Si no es esa bahía de piel soñada,
el bosque frutal en nuestro cuenco…
si no es el calor que a la sangre acucia…
si no es esa canción que comienza,
con esos navíos por los sembrados,
y el culto a la chocolatina…
con los diarios de los topillos íntimos.
Esos problemas que llegaron, para hacernos recordar la resistencia...
los consuelos,
de arbustos visionarios y nubes instruidas,
de despensas de abalorios…
esos sus vientres, de raíces y un sol itinerante...
vientres de compañerismo y rebeldía.
( A mis amistades).
el bosque frutal en nuestro cuenco…
si no es el calor que a la sangre acucia…
si no es esa canción que comienza,
con esos navíos por los sembrados,
y el culto a la chocolatina…
con los diarios de los topillos íntimos.
Esos problemas que llegaron, para hacernos recordar la resistencia...
los consuelos,
de arbustos visionarios y nubes instruidas,
de despensas de abalorios…
esos sus vientres, de raíces y un sol itinerante...
vientres de compañerismo y rebeldía.
( A mis amistades).