L Luis Elissamburu Poeta fiel al portal 25 de Julio de 2014 #1 Hamacábamos al tiempo para que sobrara en risas. Aquél patio rojo resguardaba sueños en la tosca silla. En eterno vaivén quedó mi abuelo vasco, protegido de los males que el futuro anunciaba con sabor amargo. Siempre vuelvo a tirar de esas sogas. Porque la vida a veces me empuja según se le antoja.
Hamacábamos al tiempo para que sobrara en risas. Aquél patio rojo resguardaba sueños en la tosca silla. En eterno vaivén quedó mi abuelo vasco, protegido de los males que el futuro anunciaba con sabor amargo. Siempre vuelvo a tirar de esas sogas. Porque la vida a veces me empuja según se le antoja.
Acnamalas Poeta que considera el portal su segunda casa 21 de Septiembre de 2019 #2 Luis Elissamburu dijo: Hamacábamos al tiempo para que sobrara en risas. Aquél patio rojo resguardaba sueños en la tosca silla. En eterno vaivén quedó mi abuelo vasco, protegido de los males que el futuro anunciaba con sabor amargo. Siempre vuelvo a tirar de esas sogas. Porque la vida a veces me empuja según se le antoja. Haz clic para expandir... Luis Elissamburu gran placer la lectura, saludos.
Luis Elissamburu dijo: Hamacábamos al tiempo para que sobrara en risas. Aquél patio rojo resguardaba sueños en la tosca silla. En eterno vaivén quedó mi abuelo vasco, protegido de los males que el futuro anunciaba con sabor amargo. Siempre vuelvo a tirar de esas sogas. Porque la vida a veces me empuja según se le antoja. Haz clic para expandir... Luis Elissamburu gran placer la lectura, saludos.
A Alecctriplem Poeta que considera el portal su segunda casa 3 de Octubre de 2019 #3 Luis Elissamburu dijo: Hamacábamos al tiempo para que sobrara en risas. Aquél patio rojo resguardaba sueños en la tosca silla. En eterno vaivén quedó mi abuelo vasco, protegido de los males que el futuro anunciaba con sabor amargo. Siempre vuelvo a tirar de esas sogas. Porque la vida a veces me empuja según se le antoja. Haz clic para expandir... Un gusto. Saludos
Luis Elissamburu dijo: Hamacábamos al tiempo para que sobrara en risas. Aquél patio rojo resguardaba sueños en la tosca silla. En eterno vaivén quedó mi abuelo vasco, protegido de los males que el futuro anunciaba con sabor amargo. Siempre vuelvo a tirar de esas sogas. Porque la vida a veces me empuja según se le antoja. Haz clic para expandir... Un gusto. Saludos