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  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Comas

musador

esperando...
Pasé por la comería
y he visto comas de oferta,
había fila en la puerta
y una gran algarabía.
La causa de la porfía
indagué muy prontamente:
lo que me dijo la gente
me ha dejado de una pieza,
no me cabe en la cabeza
ese pujar indecente.

Parece que los sujetos
se han unido en un consorcio
por promover el divorcio,
invitando a los objetos.
Sacó la RAE decretos
en encendida defensa
de los verbos cuya ofensa
no da para armar escándalo,
al que no te guste mándalo
a que lo arruine la prensa.

Los poetas exaltados
reclamaban por su causa:
«¡aquí yo quiero una pausa!»,
gritaban exasperados.
Convoca a sus abogados
la gramática humillada,
poco, poquito, o nada
le queda de sus derechos,
con sus verbos tan maltrechos
y su estructura hostigada.

Bien valga este comentario
de un lego en estos asuntos
para a las íes sus puntos
poner del abecedario.
Ni editor ni comisario
trabajan para las comas,
sirvan entonces mis bromas
para llamar la atención:
esta espinosa cuestión
tiene también sus axiomas.
 
Última edición:
Estupendas décimas musador a esas comas (pausas) y al mal uso que hacemos de ellas, pero creo que lo que más preocupa en estos versos bastantes risueños es que la ninguneen los que se supone tienen más conocimientos gramaticales: prensa y editores.
Saludos Poeta y Buen Día
 
Que buena lección querido Jorge, con el humor que le has puesto a estas décimas. Y me identifico plenamente con la penúltima décima porque soy de lo que le pongo pausas con comas a discreción... !Celebro esta manera de seguirnos enseñando amigo! Sigo en esa fila larga de gran algarabía. !Un fuerte abrazo Poeta!
 
Última edición por un moderador:
La verdad es, Valen, que este asunto de las comas merece su comentario. Hacemos malabarismos para ajustarnos a la métrica, para evitar forzar una sinalefa, y ponemos las comas a la buena de Dios. Creo, personalmente, que la sintaxis es esencial para el ritmo, que las estructuras confusas dificultan la ejecución de los poemas y su comprensión. No tengo nada contra la retórica, se puede ver en estas décimas algún hipérbaton arriesgado (el de las íes y el abecedario): no pretendo que la lectura excluya la dificultad; pero así como cuidamos las tildes podemos cuidar las comas: hay normas para su administración, meditadas y decantadas durante siglos de evolución de la gramática. No son muchas ni tan complicadas, basta reflexionar sobre ellas y poner un poco de atención.
En mis décimas hago hincapié en las que separan al sujeto del verbo o al verbo de su objeto directo, que la RAE considera incorrectas: es uno de los errores que veo con mayor frecuencia; hay pausas naturales en la prosodia donde las comas no corresponden. Otro frecuente es el de omitir las comas cuando coincidirían con el fin de verso, olvidando que su finalidad sintáctica está por encima de su consecuencia prosódica: la pausa (este error tiene su correlato en los versos compuestos; hay cierta tendencia a separar con comas los hemistiquios, aunque sintácticamente no corresponda). El fin de verso no es puntuación, como bien lo demuestran algunos encabalgamientos.
Gracias, y disculpa mi desmedida respuesta, debida a que fuiste la primera en comentar y no a que estuvieras primera en la cola de la comería, jajaja.

abrazo
Jorge
 
Última edición:
No soy un experto en cuestiones de gramática, pero me gusta leer, aprender, preguntar. Creo que muy pocos poetas le dan el valor que requiere, y más aun el uso adecuado, a este importantísimo signo de puntuación. Pienso también que podría aprenderse mucho sobre su uso partiendo de dos premisas básicas: primera, que la coma ─en algunos casos─ es de carácter obligatorio; y segunda, que tiene sus usos incorrectos. Todo está escrito en los textos de la RAE, sería cuestión de estudiar un poco. Estoy seguro que poniendo un poquito de interés en el asunto, evitaríamos (o al menos reduciríamos) las desagradables visitas de estos "chacales come comas" que con tanta insistencia y quisquillosidad dejan al desnudo nuestros más flagrantes errores de puntuación, jajaja

Me gusta la sencillez y la originalidad con la que tratas, en impecables décimas, este tema tan serio. Como pez en el agua has debido sentirte mientras lo escribías, porque los que tienen el placer de conocerte saben de tu debilidad por resaltar esos pequeños detalles en los poemas que comentas, jajaja no en vano te has ganado algunos motes cariñosos, jajaja ¡Gracias, Campeón! por el instante de grata poesía y por las constantes lecciones.

Un abrazo.
 
Última edición por un moderador:
Me parece absolutamente genial, Jorge.
Hace pocos días comenté un poema, al cual le adherí la célebre frase de Cortazar que reza: "Si el hombre supiera el valor que tiene la mujer andaría a cuatro patas en su búsqueda"; para que viese el autor, como podía cambiar totalmente el significado de una frase en función de la ubicación de la coma.
Yo, con mis limitaciones, siempre intento ser muy cuidadoso con las pausas.
Un abrazo y mi sincero aplauso a tus impagables décimas.
 
Última edición por un moderador:
Me parece absolutamente genial, Jorge.
Hace pocos días comenté un poema, al cual le adherí la célebre frase de Cortazar que reza: "Si el hombre supiera el valor que tiene la mujer andaría a cuatro patas en su búsqueda"; para que viese como podía cambiar totalmente el significado de una frase, en función de la ubicación de la coma.
Yo, con mis limitaciones, siempre intento ser muy cuidadoso con las pausas.
Un abrazo y mi sincero aplauso a tus impagables décimas.
Jajaja ¡Mira que frase más buena! Me he sabido reír; la verdad no la conocía. Un machista con la autoestima alta, pondría la coma después de «tiene»; un feminista, enamorado hasta los tuétanos, la pondría después de «mujer», jajaja ¡Excelente, Campeón! ¡Excelente!
 
Última edición por un moderador:
Gracias, Luis Pragmah. Todos tenemos dudas en este asunto, más o menos graves. Yo me la paso poniendo y sacando comas de mis poemas ya terminados. Lo cierto es que leo y releo, mirando los detalles. Quizás es un poco exagerado, no lo niego: ¿a quién le importa? Sin embargo, creo que está en juego no solo el amor propio (que lo está, sin duda) sino el amor por mi lengua. No sé si a todos nos pasa lo mismo, pero es en buena medida ese amor el que me impulsa a ser un poco obsesivo en estas cosas...

abrazo
Jorge
 
Me alegra, Miguel, que te hayan gustado estas décimas. Está claro, por su contenido, que fueron escritas exprofeso para ser compartidas con vosotros, mis compañeros en este sitio.

abrazo
Jorge
 
Unas espinelas impecables en su cosntrucción, Jorge, y la lección que lleva implícita en sus diferentes estrofas es para tenerla muy muy en cuenta. El apunte que te hace Luis Delamar es extraodinariamente atinado pues una coma puede cambiar por completo el sentido de una frase; hay célebres ejemplos de ello. Tiene razón también Elhi en lo que dice : nadie podría hacer una reflexión en poesía sobre este asunto mejor que tú, pues tu fama como corrector ya no solo en comas, sino en tildes y otros puntos (incluidos los supensivos) te precede.

Un apunte para acabar, que no tiene que ver con que hayas puesto una coma mal puesta, ¡faltaría más!; me refiero a esta frase comprendida en estos dos versos:

Ni editor ni comisario
trabaja para las comas,


¿has tenido un error de teclado que se ha comido la "n" en trabaja, o entiendo mal la frase?; para mi lo correcto sería decir:

Ni editor ni comisario
trabajan para las comas,


si me equivoco, corrígeme que para eso estamos.

Un abrazo acompaña a mi felicitación, amigo.
 
Última edición:
Hay algo en lo que comentas, Elhi, que me preocupa hace tiempo. Todos tenemos un saber sobre nuestra lengua, adquirido en los años de hablarla y de leerla. Pero el pez no sabe que el agua está hecha de hidrógeno y oxígeno. Es decir que nuestro saber formal está muy por debajo de nuestro saber intuitivo. Pienso que los errores gramaticales que vemos son, en su mayor parte, fruto del descuido, que con solo revisar con cuidado los textos mucho se remediaría. El Manual de ortografía de la RAE es bastante claro y legible, pero el de gramática... ¡caramba que es difícil de leer! En esto de las comas la verdad es que las reglas son pocas y los errores no son muchos, pero aplicar las reglas exige estar atento cuando escribes a la estructura sintáctica. No escribimos pensando este es el sujeto, este el complemento de régimen, este el verbo... Por eso es que insisto en el tema de la revisión, que le permite a la duda surgir de manera intuitiva y entonces sí te detienes a reflexionar acerca de la estructura. Es un tema complejo para el que ignoro la respuesta. No creo que para escribir bien haya que comerse esos ladrillos, pero no tengo claro un camino alternativo para superar los errores.
abrazo
Jorge
 
Última edición:
Unas espinelas impecables en su cosntrucción, Jorge, y la lección que lleva implícita en sus diferentes estrofas es para tenerla muy muy en cuenta. El apunte que te hace Luis Delamar es extraodinariamente atinado pues una coma puede cambia por completo el sentido de una frase; hay célebres ejemplos de ello. Tiene razón también Elhi en lo que dice : nadie podría hacer una reflexión en poesía sobre este asunto mejor que tú, pues tu fama como corrector ya no solo en comas, sino en tildes y otros puntos (incluidos los supensivos) te precede.

Un apunte para acabar, que no tiene que ver con que hayas puesto una coma mal puesta, ¡faltaría más!; me refiero a esta frase comprendida en estos dos versos:

Ni editor ni comisario
trabaja para las comas,


¿has tenido un error de teclado que se ha comido la "n" en trabaja, o entiendo mal la frase?; para mi lo correcto sería decir:

Ni editor ni comisario
trabajan para las comas,


si me equivoco, corrígeme que para eso estamos.

Un abrazo acompaña a mi felicitación, amigo.
¡Ajá! ¡Ajá! Apuesto mi quincena a que Juan tiene razón, jajaja Tuviera yo esa manera sutil de decir las cosas, jajaja
 
Me alegra, Juan, que mis décimas te hayan gustado y que te hayan parecido pertinentes.
Tenía yo mi duda acerca de ese plural que comentas, he debido recurrir a mis libros para comprobar que tienes razón. Es curioso el caso: resulta claro si dices «el editor y el comisario trabajan para las comas» que el sujeto es plural y corresponde «trabajan». Pero el caso de «ni editor ni comisario trabajan...» parece distinto, sin embargo corresponde el plural según la Nueva Gramática de la lengua española, Manual, parágrafo 31.3.1b. Gracias por el apunte. A fuer de sincero, no fue un error de teclado, fue un error teñido de duda.

abrazo
Jorge
 
Última edición:
Jajaja ¡Mira que frase más buena! Me he sabido reír; la verdad no la conocía. Un machista con la autoestima alta, pondría la coma después de «tiene»; un feminista, enamorado hasta los tuétanos, la pondría después de «mujer», jajaja ¡Excelente, Campeón! ¡Excelente!
Exacto, Elhi, jeje; un feminista enamorado o una mujer.
 
Última edición por un moderador:
Ajá, Elhi, tú organizando apuestas mientras yo como ladrillos: ¿te parece bien? Desde ayer que me estoy volviendo loco con las oraciones conjuntivas y sus concordancias, jajaja.
abrazo
Jorge
 
Caramba, con tanto cruce de comentarios me han hecho marear. ¿Quién escribió estas toscas décimas, llenas de errores de concordancia y de hiatos imposibles?

Gracias, Luis Delamar. Excelente ese ejemplo que pones del entrañable Julio, que algo sabía del tema (lo que no es cierto de todos los grandes escritores, algunos hay...).

abrazo
Jorge
 
Me alegra, Juan, que mis décimas te hayan gustado y que te hayan parecido pertinentes.
Tenía yo mi duda acerca de ese plural que comentas, he debido recurrir a mis libros para comprobar que tienes razón. Es curioso el caso: resulta claro si dices «el editor y el comisario trabajan para las comas» que el sujeto es plural y corresponde «trabajan». Pero el caso de «ni editor ni comisario trabajan...» parece distinto, sin embargo corresponde el plural según la Nueva Gramática de la lengua española, Manual, parágrafo 31.3.1b. Gracias por el apunte. A fuer de sincero, no fue un error de teclado, fue un error teñido de duda.

abrazo
Jorge


Respuestas como ésta te hacen más grande a mis ojos, amigo.

Un abrazo.
 
Última edición:
Antes había leído estas grandiosas décimas por parte de tu pluma, pero no tuve tiempo de comentarte.

Buena y ocurrente inspiración a esas comas que s de entrometidas que son siempre nos joroban.

Es un gran poema, amigo. Nada menos que esperar por tu talento.

Un abrazo.
 
Gracias, Danie. Creo que exageras un tanto un tu elogio, pero me alegro de que te hayan gustado las décimas. Todo un tema este de las comas y su buen uso.

abrazo
Jorge
 
Gracias, Danie. Creo que exageras un tanto un tu elogio, pero me alegro de que te hayan gustado las décimas. Todo un tema este de las comas y su buen uso.

abrazo
Jorge

¡Exagerar! No, solamente me gusta estimular para que los buenos poetas como tú sigan escribiendo. Cuando no hay mucho que criticar constructivamente de una obra sólo podemos felicitar. Y en eso para nada exagero.

Un abrazo grande, compañero.
 
Última edición:
Yo, mi estimado Jorge, me declaro culpable ,
solía ser muy buena en redacción y ortografía,
pero ahora, después de algunos años,
he perdido destrezas y tengo bastantes dudas,
creo que voy por el camino del olvido...

Un abrazo y gracias por este jalón de orejas que bastante falta nos hace, con todo respeto,

ligiA
 
Pasé por la comería
y he visto comas de oferta,
había fila en la puerta
y una gran algarabía.
La causa de la porfía
indagué muy prontamente:
lo que me dijo la gente
me ha dejado de una pieza,
no me cabe en la cabeza
ese pujar indecente.

Parece que los sujetos
se han unido en un consorcio
por promover el divorcio,
invitando a los objetos.
Sacó la RAE decretos
en encendida defensa
de los verbos cuya ofensa
no da para armar escándalo,
al que no te guste mándalo
a que lo arruine la prensa.

Los poetas exaltados
reclamaban por su causa:
«¡aquí yo quiero una pausa!»,
gritaban exasperados.
Convoca a sus abogados
la gramática humillada,
poco, poquito, o nada
le queda de sus derechos,
con sus verbos tan maltrechos
y su estructura hostigada.

Bien valga este comentario
de un lego en estos asuntos
para a las íes sus puntos
poner del abecedario.
Ni editor ni comisario
trabajan para las comas,
sirvan entonces mis bromas
para llamar la atención:
esta espinosa cuestión
tiene también sus axiomas.



Pues fíjate Jorge;

Que no hace mucho anduve yo pensando acerca de estas cuestiones y llegué a la conclusión que el tema es más serio de lo que aparentan tus excelentes y bien hiladas décimas. Resulta que si de pronto nos cambian las
normas, ahora ya nada de lo anterior es válido (esto es muy cruel). Y creo que a nosotros nos afecta sobremanera teniendo en cuenta que escribimos clásica y somos esclavos de una métrica y acentuación.
Tengo por ejemplo, algunos sonetos escritos en gaita gallega, pero ahora con las nuevas normas algunos versos ya no cumplirían los requisitos. Y todo por el capricho de algunos señores que ya ni les interesa el lenguaje sino que atienden a otro tipo de motivaciones. Me parece injusto...

Un saludo amigo.

Miguel Angel.
 
Te confieso, estimada Ligia, que a mí me pasa de a ratos que me aquejen dudas de lo más sorprendentes y a veces triviales. Tanto reflexionar sobre la lengua, que hacer poesía es eso en buena medida, a veces nos hace olvidar nuestra intuición adquirida en el lenguaje coloquial. Fenómenos curiosos... No fue mi intención jalarte las orejas, jajaja.

abrazo
Jorge
 
Gracias, estimado Rafael. Me alegro si lo poco que he logrado saber sobre estos asuntos sirve para pulir los versos de mis compañeros de foro.

abrazo
J.
 
Hola, Byron. Seguramente este asunto de las normas es un asunto difícil e intrincado. En el caso de estas décimas trato de las normas ortográficas acerca de la puntuación, con varios siglos de interesante evolución. Ellas proveen ejemplo de lo que dices, pero también lo matizan: nadie someterá a los versos de Gonzalo de Berceo a una corrección ortográfica basada en los criterios actuales, sería disparatado (aunque seguramente hay versiones para escolares con la ortografía aggiornada).
Lo cierto es que las normas ortográficas tienen, en general, su buena razón de ser, pero esta razón no es sencilla y en ella se combinan argumentos estructurales con argumentos etimológicos e históricos. Por eso a veces su aceptación parece un acto de dogmatismo, cosa que a mí en particular me es desagradable, pero creo que no hay remedio: no se puede saber todo.

En el caso de la métrica, creo que el lugar de las normas es otro. Por ponerte un ejemplo, te comento que cuando empecé a componer endecasílabos y publicarlos en este sitio tuve problemas porque me señalaban los dactílicos como «ilegítimos» sin mayores razones. Mi oído, poco entrenado en ese entonces, no me decía nada al respecto; la historia del endecasílabo desde Petrarca y Garcilaso, la ignoraba; un análisis basado en la acentuación, no había. Después encontré un intento de justificación elaborado por el filólogo Miguel Ángel Márquez, entrené mi oído, etcétera. Sin embargo, aunque me convencí del hecho rítmico, no usaría la palabra «ilegítimo» para referirme a los dactílicos. Son disonantes en un contexto de petrarquistas, pero esto no es asunto de legislación ni de normas, es asunto de oído y observación.

Las normas ortográficas tienen cierto estatuto convencional para facilitar la comunicación, no creo que haya nada semejante en cuestiones de métrica donde el objetivo es puramente estético. Pueden establecerse normas, como las que se aplican en competitiva por ejemplo, con relativa validez; pero el estatuto de estas normas abarca a ese foro y nada más, sería ridículo hacerlo extensivo a la poesía clásica en general.

Las buenas normas tienen sus fundamentos, aunque muchas veces los ignoremos. Pretender basar las normas en la simple autoridad en estas cuestiones estéticas sería tristemente lamentable. A veces hay normas antojadizas, caprichos de algún filólogo con tendencias normativas (hubo mucho de esto en el siglo XIX), que tardan en encontrar su verdadero lugar. Es un tema interesante este de las normas, sin duda, pero a mi criterio ninguna norma sobre la métrica debería llevar a calificar un verso de «inválido» o «ilegítimo». Puedes decir «no es alejandrino», «no es octosílabo», pero no es asunto de legitimidad a mi entender. En este sentido, creo que la ortografía es otra cosa, aunque tampoco me opongo a las innovaciones ortográficas cuando tienen algún fin expresivo (la eliminación de la puntuación, por ejemplo).

Acerca de los señores y sus caprichos con los versos de gaita gallega, no tengo idea de a qué te refieres. ¿Hay normas nuevas en este sentido?

abrazo, y disculpa la extensión de mi respuesta
Jorge
 
Última edición:

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