Los pájaros del cielo,
dejaron de cantar
por sus bocas heridas;
y espadas como rayos
quemaban con su fuego
al arcángel caído.
Unas hadas madrinas
van buscando tu nombre
sobre una playa celta
sin canto de sirenas...
Pero amanece el día,
y en esa nueva luz
mi alborada galopa en el milagro:
Las aves acarician
jardines como selvas
cantando al paraíso;
los ángeles, convierten sus espadas
en claveles de abril,
y las hadas madrinas
encontraron deseos
para poder soñar.
Ardientes, las sirenas bailarán
ebrias de diversión
¡Aún recuerdo el día!
Los dioses te trajeron a mi lado
para sentir la vida.
dejaron de cantar
por sus bocas heridas;
y espadas como rayos
quemaban con su fuego
al arcángel caído.
Unas hadas madrinas
van buscando tu nombre
sobre una playa celta
sin canto de sirenas...
Pero amanece el día,
y en esa nueva luz
mi alborada galopa en el milagro:
Las aves acarician
jardines como selvas
cantando al paraíso;
los ángeles, convierten sus espadas
en claveles de abril,
y las hadas madrinas
encontraron deseos
para poder soñar.
Ardientes, las sirenas bailarán
ebrias de diversión
¡Aún recuerdo el día!
Los dioses te trajeron a mi lado
para sentir la vida.
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