiere los estampados del neorama

al colgarte del pensamiento

entre álamos, nubes, piedras.



Tú más digno que el filo del necio ruido

que se alza con la altanería del demonio

en sus innumerables avatares

al escalar el grito con las corcovas del ignorante

en la rotunda movilidad de las tinieblas.


Tú, que fluyes como el color a través del día

para ser la mejor gala del lenguaje,

aunque seas como una luz dormida...

Cubreme horizontal y verticalmente

cada vez que la indisciplina de un instinto

se mezcle con la vida que me acompaña,

pues así la estridencia de todo tu mutismo

será intensamente libertad del objetivo

que te mece en júbilo triunfal

como una elocuencia creciendo en los ojos.

Absolutamente en escisión prudente.

Mucho más prudente que los pasivos

pájaros entre los hombres.




Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Ayyy mi querida Nancy, a veces hay que dejar hablar al silencio, pero cuando éste se prolonga por mucho tiempo, las palabras interceden para que sea el amor el que lo interrumpa. Dulces, bellas y nostálgicas imágenes recorren el romanticismo de estos enamorados versos. Encantada siempre de leerte mi entrañable amiga. Muchos besos lleguen a tu hermoso corazón y le dejen la huella de cariño de estos besos que te mando.....muáááááááaackssssssss.....
 
ZP3OINi-vchEO6G_VwdMBVSMH_j7RdTghYpuqtM81ohnYUTela7GuOJeXSCExv6XmEc8WhCp8uxYCg_a1GNx72n9ta2FgOeew31EW20vftuKGQfx4g8g8iRuicAVyAEZam1Mi67_





Callado y ajeno


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Silencio... que te amparas en la lengua estéril,

en la orilla divisoria de la voz,

en el aliento que estrangula las palabras.

Tú, centinela del espíritu, que tu audacia

sin conmoción, sin movimiento

no pretenda la altura de las balas,

ni la turbia ambición del explosivo

ni la aspereza impetuosa del sentimiento

que a morir avanza.



No lances tu reposo como león emocional

del sonido para atravesar las formas

más herméticas del hierro,

y elegante tu armonía

sea más quietud, más aplomo,

más dócil que la sonrisa de una luz

cuando amanece sin la claridad

de una guerra en los oídos.



Tú que te interpretas en tantas formas

dentro de los sepulcros del mundo

sé más firme ante el arma del rezo hipócrita

que se hace arpón del mal, chantaje,

amenaza de enemigo, bisbiseo de serpiente,

sucesor de las injusticias del poder tóxico

porque ellos son los que gobiernan

el sufrimiento del mundo.

Y que ni un solo fragmento del tono

innecesario vaya más allá de tu garganta

para que no caigas como un soplido

que fija su empeño en el vacío,

pues a menudo su pausa hablada

es como el ciego impulso del minuto

que, irreverente, solo abraza el aire, imperceptible.



Tú, que callado vas de lo terriblemente

leve a lo profundo en el diálogo interminable

con todos los sentidos por la travesía

a todas partes y con esa parte de ti

que prefiere los estampados del neorama

al colgarte del pensamiento

entre álamos, nubes, piedras.



Tú más digno que el filo del necio ruido

que se alza con la altanería del demonio

en sus innumerables avatares

al escalar el grito con las corcovas del ignorante

en la rotunda movilidad de las tinieblas.


Tú, que fluyes como el color a través del día

para ser la mejor gala del lenguaje,

aunque seas como una luz dormida...

Cubreme horizontal y verticalmente

cada vez que la indisciplina de un instinto

se mezcle con la vida que me acompaña,

pues así la estridencia de todo tu mutismo

será intensamente libertad del objetivo

que te mece en júbilo triunfal

como una elocuencia creciendo en los ojos.

Absolutamente en escisión prudente.

Mucho más prudente que los pasivos

pájaros entre los hombres.




Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Cuando la poestisa abre el alma, salen a borbotones las imágenes, los sentimientos, se derraman las emociones con las palabras y navegan estrofas como olas en un mar alborotado de versos profundos, de letras que nos traen el sentir de un corazón. Me ha conmovido tu poema y me impresiona tu sabiduría. Un abrazo con todo cariño.
 
El silencio son las maravillosas palabras de un sentimiento enamorado, aunque también es necesario sentirlas en al oído para ello vivimos los maravillosos "Te quiero" que perpetúan el corazón con cada latido, bellisimo poema, saludos Alex
 
Hey, mi gran POETA y amiga, siempre maravillando a tus lectores, con tus contundentes y magistrales poemas, que se destacan por transmitir sentimiento humano y belleza poética. Mi admiración y cariño para ti, querida Nancy. Abrazos mi bella amiga.
 
ZP3OINi-vchEO6G_VwdMBVSMH_j7RdTghYpuqtM81ohnYUTela7GuOJeXSCExv6XmEc8WhCp8uxYCg_a1GNx72n9ta2FgOeew31EW20vftuKGQfx4g8g8iRuicAVyAEZam1Mi67_





Callado y ajeno


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Silencio... que te amparas en la lengua estéril,

en la orilla divisoria de la voz,

en el aliento que estrangula las palabras.

Tú, centinela del espíritu, que tu audacia

sin conmoción, sin movimiento

no pretenda la altura de las balas,

ni la turbia ambición del explosivo

ni la aspereza impetuosa del sentimiento

que a morir avanza.



No lances tu reposo como león emocional

del sonido para atravesar las formas

más herméticas del hierro,

y elegante tu armonía

sea más quietud, más aplomo,

más dócil que la sonrisa de una luz

cuando amanece sin la claridad

de una guerra en los oídos.



Tú que te interpretas en tantas formas

dentro de los sepulcros del mundo

sé más firme ante el arma del rezo hipócrita

que se hace arpón del mal, chantaje,

amenaza de enemigo, bisbiseo de serpiente,

sucesor de las injusticias..., del poder tóxico

porque ellos son los gobernantes

del sufrimiento del mundo.

Y que ni un solo fragmento del tono

innecesario vaya más allá de tu garganta

para que no caigas como un soplido

que fija su empeño en el vacío,

pues a menudo su pausa hablada

es como el ciego impulso del minuto

que se pierde cual mota frustrada

en el desierto del aire, imperceptible.


Tú, que callado vas de lo terriblemente

leve a lo profundo en el diálogo interminable

con todos los sentidos por la travesía

a todas partes y con esa parte de ti

que prefiere los estampados del neorama

al colgarte del pensamiento

entre álamos, nubes, piedras.



Tú más digno que el filo del necio ruido

que se alza con la altanería del demonio

en sus innumerables avatares

al escalar el grito con las corcovas del ignorante

en la rotunda movilidad de las tinieblas.


Tú, que fluyes como el color a través del día

para ser la mejor gala del lenguaje,

aunque seas como una luz dormida...

Cubreme horizontal y verticalmente

cada vez que la indisciplina de un instinto

se mezcle con la vida que me acompaña,

pues así la estridencia de todo tu mutismo

será intensamente libertad del objetivo

que te mece en júbilo triunfal

como una elocuencia creciendo en los ojos.

Absolutamente en escisión prudente.

Mucho más prudente que los pasivos

pájaros entre los hombres.




Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Querida Nancy y se ha volcado la tinta del alma en este poema explícito, cuyas emociones se alzan desde el silencio, haciendo tan propio el compás de quien observa y siente....
Hermoso versal sin duda!!!!
Un abrazo muy grande
Camelia
 
ZP3OINi-vchEO6G_VwdMBVSMH_j7RdTghYpuqtM81ohnYUTela7GuOJeXSCExv6XmEc8WhCp8uxYCg_a1GNx72n9ta2FgOeew31EW20vftuKGQfx4g8g8iRuicAVyAEZam1Mi67_





Callado y ajeno


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Silencio... que te amparas en la lengua estéril,

en la orilla divisoria de la voz,

en el aliento que estrangula las palabras.

Tú, centinela del espíritu, que tu audacia

sin conmoción, sin movimiento

no pretenda la altura de las balas,

ni la turbia ambición del explosivo

ni la aspereza impetuosa del sentimiento

que a morir avanza.



No lances tu reposo como león emocional

del sonido para atravesar las formas

más herméticas del hierro,

y elegante tu armonía

sea más quietud, más aplomo,

más dócil que la sonrisa de una luz

cuando amanece sin la claridad

de una guerra en los oídos.



Tú que te interpretas en tantas formas

dentro de los sepulcros del mundo

sé más firme ante el arma del rezo hipócrita

que se hace arpón del mal, chantaje,

amenaza de enemigo, bisbiseo de serpiente,

sucesor de las injusticias..., del poder tóxico

porque ellos son los gobernantes

del sufrimiento del mundo.

Y que ni un solo fragmento del tono

innecesario vaya más allá de tu garganta

para que no caigas como un soplido

que fija su empeño en el vacío,

pues a menudo su pausa hablada

es como el ciego impulso del minuto

que se pierde cual mota frustrada

en el desierto del aire, imperceptible.


Tú, que callado vas de lo terriblemente

leve a lo profundo en el diálogo interminable

con todos los sentidos por la travesía

a todas partes y con esa parte de ti

que prefiere los estampados del neorama

al colgarte del pensamiento

entre álamos, nubes, piedras.



Tú más digno que el filo del necio ruido

que se alza con la altanería del demonio

en sus innumerables avatares

al escalar el grito con las corcovas del ignorante

en la rotunda movilidad de las tinieblas.


Tú, que fluyes como el color a través del día

para ser la mejor gala del lenguaje,

aunque seas como una luz dormida...

Cubreme horizontal y verticalmente

cada vez que la indisciplina de un instinto

se mezcle con la vida que me acompaña,

pues así la estridencia de todo tu mutismo

será intensamente libertad del objetivo

que te mece en júbilo triunfal

como una elocuencia creciendo en los ojos.

Absolutamente en escisión prudente.

Mucho más prudente que los pasivos

pájaros entre los hombres.




Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Nancy, apreciada amiga y compatriota, que gusto volver a posarme en tus versos, llenos de exquisitas imagenes y de gran profundidad.
Recibe un fuerte abrazo desde mi orilla. Me alegro mucho hablar contigo el otro dia. Bendiciones mil!!!
Siempre Geralda
 
ZP3OINi-vchEO6G_VwdMBVSMH_j7RdTghYpuqtM81ohnYUTela7GuOJeXSCExv6XmEc8WhCp8uxYCg_a1GNx72n9ta2FgOeew31EW20vftuKGQfx4g8g8iRuicAVyAEZam1Mi67_





Callado y ajeno


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Silencio... que te amparas en la lengua estéril,

en la orilla divisoria de la voz,

en el aliento que estrangula las palabras.

Tú, centinela del espíritu, que tu audacia

sin conmoción, sin movimiento

no pretenda la altura de las balas,

ni la turbia ambición del explosivo

ni la aspereza impetuosa del sentimiento

que a morir avanza.



No lances tu reposo como león emocional

del sonido para atravesar las formas

más herméticas del hierro,

y elegante tu armonía

sea más quietud, más aplomo,

más dócil que la sonrisa de una luz

cuando amanece sin la claridad

de una guerra en los oídos.



Tú que te interpretas en tantas formas

dentro de los sepulcros del mundo

sé más firme ante el arma del rezo hipócrita

que se hace arpón del mal, chantaje,

amenaza de enemigo, bisbiseo de serpiente,

sucesor de las injusticias..., del poder tóxico

porque ellos son los gobernantes

del sufrimiento del mundo.

Y que ni un solo fragmento del tono

innecesario vaya más allá de tu garganta

para que no caigas como un soplido

que fija su empeño en el vacío,

pues a menudo su pausa hablada

es como el ciego impulso del minuto

que se pierde cual mota frustrada

en el desierto del aire, imperceptible.


Tú, que callado vas de lo terriblemente

leve a lo profundo en el diálogo interminable

con todos los sentidos por la travesía

a todas partes y con esa parte de ti

que prefiere los estampados del neorama

al colgarte del pensamiento

entre álamos, nubes, piedras.



Tú más digno que el filo del necio ruido

que se alza con la altanería del demonio

en sus innumerables avatares

al escalar el grito con las corcovas del ignorante

en la rotunda movilidad de las tinieblas.


Tú, que fluyes como el color a través del día

para ser la mejor gala del lenguaje,

aunque seas como una luz dormida...

Cubreme horizontal y verticalmente

cada vez que la indisciplina de un instinto

se mezcle con la vida que me acompaña,

pues así la estridencia de todo tu mutismo

será intensamente libertad del objetivo

que te mece en júbilo triunfal

como una elocuencia creciendo en los ojos.

Absolutamente en escisión prudente.

Mucho más prudente que los pasivos

pájaros entre los hombres.




Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Abarca tanto tu poema que no es para leer una vez, con la mente cansada y al final del dìa.
Yo lo percibo como una estructura por la forma que le das a cada palabra en su sentido
Es como tallado al cobre bien lustroso que saca los contenidos casi increìbles y de una forma
que tù te mueves dentro de este gran trabajo que hoy compartes.
Suerte grande coincidir, pero debo volver a leer. Muchas gracias Nancy. Buenas noches.
 
ZP3OINi-vchEO6G_VwdMBVSMH_j7RdTghYpuqtM81ohnYUTela7GuOJeXSCExv6XmEc8WhCp8uxYCg_a1GNx72n9ta2FgOeew31EW20vftuKGQfx4g8g8iRuicAVyAEZam1Mi67_





Callado y ajeno


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Silencio... que te amparas en la lengua estéril,

en la orilla divisoria de la voz,

en el aliento que estrangula las palabras.

Tú, centinela del espíritu, que tu audacia

sin conmoción, sin movimiento

no pretenda la altura de las balas,

ni la turbia ambición del explosivo

ni la aspereza impetuosa del sentimiento

que a morir avanza.



No lances tu reposo como león emocional

del sonido para atravesar las formas

más herméticas del hierro,

y elegante tu armonía

sea más quietud, más aplomo,

más dócil que la sonrisa de una luz

cuando amanece sin la claridad

de una guerra en los oídos.



Tú que te interpretas en tantas formas

dentro de los sepulcros del mundo

sé más firme ante el arma del rezo hipócrita

que se hace arpón del mal, chantaje,

amenaza de enemigo, bisbiseo de serpiente,

sucesor de las injusticias..., del poder tóxico

porque ellos son los gobernantes

del sufrimiento del mundo.

Y que ni un solo fragmento del tono

innecesario vaya más allá de tu garganta

para que no caigas como un soplido

que fija su empeño en el vacío,

pues a menudo su pausa hablada

es como el ciego impulso del minuto

que se pierde cual mota frustrada

en el desierto del aire, imperceptible.


Tú, que callado vas de lo terriblemente

leve a lo profundo en el diálogo interminable

con todos los sentidos por la travesía

a todas partes y con esa parte de ti

que prefiere los estampados del neorama

al colgarte del pensamiento

entre álamos, nubes, piedras.



Tú más digno que el filo del necio ruido

que se alza con la altanería del demonio

en sus innumerables avatares

al escalar el grito con las corcovas del ignorante

en la rotunda movilidad de las tinieblas.


Tú, que fluyes como el color a través del día

para ser la mejor gala del lenguaje,

aunque seas como una luz dormida...

Cubreme horizontal y verticalmente

cada vez que la indisciplina de un instinto

se mezcle con la vida que me acompaña,

pues así la estridencia de todo tu mutismo

será intensamente libertad del objetivo

que te mece en júbilo triunfal

como una elocuencia creciendo en los ojos.

Absolutamente en escisión prudente.

Mucho más prudente que los pasivos

pájaros entre los hombres.




Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN






Tu alma poeta se ha derramado como manantial cautivando con este dialogo del silencio.
Mi admiración sea contigo
Nancy, todo placer pasar y deleitarme, un abrazo.
 
ZP3OINi-vchEO6G_VwdMBVSMH_j7RdTghYpuqtM81ohnYUTela7GuOJeXSCExv6XmEc8WhCp8uxYCg_a1GNx72n9ta2FgOeew31EW20vftuKGQfx4g8g8iRuicAVyAEZam1Mi67_





Callado y ajeno


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Silencio... que te amparas en la lengua estéril,

en la orilla divisoria de la voz,

en el aliento que estrangula las palabras.

Tú, centinela del espíritu, que tu audacia

sin conmoción, sin movimiento

no pretenda la altura de las balas,

ni la turbia ambición del explosivo

ni la aspereza impetuosa del sentimiento

que a morir avanza.



No lances tu reposo como león emocional

del sonido para atravesar las formas

más herméticas del hierro,

y elegante tu armonía

sea más quietud, más aplomo,

más dócil que la sonrisa de una luz

cuando amanece sin la claridad

de una guerra en los oídos.



Tú que te interpretas en tantas formas

dentro de los sepulcros del mundo

sé más firme ante el arma del rezo hipócrita

que se hace arpón del mal, chantaje,

amenaza de enemigo, bisbiseo de serpiente,

sucesor de las injusticias..., del poder tóxico

porque ellos son los gobernantes

del sufrimiento del mundo.

Y que ni un solo fragmento del tono

innecesario vaya más allá de tu garganta

para que no caigas como un soplido

que fija su empeño en el vacío,

pues a menudo su pausa hablada

es como el ciego impulso del minuto

que se pierde cual mota frustrada

en el desierto del aire, imperceptible.


Tú, que callado vas de lo terriblemente

leve a lo profundo en el diálogo interminable

con todos los sentidos por la travesía

a todas partes y con esa parte de ti

que prefiere los estampados del neorama

al colgarte del pensamiento

entre álamos, nubes, piedras.



Tú más digno que el filo del necio ruido

que se alza con la altanería del demonio

en sus innumerables avatares

al escalar el grito con las corcovas del ignorante

en la rotunda movilidad de las tinieblas.


Tú, que fluyes como el color a través del día

para ser la mejor gala del lenguaje,

aunque seas como una luz dormida...

Cubreme horizontal y verticalmente

cada vez que la indisciplina de un instinto

se mezcle con la vida que me acompaña,

pues así la estridencia de todo tu mutismo

será intensamente libertad del objetivo

que te mece en júbilo triunfal

como una elocuencia creciendo en los ojos.

Absolutamente en escisión prudente.

Mucho más prudente que los pasivos

pájaros entre los hombres.




Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN





Una maravilla querida amiga Nancy, siempre una maravilla disfrutar de tu maestría con las palabras que tanto enseña e inspira, felicidades. Un afectuoso abrazo, y mi deseo de que te vaya todo estupendamente.
 
Me ha gustado la fuerza expresiva que traen tus versos... como un torbellino que captura y profundiza la mirada... hasta con tintes de exhortación revela su intensidad querida amiga...
Un gusto leerte...te abrazo con todo mi cariño...
Nancy
 


Callado y ajeno

Silencio... que te amparas en la lengua estéril,

en la orilla divisoria de la voz,

en el aliento que estrangula las palabras.

Tú, centinela del espíritu, que tu audacia

sin conmoción, sin movimiento

no pretenda la altura de las balas,

ni la turbia ambición del explosivo

ni la aspereza impetuosa del sentimiento

que a morir avanza.



No lances tu reposo como león emocional

del sonido para atravesar las formas

más herméticas del hierro,

y elegante tu armonía

sea más quietud, más aplomo,

más dócil que la sonrisa de una luz

cuando amanece sin la claridad

de una guerra en los oídos.



Tú que te interpretas en tantas formas

dentro de los sepulcros del mundo

sé más firme ante el arma del rezo hipócrita

que se hace arpón del mal, chantaje,

amenaza de enemigo, bisbiseo de serpiente,

sucesor de las injusticias..., del poder tóxico

porque ellos son los gobernantes

del sufrimiento del mundo.

Y que ni un solo fragmento del tono

innecesario vaya más allá de tu garganta

para que no caigas como un soplido

que fija su empeño en el vacío,

pues a menudo su pausa hablada

es como el ciego impulso del minuto

que se pierde cual mota frustrada

en el desierto del aire, imperceptible.


Tú, que callado vas de lo terriblemente

leve a lo profundo en el diálogo interminable

con todos los sentidos por la travesía

a todas partes y con esa parte de ti

que prefiere los estampados del neorama

al colgarte del pensamiento

entre álamos, nubes, piedras.



Tú más digno que el filo del necio ruido

que se alza con la altanería del demonio

en sus innumerables avatares

al escalar el grito con las corcovas del ignorante

en la rotunda movilidad de las tinieblas.


Tú, que fluyes como el color a través del día

para ser la mejor gala del lenguaje,

aunque seas como una luz dormida...

Cubreme horizontal y verticalmente

cada vez que la indisciplina de un instinto

se mezcle con la vida que me acompaña,

pues así la estridencia de todo tu mutismo

será intensamente libertad del objetivo

que te mece en júbilo triunfal

como una elocuencia creciendo en los ojos.

Absolutamente en escisión prudente.

Mucho más prudente que los pasivos

pájaros entre los hombres.




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©




El silencio puede ser un gran aliado, con el paso de los años aprendemos a usarlo razonablemente, saludos.
 
Ayyy mi querida Nancy, a veces hay que dejar hablar al silencio, pero cuando éste se prolonga por mucho tiempo, las palabras interceden para que sea el amor el que lo interrumpa. Dulces, bellas y nostálgicas imágenes recorren el romanticismo de estos enamorados versos. Encantada siempre de leerte mi entrañable amiga. Muchos besos lleguen a tu hermoso corazón y le dejen la huella de cariño de estos besos que te mando.....muáááááááaackssssssss.....
Muchísimas gracias querida lomi por tu cálida presencia y comentario en estas letras también agradecidas. Te saludo con cariño y te envío un enorme abrazo.
 
Cuando la poestisa abre el alma, salen a borbotones las imágenes, los sentimientos, se derraman las emociones con las palabras y navegan estrofas como olas en un mar alborotado de versos profundos, de letras que nos traen el sentir de un corazón. Me ha conmovido tu poema y me impresiona tu sabiduría. Un abrazo con todo cariño.
Muchas gracias amigo Luis, por estar en estos versos que ha soltado el corazón con la tinta del sentimiento que se expresa en silencio. Un gran abrazo para ti.
 
El silencio son las maravillosas palabras de un sentimiento enamorado, aunque también es necesario sentirlas en al oído para ello vivimos los maravillosos "Te quiero" que perpetúan el corazón con cada latido, bellisimo poema, saludos Alex

El poema no es de amor por eso lo puse en el foro de generales, pero me gusta mucho lo que has expresado con amor Raimbow. Un cordial saludo.
 
ZP3OINi-vchEO6G_VwdMBVSMH_j7RdTghYpuqtM81ohnYUTela7GuOJeXSCExv6XmEc8WhCp8uxYCg_a1GNx72n9ta2FgOeew31EW20vftuKGQfx4g8g8iRuicAVyAEZam1Mi67_





Callado y ajeno


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Silencio... que te amparas en la lengua estéril,

en la orilla divisoria de la voz,

en el aliento que estrangula las palabras.

Tú, centinela del espíritu, que tu audacia

sin conmoción, sin movimiento

no pretenda la altura de las balas,

ni la turbia ambición del explosivo

ni la aspereza impetuosa del sentimiento

que a morir avanza.



No lances tu reposo como león emocional

del sonido para atravesar las formas

más herméticas del hierro,

y elegante tu armonía

sea más quietud, más aplomo,

más dócil que la sonrisa de una luz

cuando amanece sin la claridad

de una guerra en los oídos.



Tú que te interpretas en tantas formas

dentro de los sepulcros del mundo

sé más firme ante el arma del rezo hipócrita

que se hace arpón del mal, chantaje,

amenaza de enemigo, bisbiseo de serpiente,

sucesor de las injusticias..., del poder tóxico

porque ellos son los gobernantes

del sufrimiento del mundo.

Y que ni un solo fragmento del tono

innecesario vaya más allá de tu garganta

para que no caigas como un soplido

que fija su empeño en el vacío,

pues a menudo su pausa hablada

es como el ciego impulso del minuto

que se pierde cual mota frustrada

en el desierto del aire, imperceptible.


Tú, que callado vas de lo terriblemente

leve a lo profundo en el diálogo interminable

con todos los sentidos por la travesía

a todas partes y con esa parte de ti

que prefiere los estampados del neorama

al colgarte del pensamiento

entre álamos, nubes, piedras.



Tú más digno que el filo del necio ruido

que se alza con la altanería del demonio

en sus innumerables avatares

al escalar el grito con las corcovas del ignorante

en la rotunda movilidad de las tinieblas.


Tú, que fluyes como el color a través del día

para ser la mejor gala del lenguaje,

aunque seas como una luz dormida...

Cubreme horizontal y verticalmente

cada vez que la indisciplina de un instinto

se mezcle con la vida que me acompaña,

pues así la estridencia de todo tu mutismo

será intensamente libertad del objetivo

que te mece en júbilo triunfal

como una elocuencia creciendo en los ojos.

Absolutamente en escisión prudente.

Mucho más prudente que los pasivos

pájaros entre los hombres.




Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Nancy Santiago Toro
Derechos Reservados©


Pk_O61oCMLkuSDu9X1a4s5dGVbEN4ZJ7-2paI0-m9fbt1zdblE5D5lYT72AL7l8C1InUZYwPtqEHB_OnCz7sKhe_0Yasvuxqz-6sh6PTNP_2CE_7k0PPCINF_PeAdMGRXBN4QuGN




Como debe de ser la poesía,expresión del alma.Bello,Sandra.
 
Tú, que callado vas de lo terriblemente

leve a lo profundo en el diálogo interminable

Tenés la capacidad de conmover, Nancy.
Ese don es de unos pocos, y sumado a tu pulcritud y talento, tu obra es maravillosa.
De verdad estoy hablando de arte.
Un abrazo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba