lesmo
Poeta veterano en el portal
Después de haber dormido a mis pequeños
en los brazos pacientes y amorosos,
al caer ya vencidos por los sueños
les miraba sus ojos lacrimosos.
Yo tenía tan solo ese momento
un agudo y terrible pensamiento.
Nunca estuve tranquilo ni conforme
del espanto al pensar mi propia muerte:
¿puede un niño tener más mala suerte
que perder un amor así de enorme?
en los brazos pacientes y amorosos,
al caer ya vencidos por los sueños
les miraba sus ojos lacrimosos.
Yo tenía tan solo ese momento
un agudo y terrible pensamiento.
Nunca estuve tranquilo ni conforme
del espanto al pensar mi propia muerte:
¿puede un niño tener más mala suerte
que perder un amor así de enorme?