De ese sentir, que nos llega en aeroplanos,
y esos pensamientos, esparcidos por la floresta...
aquellas campanadas de la sutilidad,
aquellos cristianos de los nervios transparentes…
esos cangrejos, por los abalorios,
por los arcanos de la fertilidad,
y por nuestra caja de las palabras;
las oseras en el vientre,
y esos demonios, que marchan por los desagües…
y esos pensamientos, esparcidos por la floresta...
aquellas campanadas de la sutilidad,
aquellos cristianos de los nervios transparentes…
esos cangrejos, por los abalorios,
por los arcanos de la fertilidad,
y por nuestra caja de las palabras;
las oseras en el vientre,
y esos demonios, que marchan por los desagües…