Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
El consuelo de su abrazo
le dio a mi alma calor,
trajo una luz de esperanza
y me hizo pensar en vos.
Te sentí en ese abrazo
que nuestro hijo me dio,
es uno de los muchos
que tú le diste con amor.
Cerré mis ojos al tiempo
y me dejé consolar,
por el tsunami de recuerdos
que volcó mi tempestad.
Te vi en cada momento
que mi mente guardará,
y que se irán un día conmigo,
cuando llegue mi final.
Me ganaron las emociones
que caso tiene luchar,
parece que mis lágrimas
no se quieren agotar.
Y lloré...
Y lloré en su hombro,
escuchándote llegar
y decirme al oido,
que en ese abrazo, tú estás.
le dio a mi alma calor,
trajo una luz de esperanza
y me hizo pensar en vos.
Te sentí en ese abrazo
que nuestro hijo me dio,
es uno de los muchos
que tú le diste con amor.
Cerré mis ojos al tiempo
y me dejé consolar,
por el tsunami de recuerdos
que volcó mi tempestad.
Te vi en cada momento
que mi mente guardará,
y que se irán un día conmigo,
cuando llegue mi final.
Me ganaron las emociones
que caso tiene luchar,
parece que mis lágrimas
no se quieren agotar.
Y lloré...
Y lloré en su hombro,
escuchándote llegar
y decirme al oido,
que en ese abrazo, tú estás.