Armand
Poeta asiduo al portal
Eras el sol entrando por la ventana del dormitorio
un amanecer cálido y una risa perfecta
sin embargo, la vida tiene sus planes
y la suerte juega con nosotros
como el viento con las hojas
asesinadas por el otoño.
A tus bellos ojos los cubrió la noche
la misma noche que abrió los míos.
Atrapados en mundos diferentes
y tan solo a centímetros de tu boca.
Mañana no quiero volver a verte te dije
y lloraste como si te hubiese dolido.
Quiero recordarte como ayer, siempre; te dije
y me negaste esa posibilidad
poniéndole a cada lagrima mi nombre.
El destino tiene una sorpresa en cada esquina te dije
y vos nunca creíste en el destino
sin embargo, el sol no dejo de entrar por la ventana
ni el eco de tu risa dejo de recorrer las habitaciones
y a veces por momentos
me parece escucharte revolver
el baúl donde guardo lo que fuimos
donde sé qué tan solo encuentras
las hojas de un otoño pasado
la humedad que rodea al olvido
ese rancio perfume de lo que ya no es.
un amanecer cálido y una risa perfecta
sin embargo, la vida tiene sus planes
y la suerte juega con nosotros
como el viento con las hojas
asesinadas por el otoño.
A tus bellos ojos los cubrió la noche
la misma noche que abrió los míos.
Atrapados en mundos diferentes
y tan solo a centímetros de tu boca.
Mañana no quiero volver a verte te dije
y lloraste como si te hubiese dolido.
Quiero recordarte como ayer, siempre; te dije
y me negaste esa posibilidad
poniéndole a cada lagrima mi nombre.
El destino tiene una sorpresa en cada esquina te dije
y vos nunca creíste en el destino
sin embargo, el sol no dejo de entrar por la ventana
ni el eco de tu risa dejo de recorrer las habitaciones
y a veces por momentos
me parece escucharte revolver
el baúl donde guardo lo que fuimos
donde sé qué tan solo encuentras
las hojas de un otoño pasado
la humedad que rodea al olvido
ese rancio perfume de lo que ya no es.