Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
De esa última noche que pasé contigo
me queda tan sólo un recuerdo remoto
de triste armonía de vasos vacíos
alineados sin huella uno frente al otro.
De esa última noche teñida de blanco
me queda la entrega que puso el cuchillo
al pelar la manzana que quedó en el plato
como un corazón carente de brillo.
De esa noche última que engendró un mañana
me queda la cuerda que apretó el tobillo
de la que hoy quedo preso, ya sin esperanza
de conseguir aquello que tanto persigo.
De esa última noche que pasé contigo
no recuerdo si ayer o si hace mil años
me queda el tesoro de haberla vivido
a pesar del vacío que dejó en el vaso.