Genaro Centeno
Poeta recién llegado
Siempre me propongo la templanza. Lidiar amoroso y estoico con tus maneras. Sucumbo y vuelvo al enojo, a la censura, al reproche. No entiendo tus aristas y me enquisto en mis insinuaciones ecuánimes y bien ensayadas. Pausas y te disculpas. Yo me convenzo del cambio. Prometo una vez más el sosiego. Tú, la reforma. Ritos en círculos de amores cotidianos.