Pasé por la comería
y he visto comas de oferta,
había fila en la puerta
y una gran algarabía.
La causa de la porfía
indagué muy prontamente:
lo que me dijo la gente
me ha dejado de una pieza,
no me cabe en la cabeza
ese pujar indecente.
Parece que los sujetos
se han unido en un consorcio
por promover el divorcio,
invitando a los objetos.
Sacó la RAE decretos
en encendida defensa
de los verbos cuya ofensa
no da para armar escándalo,
al que no te guste mándalo
a que lo arruine la prensa.
Los poetas exaltados
reclamaban por su causa:
«¡aquí yo quiero una pausa!»,
gritaban exasperados.
Convoca a sus abogados
la gramática humillada,
poco, poquito, o nada
le queda de sus derechos,
con sus verbos tan maltrechos
y su estructura hostigada.
Bien valga este comentario
de un lego en estos asuntos
para a las íes sus puntos
poner del abecedario.
Ni editor ni comisario
trabajan para las comas,
sirvan entonces mis bromas
para llamar la atención:
esta espinosa cuestión
tiene también sus axiomas.
Buenos días musador:
No serás menos que Felipe de Jesús ,
y en la misma forma te comento,
entre comas y adagios,
te dejo mi comentario,
en la fila de la oferta ya me puse,
esperando mi turno, me he topado,
con un señor muy refinado,
atrevido y desgarbado, poeta y editor,
me ha sacado de la fila de un empujón,
me salté unas comas, puntos un montón,
los verbos los confundo, los adverbios,
los derivados que vienen de otra palabra,
¡Qué lio, por favor!, solo por una letra,
entre bromas y verdades, lo que se lió,
Ya me retiro, de tus letras, dejando comas,
parte del abecedario, no vaya ser que vuelva,
el tipejo y zarandee mi gramática revolucionaria.
Un abraso grande sin puntos ni comas ea he dicho.