José A. Guerrero
Poeta que considera el portal su segunda casa

Aún recuerdo aquel ¡haaaaaaaaaaa! tan largo y profundo de mi padre estando sentado en el sofá de la sala, imagino que pensando en mis hermanos que estaban lejos trabajando o estudiando, y sobre todo en mi hermano mayor que siempre fue problemático y cuando estaba lejos de casa siempre era motivo de preocupación. También lo recuerdo haciendo una pausa en medio del sembradío, volteando al cielo en busca de nubes y lanzando esa aspiración rogando a Dios por agua para que la cosecha se diera de buena forma.
Cuando leo las palabras de San Pablo (Rom. 8, 26-27) "Somos débiles, pero el Espíritu viene en nuestra ayuda. No sabemos cómo pedir ni que pedir pero el espíritu lo pide por nosotros, con gemidos inefables" las relaciono con esos momentos en que escuché a mi padre exhalar ese suspiro tan hondo lleno de fe y esperanza.
Gracias papá por haberme enseñado a sentir a Dios de esa forma, gracias a ello siento que me conoce, acompaña y protege a doquiera que voy.
José A. Guerrero. (23/04/13)
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