Vicente Fernandez dijo
No lo sabía y lo lamento pero no le encuentro relación alguna tu poema a Miguel Hernández con esta insólita recomendación. ¿A qué viene eso? Me parece una ocurrencia frívola muy poco afortunada por tu parte, la verdad; te sale tu vena granaína.
No es una ocurrencia frívola, ni me parece desafortunada, ya que el generoso Pepe, levanto mis poemas y desde la cama le dije en privado, que estaba con unas lineas de fiebre, quiso ser amable porque nos conocemos, tú y yo de otro portal, pero es lamentable lo que dices y llamas frivolidad lo que es simplemente una actitud gentil.-
2, 32PM.
No es momento para sentirse culpable querido Pepe, lo gentil no quita lo valiente, a mi amigo Vicente le va la marcha la pelea.
Para mi, lo espontaneo y sincero es lo que vale.
Metiste la pata hasta la rodilla??? quien te dice eso.
Por favor Pepe, tema olvidado, conozco a Vicente hace mucho tiempo, tiene vena de español con protocolos, y tú
eres todo un granadino.- Abrazos.-
3,32 PM.
Verás, Catia-love, que hay una hora de diferencia entre estos dos comentarios tuyos. No he querido entrar al trapo del primero por razones obvias: este es un
foro de debate poético y no un corral de vecinos mal avenidos.
Pero puesto que insistes en una actitud incomprensiblemente ofensiva no tengo más remedio que entrar al segundo envite, por alusiones.
Mi apreciado amigo Pepe Soriano, como él mismo reconoce, me hizo un comentario que entiendo inoportuno toda vez que nada tenía que ver con consideraciones a su logrado poema a Miguel Hernández, como inoportuno me pareció la insólita invitación a que fuera yo (¿?) el indicado a escribirte algo en tu febril estado. Como le comenté, no venía a cuento por cuanto, siempre en mi modesta opinión, se prestaba a interpretaciones de dudoso propósito. Él mismo, como hombre cabal que es, me ha pedido excusas por un hecho que, por otra parte, no le doy más importancia que la de un lapsus sin mayor trascendencia de la que tiene: ninguna.
Así lo ha entendido también él, me ha pedido sinceras disculpas por un hecho que, como digo, no tiene ya mayor importancia y yo se las he aceptado. Punto. ¿A qué viene tu monserga? ¿Le quieres echar leña a un fuego apagado? ¿De verdad te parece que es a mí al que le gusta la pelea?
Sí, soy español (no entiendo bien la precisión añadida) y que yo sepa los granadinos también lo son desde hace más de cinco siglos.
Créeme que nada me hubiera gustado más que no tener que escribirte en estos téminos pero me asiste el derecho a réplica.
Lamento, de verdad, tu inexplicable y desapacible reacción.
Por mi parte ASUNTO CERRADO.
Gracias, Pepe, por tu noble actitud en momentos difíciles; perdona por este desagradable incidente y por ocupar tu espacio.
Un abrazo.