El Marinero

Glendalis Lugo

Poeta veterano en el portal
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El marinero








Eladio era un marinero que siempre pasaba por desapercibido, siempre estaba solo y casi no emitía palabras ni siquiera con los otros marineros. El era muy raro, mientras que otros marineros en cada puerto que llegaban salían en busca de mujeres fáciles él se quedaba en su camarote soñando con el verdadero amor. Una mujer que fuera como su fallecida madre que le cocinara ricos platos y postres.

Una noche mientras caminaba por la cubierta del barco, ve a una mujer muy cerca de la proa y parecía que se iba a tirar hacia el abismo. Era raro ver a una mujer en el barco tarde en la noche, mas si todos los marineros estaban emborrachándose y comprando el sexo en prostitutas por puro placer, cosa que a él le repugnaba. Se acercó a ella lentamente, y le preguntó por qué estaba allí sola; ella se limitó a asentir con la cabeza baja sin mirarlo a los ojos, después poco a poco lo miró a la cara y se sorprendió al verlo; era como si lo conociera de antes, le sonrió y le dijo que se llamaba Felicia.


El no paraba de mirarla porque era muy bella, de repente ella le tomó de la mano y caminaron muy juntos por la cubierta, hablando de muchas cosas. Extasiados el uno con el otro terminaron besándose apasionadamente, pero cuando él abrió los ojos ella había desaparecido no le dio tiempo a despedirse. Después en su camarote soñó con ella haciéndole el amor, parecía casi real pero despertó sólo y sudoroso. Durante dos noches ella hacía lo mismo aparecía en el mismo sitio del barco esperándolo para ver juntos las estrellas, caminaban por la cubierta y se besaban sin cansancio. Después volvía en sus sueños y le hacía el amor con mucho frenesí, para él estar dentro de ella era la felicidad jamás conocida, el amaba ese sueño, la amaba a ella.


En la tercera noche ella no apareció, ni la cuarta, ni la quinta y en sus sueños jamás volvió aparecerse. Se volvió como loco, no comía, no trabajaba y los otros marineros pensaban que tenía una extraña enfermedad que se transmitía en las islas que no tenia cura y hasta pensaban tirarlo del barco. Pero por suerte buscaron un
médico en uno de los puertos, él lo revisó y les dijo que él sólo tenía delirio, que lo dejaran en paz que ya se curaría. Una noche por fin Eladio pudo levantarse y salir del camarote, lucía pálido y muy débil,se acercó a la proa con la esperanza de verla otra vez pero nada sucedió, él la llamaba muy suavemente y ahogado en llanto: " Felicia".


Un viejo marinero con dientes amarillentos y una pata de palo se le
acercó y le preguntó que por qué lloraba y él le habló de Felicia. Él lo miró atemorizado y le contó de una leyenda del barco muy trágica. Felicia era la mujer del capitán que se había enamorado locamente de un marinero, cuando el capitán se enteró de la infidelidad colgó al marino de un mástil y ella desesperada por la muerte de su amor se cortó las venas y se tiró por la proa suicidándose por amor.


A Eladio en vez de causarle miedo la historia le causó felicidad, porque sabía que sólo la muerte los uniría nuevamente. Iba a darle las gracias a el viejo marinero por devolverle la esperanza de encontrar a su amor pero también había desaparecido. Eladio

buscó
un cuchillo y llamándola fuertemente se cortó las venas y cuando las gotas de sangre cayeron al mar, Felicia apareció entre las aguas y sonriéndole lo llamaba. Sin pensarlo dos veces se tiró por la proa del barco muriendo al instante. Eladio había encontrado la felicidad con su amada Felicia en el más allá. Algunos dicen que ven la pareja bailando de noche en la cubierta; nadie los molesta son felices y no se paran de besar.
 
Última edición:
Genial querida amiga, muy buen relato. Tienes una imaginación maravillosa querida amiga; la historia que has ideado es de una exquisita sensibilidad. Esos dos amante reunidos en la muerte, en el mar, es algo maravilloso. Celebro con alegría tu portentosa pluma. Ya me tienes cogido por una mano, en cuanto dés un paso más estoy a tu alcance. Gracias por la dedicatoria. Un beso.
 
Última edición:




Eladio era un marinero que siempre pasaba por desapercibido, siempre estaba solo y casi no emitía palabras ni siquiera con los otros marineros. El era muy raro, mientras que otros marineros en cada puerto que llegaban salían en busca de mujeres fáciles él se quedaba en su camarote soñando con el verdadero amor. Una mujer que fuera como su fallecida madre que le cocinara ricos platos y postres.

Una noche mientras caminaba por la cubierta del barco, ve a una mujer muy cerca de la proa y parecía que se iba a tirar hacia el abismo. Era raro ver a una mujer en el barco tarde en la noche, mas si todos los marineros estaban emborrachándose y comprando el sexo en prostitutas por puro placer, cosa que a él le repugnaba. Se acercó a ella lentamente, y le preguntó por qué estaba allí sola; ella se limitó a asentir con la cabeza baja sin mirarlo a los ojos, después poco a poco lo miró a la cara y se sorprendió al verlo; era como si lo conociera de antes, le sonrió y le dijo que se llamaba Felicia.


El no paraba de mirarla porque era muy bella, de repente ella le tomó de la mano y caminaron muy juntos por la cubierta, hablando de muchas cosas. Extasiados el uno con el otro terminaron besándose apasionadamente, pero cuando él abrió los ojos ella había desaparecido no le dio tiempo a despedirse. Después en su camarote soñó con ella haciéndole el amor, parecía casi real pero despertó sólo y sudoroso. Durante dos noches ella hacía lo mismo aparecía en el mismo sitio del barco esperándolo para ver juntos las estrellas, caminaban por la cubierta y se besaban sin cansancio. Después volvía en sus sueños y le hacía el amor con mucho frenesí, para él estar dentro de ella era la felicidad jamás conocida, el amaba ese sueño, la amaba a ella.


En la tercera noche ella no apareció, ni la cuarta, ni la quinta y en sus sueños jamás volvió aparecerse. Se volvió como loco, no comía, no trabajaba y los otros marineros pensaban que tenía una extraña enfermedad que se transmitía en las islas que no tenia cura y hasta pensaban tirarlo del barco. Pero por suerte buscaron un medico en uno de los puertos, él lo revisó y les dijo que él sólo tenía delirio, que lo dejaran en paz que ya se curaría. Una noche por fin Eladio pudo levantarse y salir del camarote, lucía pálido y muy débil,se
acercó a la proa con la esperanza de verla otra vez pero nada sucedió, él la llamaba muy suavemente y ahogado en llanto: " Felicia".


Un viejo marinero con dientes amarillentos y una pata de palo se le acerco y le preguntó que por qué lloraba y él le habló de Felicia. Él lo miró atemorizado y le contó de una leyenda del barco muy trágica. Felicia era la mujer del capitán que se había enamorado locamente de un marinero, cuando el capitán se enteró de la infidelidad colgó al marino de un mástil y ella desesperada por la muerte de su amor se cortó las venas y se tiró por la proa suicidándose por amor.


A Eladio en vez de causarle miedo la historia le causó felicidad, porque sabía que sólo la muerte los uniría nuevamente. El viejo marinero también había desaparecido. Eladio llamándola fuertemente se cortó las venas y cuando las gotas de sangre cayeron al mar, Felicia apareció entre las aguas y sonriéndole lo llamaba. Sin pensarlo dos veces se tiró por la proa del barco muriendo al instante. Eladio había encontrado la felicidad con su amada Felicia en el más allá. Algunos dicen que ven la pareja bailando de noche en la cubierta; nadie los molesta son felices y no se paran de besar.



Vaya, vaya, Lis; que impresionante historia, jejeje. Si parece tan real como que tú eres Felicia y Eladio tu amado de la muerte, o de la vida, según se mire...
Excelente y generosa dedicatoria al gran maestro del suspense ELADIO...
¡Aplausos! Fiel alumna de tan admirable maestro. Haciendo pinitos en quitarnos el sueño...¡Eh!
Un abrazo fraterno a mis dos queridos amigos y muchas estrellas para esta prosa que es un derroche de imaginación...
Besossss...
 
Última edición:
Jjjajajajajjj se lo merece jajajajj, parece escrito por él mismo, jjjajajj, triste final para nuestro gran amigo, ya era hora que recibiera una barrita de su propio caramelo, jjjajajaj, te felicito amiga, has hecho un gran relato, de veras te felicito, y a tu muso también, pues ya veo que inspira grandes letras, me has alegrado la tarde, lamento no poder darte reputación, pero volveré, lo prometo, jajajajajjjjj, estrellas y hasta pronto. jajajajaj
 



Eladio era un marinero que siempre pasaba por desapercibido, siempre estaba solo y casi no emitía palabras ni siquiera con los otros marineros. El era muy raro, mientras que otros marineros en cada puerto que llegaban salían en busca de mujeres fáciles él se quedaba en su camarote soñando con el verdadero amor. Una mujer que fuera como su fallecida madre que le cocinara ricos platos y postres.

Una noche mientras caminaba por la cubierta del barco, ve a una mujer muy cerca de la proa y parecía que se iba a tirar hacia el abismo. Era raro ver a una mujer en el barco tarde en la noche, mas si todos los marineros estaban emborrachándose y comprando el sexo en prostitutas por puro placer, cosa que a él le repugnaba. Se acercó a ella lentamente, y le preguntó por qué estaba allí sola; ella se limitó a asentir con la cabeza baja sin mirarlo a los ojos, después poco a poco lo miró a la cara y se sorprendió al verlo; era como si lo conociera de antes, le sonrió y le dijo que se llamaba Felicia.


El no paraba de mirarla porque era muy bella, de repente ella le tomó de la mano y caminaron muy juntos por la cubierta, hablando de muchas cosas. Extasiados el uno con el otro terminaron besándose apasionadamente, pero cuando él abrió los ojos ella había desaparecido no le dio tiempo a despedirse. Después en su camarote soñó con ella haciéndole el amor, parecía casi real pero despertó sólo y sudoroso. Durante dos noches ella hacía lo mismo aparecía en el mismo sitio del barco esperándolo para ver juntos las estrellas, caminaban por la cubierta y se besaban sin cansancio. Después volvía en sus sueños y le hacía el amor con mucho frenesí, para él estar dentro de ella era la felicidad jamás conocida, el amaba ese sueño, la amaba a ella.


En la tercera noche ella no apareció, ni la cuarta, ni la quinta y en sus sueños jamás volvió aparecerse. Se volvió como loco, no comía, no trabajaba y los otros marineros pensaban que tenía una extraña enfermedad que se transmitía en las islas que no tenia cura y hasta pensaban tirarlo del barco. Pero por suerte buscaron un medico en uno de los puertos, él lo revisó y les dijo que él sólo tenía delirio, que lo dejaran en paz que ya se curaría. Una noche por fin Eladio pudo levantarse y salir del camarote, lucía pálido y muy débil,se
acercó a la proa con la esperanza de verla otra vez pero nada sucedió, él la llamaba muy suavemente y ahogado en llanto: " Felicia".


Un viejo marinero con dientes amarillentos y una pata de palo se le acerco y le preguntó que por qué lloraba y él le habló de Felicia. Él lo miró atemorizado y le contó de una leyenda del barco muy trágica. Felicia era la mujer del capitán que se había enamorado locamente de un marinero, cuando el capitán se enteró de la infidelidad colgó al marino de un mástil y ella desesperada por la muerte de su amor se cortó las venas y se tiró por la proa suicidándose por amor.


A Eladio en vez de causarle miedo la historia le causó felicidad, porque sabía que sólo la muerte los uniría nuevamente. El viejo marinero también había desaparecido. Eladio llamándola fuertemente se cortó las venas y cuando las gotas de sangre cayeron al mar, Felicia apareció entre las aguas y sonriéndole lo llamaba. Sin pensarlo dos veces se tiró por la proa del barco muriendo al instante. Eladio había encontrado la felicidad con su amada Felicia en el más allá. Algunos dicen que ven la pareja bailando de noche en la cubierta; nadie los molesta son felices y no se paran de besar.

Hola, encantadora dedicatoria, con mucha imaginación , te ha quedado genial. Ha sido un placer pasar por tu espacio.
Saludos y estrellas.
 
Querida mariposa, que historia tan linda, se ve que conoces muy bien a nuestro amigo, y le quieres, y como no, si el es un sol. Un saludo y estrellas a tu historia
 
exelente historia de amor, de fantasia, me gustan mucho los pasajes romanticos, como se convierte en amor y el fianl le da un final de amor eterno, me gusto mucho. saludos.
 



Eladio era un marinero que siempre pasaba por desapercibido, siempre estaba solo y casi no emitía palabras ni siquiera con los otros marineros. El era muy raro, mientras que otros marineros en cada puerto que llegaban salían en busca de mujeres fáciles él se quedaba en su camarote soñando con el verdadero amor. Una mujer que fuera como su fallecida madre que le cocinara ricos platos y postres.

Una noche mientras caminaba por la cubierta del barco, ve a una mujer muy cerca de la proa y parecía que se iba a tirar hacia el abismo. Era raro ver a una mujer en el barco tarde en la noche, mas si todos los marineros estaban emborrachándose y comprando el sexo en prostitutas por puro placer, cosa que a él le repugnaba. Se acercó a ella lentamente, y le preguntó por qué estaba allí sola; ella se limitó a asentir con la cabeza baja sin mirarlo a los ojos, después poco a poco lo miró a la cara y se sorprendió al verlo; era como si lo conociera de antes, le sonrió y le dijo que se llamaba Felicia.


El no paraba de mirarla porque era muy bella, de repente ella le tomó de la mano y caminaron muy juntos por la cubierta, hablando de muchas cosas. Extasiados el uno con el otro terminaron besándose apasionadamente, pero cuando él abrió los ojos ella había desaparecido no le dio tiempo a despedirse. Después en su camarote soñó con ella haciéndole el amor, parecía casi real pero despertó sólo y sudoroso. Durante dos noches ella hacía lo mismo aparecía en el mismo sitio del barco esperándolo para ver juntos las estrellas, caminaban por la cubierta y se besaban sin cansancio. Después volvía en sus sueños y le hacía el amor con mucho frenesí, para él estar dentro de ella era la felicidad jamás conocida, el amaba ese sueño, la amaba a ella.


En la tercera noche ella no apareció, ni la cuarta, ni la quinta y en sus sueños jamás volvió aparecerse. Se volvió como loco, no comía, no trabajaba y los otros marineros pensaban que tenía una extraña enfermedad que se transmitía en las islas que no tenia cura y hasta pensaban tirarlo del barco. Pero por suerte buscaron un medico en uno de los puertos, él lo revisó y les dijo que él sólo tenía delirio, que lo dejaran en paz que ya se curaría. Una noche por fin Eladio pudo levantarse y salir del camarote, lucía pálido y muy débil,se
acercó a la proa con la esperanza de verla otra vez pero nada sucedió, él la llamaba muy suavemente y ahogado en llanto: " Felicia".


Un viejo marinero con dientes amarillentos y una pata de palo se le acerco y le preguntó que por qué lloraba y él le habló de Felicia. Él lo miró atemorizado y le contó de una leyenda del barco muy trágica. Felicia era la mujer del capitán que se había enamorado locamente de un marinero, cuando el capitán se enteró de la infidelidad colgó al marino de un mástil y ella desesperada por la muerte de su amor se cortó las venas y se tiró por la proa suicidándose por amor.


A Eladio en vez de causarle miedo la historia le causó felicidad, porque sabía que sólo la muerte los uniría nuevamente. El viejo marinero también había desaparecido. Eladio llamándola fuertemente se cortó las venas y cuando las gotas de sangre cayeron al mar, Felicia apareció entre las aguas y sonriéndole lo llamaba. Sin pensarlo dos veces se tiró por la proa del barco muriendo al instante. Eladio había encontrado la felicidad con su amada Felicia en el más allá. Algunos dicen que ven la pareja bailando de noche en la cubierta; nadie los molesta son felices y no se paran de besar.




Lis es muy hermosa esta historia a pesar del trágico final,pero no deja de ser una encantadora historia de amor , mezcla con suspenso y romance.
Un bonito relato,muy intenso imaginativo,me encanto y yo creo que es una muy bonita dedicatoria a nuestro amigo Eladio,de quien sé que admiras sus espectaculares relatos de suspenso.
Es un placer pasar por tus letras y tan bonito detalle de amistad fraterno,gracias por compartir amiga y por tu bonito sentido de la amistad,un beso para ti y otro para Eladio,reputación no me deja pero la mereces,Sandra
 



Eladio era un marinero que siempre pasaba por desapercibido, siempre estaba solo y casi no emitía palabras ni siquiera con los otros marineros. El era muy raro, mientras que otros marineros en cada puerto que llegaban salían en busca de mujeres fáciles él se quedaba en su camarote soñando con el verdadero amor. Una mujer que fuera como su fallecida madre que le cocinara ricos platos y postres.

Una noche mientras caminaba por la cubierta del barco, ve a una mujer muy cerca de la proa y parecía que se iba a tirar hacia el abismo. Era raro ver a una mujer en el barco tarde en la noche, mas si todos los marineros estaban emborrachándose y comprando el sexo en prostitutas por puro placer, cosa que a él le repugnaba. Se acercó a ella lentamente, y le preguntó por qué estaba allí sola; ella se limitó a asentir con la cabeza baja sin mirarlo a los ojos, después poco a poco lo miró a la cara y se sorprendió al verlo; era como si lo conociera de antes, le sonrió y le dijo que se llamaba Felicia.


El no paraba de mirarla porque era muy bella, de repente ella le tomó de la mano y caminaron muy juntos por la cubierta, hablando de muchas cosas. Extasiados el uno con el otro terminaron besándose apasionadamente, pero cuando él abrió los ojos ella había desaparecido no le dio tiempo a despedirse. Después en su camarote soñó con ella haciéndole el amor, parecía casi real pero despertó sólo y sudoroso. Durante dos noches ella hacía lo mismo aparecía en el mismo sitio del barco esperándolo para ver juntos las estrellas, caminaban por la cubierta y se besaban sin cansancio. Después volvía en sus sueños y le hacía el amor con mucho frenesí, para él estar dentro de ella era la felicidad jamás conocida, el amaba ese sueño, la amaba a ella.


En la tercera noche ella no apareció, ni la cuarta, ni la quinta y en sus sueños jamás volvió aparecerse. Se volvió como loco, no comía, no trabajaba y los otros marineros pensaban que tenía una extraña enfermedad que se transmitía en las islas que no tenia cura y hasta pensaban tirarlo del barco. Pero por suerte buscaron un medico en uno de los puertos, él lo revisó y les dijo que él sólo tenía delirio, que lo dejaran en paz que ya se curaría. Una noche por fin Eladio pudo levantarse y salir del camarote, lucía pálido y muy débil,se
acercó a la proa con la esperanza de verla otra vez pero nada sucedió, él la llamaba muy suavemente y ahogado en llanto: " Felicia".


Un viejo marinero con dientes amarillentos y una pata de palo se le acerco y le preguntó que por qué lloraba y él le habló de Felicia. Él lo miró atemorizado y le contó de una leyenda del barco muy trágica. Felicia era la mujer del capitán que se había enamorado locamente de un marinero, cuando el capitán se enteró de la infidelidad colgó al marino de un mástil y ella desesperada por la muerte de su amor se cortó las venas y se tiró por la proa suicidándose por amor.


A Eladio en vez de causarle miedo la historia le causó felicidad, porque sabía que sólo la muerte los uniría nuevamente. El viejo marinero también había desaparecido. Eladio llamándola fuertemente se cortó las venas y cuando las gotas de sangre cayeron al mar, Felicia apareció entre las aguas y sonriéndole lo llamaba. Sin pensarlo dos veces se tiró por la proa del barco muriendo al instante. Eladio había encontrado la felicidad con su amada Felicia en el más allá. Algunos dicen que ven la pareja bailando de noche en la cubierta; nadie los molesta son felices y no se paran de besar.





Muy buena prosa, ingeniosa y bien estructurada.
Me alegra tu progresión en la escritura y que nos des tan buenos ratos. Un besazo mariposa de tu amigo sincero José Manuel.
 
Muy bonita prosa te dejo estrellas y besos mariposita
 
Corazoncito bello gracias por leerme sabes que son fanatica de Eladio me encanta leerle ademas que es muy buen amigo ,gracias por tu comentario ,besos
Vaya, vaya, Lis; que impresionante historia, jejeje. Si parece tan real como que tú eres Felicia y Eladio tu amado de la muerte, o de la vida, según se mire...
Excelente y generosa dedicatoria al gran maestro del suspense ELADIO...
¡Aplausos! Fiel alumna de tan admirable maestro. Haciendo pinitos en quitarnos el sueño...¡Eh!
Un abrazo fraterno a mis dos queridos amigos y muchas estrellas para esta prosa que es un derroche de imaginación...
Besossss...
 
Gracias miguel me alegra te haya encantado ,saludos
Miguel Echeverría;3981720 dijo:
Jjjajajajajjj se lo merece jajajajj, parece escrito por él mismo, jjjajajj, triste final para nuestro gran amigo, ya era hora que recibiera una barrita de su propio caramelo, jjjajajaj, te felicito amiga, has hecho un gran relato, de veras te felicito, y a tu muso también, pues ya veo que inspira grandes letras, me has alegrado la tarde, lamento no poder darte reputación, pero volveré, lo prometo, jajajajajjjjj, estrellas y hasta pronto. jajajajaj
 
Gracias amiga dedicarle esta prosa a Eladio es muy importante porque ademas de ser un buen escritor es un buen amigo y lo admiro, abrazos

Lis es muy hermosa esta historia a pesar del trágico final,pero no deja de ser una encantadora historia de amor , mezcla con suspenso y romance.
Un bonito relato,muy intenso imaginativo,me encanto y yo creo que es una muy bonita dedicatoria a nuestro amigo Eladio,de quien sé que admiras sus espectaculares relatos de suspenso.
Es un placer pasar por tus letras y tan bonito detalle de amistad fraterno,gracias por compartir amiga y por tu bonito sentido de la amistad,un beso para ti y otro para Eladio,reputación no me deja pero la mereces,Sandra
 



Eladio era un marinero que siempre pasaba por desapercibido, siempre estaba solo y casi no emitía palabras ni siquiera con los otros marineros. El era muy raro, mientras que otros marineros en cada puerto que llegaban salían en busca de mujeres fáciles él se quedaba en su camarote soñando con el verdadero amor. Una mujer que fuera como su fallecida madre que le cocinara ricos platos y postres.

Una noche mientras caminaba por la cubierta del barco, ve a una mujer muy cerca de la proa y parecía que se iba a tirar hacia el abismo. Era raro ver a una mujer en el barco tarde en la noche, mas si todos los marineros estaban emborrachándose y comprando el sexo en prostitutas por puro placer, cosa que a él le repugnaba. Se acercó a ella lentamente, y le preguntó por qué estaba allí sola; ella se limitó a asentir con la cabeza baja sin mirarlo a los ojos, después poco a poco lo miró a la cara y se sorprendió al verlo; era como si lo conociera de antes, le sonrió y le dijo que se llamaba Felicia.


El no paraba de mirarla porque era muy bella, de repente ella le tomó de la mano y caminaron muy juntos por la cubierta, hablando de muchas cosas. Extasiados el uno con el otro terminaron besándose apasionadamente, pero cuando él abrió los ojos ella había desaparecido no le dio tiempo a despedirse. Después en su camarote soñó con ella haciéndole el amor, parecía casi real pero despertó sólo y sudoroso. Durante dos noches ella hacía lo mismo aparecía en el mismo sitio del barco esperándolo para ver juntos las estrellas, caminaban por la cubierta y se besaban sin cansancio. Después volvía en sus sueños y le hacía el amor con mucho frenesí, para él estar dentro de ella era la felicidad jamás conocida, el amaba ese sueño, la amaba a ella.


En la tercera noche ella no apareció, ni la cuarta, ni la quinta y en sus sueños jamás volvió aparecerse. Se volvió como loco, no comía, no trabajaba y los otros marineros pensaban que tenía una extraña enfermedad que se transmitía en las islas que no tenia cura y hasta pensaban tirarlo del barco. Pero por suerte buscaron un medico en uno de los puertos, él lo revisó y les dijo que él sólo tenía delirio, que lo dejaran en paz que ya se curaría. Una noche por fin Eladio pudo levantarse y salir del camarote, lucía pálido y muy débil,se
acercó a la proa con la esperanza de verla otra vez pero nada sucedió, él la llamaba muy suavemente y ahogado en llanto: " Felicia".


Un viejo marinero con dientes amarillentos y una pata de palo se le acerco y le preguntó que por qué lloraba y él le habló de Felicia. Él lo miró atemorizado y le contó de una leyenda del barco muy trágica. Felicia era la mujer del capitán que se había enamorado locamente de un marinero, cuando el capitán se enteró de la infidelidad colgó al marino de un mástil y ella desesperada por la muerte de su amor se cortó las venas y se tiró por la proa suicidándose por amor.


A Eladio en vez de causarle miedo la historia le causó felicidad, porque sabía que sólo la muerte los uniría nuevamente. El viejo marinero también había desaparecido. Eladio llamándola fuertemente se cortó las venas y cuando las gotas de sangre cayeron al mar, Felicia apareció entre las aguas y sonriéndole lo llamaba. Sin pensarlo dos veces se tiró por la proa del barco muriendo al instante. Eladio había encontrado la felicidad con su amada Felicia en el más allá. Algunos dicen que ven la pareja bailando de noche en la cubierta; nadie los molesta son felices y no se paran de besar.

MARIPOSITA

Desde el inicio, la inquietud aparece con el
personaje más solemne de los relatos ELADIO,
el interés crece paulatinamente, hasta llegar
a un final feliz.

Maravillosa dedicatoria para nuestro gran amigo.

Felicitaciones, aplausos, estrellas,
abrazos y besos quiteños.
 
Amiga, muy interesante relato, na historia de amor misteriosa, la del marinero enamorado de un fantasma, y si la dedicas a nuestro amigo Dulcinista, todavia mejor, aplaudo tu talento, de verdad que me he quedado atrapado. Abrazos y estrellas todas.
 
Excelente prosa.Me has cautivado hasta el final.Estaba esperando haber que pasaba en el final y ver ese final tan triste o alegre, segun como se mire me ha dejado con mas ganas de leerte.Me encanto.
Besos y estrellas
 

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