Cris Cordova
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay un silencio que grita,
aunque tu miedo le tape la boca,
aunque si tu mente se irrita
por un corazón que te aloca.
Es por eso que escribo,
lo hago por ti mi vida,
lo hago para sentirme vivo
y para no sentir la despedida.
Yo sé que en silencio me piensas,
lejos estás de olvidarme,
amar no es ninguna ofensa,
aunque en otoño puedas odiarme.
Deja que el corazon hable
y suene música en el alma
de este amor tan inefable
que nos hace perder la calma.
Yo sé que aún recuerdas
tantos lindos momentos,
y que no cierras la puerta
a un hermoso sentimiento.
El día que mi palabra
toque de nuevo tu puerta,
deja que esa se abra,
sin dudar déjala abierta,
porque el amor llega de lejos
a abrazarte con tanta fuerza.
aunque tu miedo le tape la boca,
aunque si tu mente se irrita
por un corazón que te aloca.
Es por eso que escribo,
lo hago por ti mi vida,
lo hago para sentirme vivo
y para no sentir la despedida.
Yo sé que en silencio me piensas,
lejos estás de olvidarme,
amar no es ninguna ofensa,
aunque en otoño puedas odiarme.
Deja que el corazon hable
y suene música en el alma
de este amor tan inefable
que nos hace perder la calma.
Yo sé que aún recuerdas
tantos lindos momentos,
y que no cierras la puerta
a un hermoso sentimiento.
El día que mi palabra
toque de nuevo tu puerta,
deja que esa se abra,
sin dudar déjala abierta,
porque el amor llega de lejos
a abrazarte con tanta fuerza.