Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
DÍAS de TORMENTA
Volaban los rugidos transparentes
hacían vacilar rojos tejados...
a vista de los gatos delincuentes
el clima les pillaba mal parados.
Crujían los terrones insolentes
cayendo por los vidrios empañados,
silbando los queltehues van dementes
cruzando las murallas encantados.
Adobe de paredes tan sombrías
Oídos de los vientos tempestuosos,
bailando iban las voces esos días
sumidas en los juegos más hermosos.
Las luces de esas velas que encendías
ahora son recuerdos asombrosos.
El clima quejumbroso
Estaba derramando tristes penas
los niños dentro, risas por las venas.
Dvaldés
Volaban los rugidos transparentes
hacían vacilar rojos tejados...
a vista de los gatos delincuentes
el clima les pillaba mal parados.
Crujían los terrones insolentes
cayendo por los vidrios empañados,
silbando los queltehues van dementes
cruzando las murallas encantados.
Adobe de paredes tan sombrías
Oídos de los vientos tempestuosos,
bailando iban las voces esos días
sumidas en los juegos más hermosos.
Las luces de esas velas que encendías
ahora son recuerdos asombrosos.
El clima quejumbroso
Estaba derramando tristes penas
los niños dentro, risas por las venas.
Dvaldés