Terminó azul el día
diáfano y pacifico,
como un cuadro en silencio
en un claro museo.
Comenzamos la tarde sentados
alrededor de una mesa,
se caían apenas unas palabras
de nuestros ocupados pensamientos.
Una luz en una esquina
sombreaba mis cuadernos,
tus manos y mis manos
y los libros abiertos.
Compartimos mas que charlas,
cercanía entrelazada
igual que los árboles en el bosque,
igual que las olas de la playa
siempre enredadas.
Ya el camino esta hecho,
solo hay que volver a pisarlo
para conservar su trayecto
y dejar que en la vereda
salgan flores
que marquen las estaciones.
Llegaron las tormentas,
salio el sol muchas veces,
la luz de la luna caerá sobre mi alma
derretida por la noche
y conoceré el camino
para llegar a ti,
tus manos calidas
que tantas caricias guardan.
diáfano y pacifico,
como un cuadro en silencio
en un claro museo.
Comenzamos la tarde sentados
alrededor de una mesa,
se caían apenas unas palabras
de nuestros ocupados pensamientos.
Una luz en una esquina
sombreaba mis cuadernos,
tus manos y mis manos
y los libros abiertos.
Compartimos mas que charlas,
cercanía entrelazada
igual que los árboles en el bosque,
igual que las olas de la playa
siempre enredadas.
Ya el camino esta hecho,
solo hay que volver a pisarlo
para conservar su trayecto
y dejar que en la vereda
salgan flores
que marquen las estaciones.
Llegaron las tormentas,
salio el sol muchas veces,
la luz de la luna caerá sobre mi alma
derretida por la noche
y conoceré el camino
para llegar a ti,
tus manos calidas
que tantas caricias guardan.