Jose, ya sé que anoche me avisaste y no quise hacer nada de inmediato porque cuando me escriben algo no sé reaccionar, es como si no supiera decir las cosas. Quiero agradecer tu permanente preocupación por mí no ahora no más, si no en todas las circunstancias buenas y no tan buenas que me han sucedido desde que nos conocemos por aquí. Tu corazón imnenso, lleno de eso tan divino que te hace ser así quiero bendecir por regalarme esta felicidad por haber sabidode alguna forma de este día tan mío que hoy comparto con ustedes. Han de saber que desde que mi madre se fue, hace algunos años, yo me escondía este día, apagaba teléfonos, no entraba a Internet pero ya me siento acompañada. Dios bendiga tu casa y a ti por ser tan buen amigo, generoso, sensible y por ayudarme siempre. Muchas gracias, Jose. En Chile decimos Jose a los José, no pronunciamos con tilde. Un beso. Muchas gracias.