El río de la vida

Halcon 0

Poeta que considera el portal su segunda casa
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Cada atardecer...
la luna coquetea y se baña
en las aguas del río Tera.
Navegando sin prisa
sobre las hojas de los Negrillos
por el cauce de la ternura.
Dejándose llevar
hacia lo más alto del cielo.

Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario
de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud es total,
ya nada se mueve,
todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa
hasta despertar al alba.
Y los campos de trigo
verde amarillo,
quemados
por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas,
serpentean
sin prisa
por llegar a un mar,

que nunca alcanzarán.
Y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño,
envuelta en la bruma
que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
para este río que nunca muere
y que cada amanecer
de nuevo florece


..... de un halcón

 

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Cada atardecer...
la luna coquetea y se baña
en las aguas del río Tera.
Navegando sin prisa
sobre las hojas de los Negrillos
por el cauce de la ternura.
Dejándose llevar
hacia lo más alto del cielo.

Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud total,
ya nada se mueve, todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa hasta despertar al alba,
Y los campos de trigo verde amarillo,
quemados por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas serpentean,
sin prisa por llegar a un mar,
que nunca alcanzarán,
y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño
envuelta en la bruma que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
para este río que nunca muere
y que cada amanecer
de nuevo florece


..... de un halcón


Una verdadera maravilla este canto al río, querido amigo halcón, me ha encantado, de principio a fin. Un abrazo, que te vaya todo estupendamente.
 
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Cada atardecer...
la luna coquetea y se baña
en las aguas del río Tera.
Navegando sin prisa
sobre las hojas de los Negrillos
por el cauce de la ternura.
Dejándose llevar
hacia lo más alto del cielo.

Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud total,
ya nada se mueve, todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa hasta despertar al alba,
Y los campos de trigo verde amarillo,
quemados por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas serpentean,
sin prisa por llegar a un mar,
que nunca alcanzarán,
y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño
envuelta en la bruma que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
para este río que nunca muere
y que cada amanecer
de nuevo florece


..... de un halcón



Tu inspiración trae un caudal de vida estimado Halcón, es agradable llenarse de ella en tan esplendidas imágenes.
Saludos cordiales desde esta mañana soleada.
 
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Cada atardecer...
la luna coquetea y se baña
en las aguas del río Tera.
Navegando sin prisa
sobre las hojas de los Negrillos
por el cauce de la ternura.
Dejándose llevar
hacia lo más alto del cielo.

Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud total,
ya nada se mueve, todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa hasta despertar al alba,
Y los campos de trigo verde amarillo,
quemados por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas serpentean,
sin prisa por llegar a un mar,
que nunca alcanzarán,
y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño
envuelta en la bruma que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
para este río que nunca muere
y que cada amanecer
de nuevo florece


..... de un halcón

Se baña la luna
en el río Tera
e inspira al poeta...
Se abre la primavera
bajo su pluma
creando momento
mágico. ..
Luna blanca
pelirroja
Luna siempre luna
Douce lune d'argent
qui m'invite à cet instant
de poésie. ..
Gracias poeta por el sueño fue muy grato leer tu poema amigo Halcón, enhorabuena y mi amistad poética Amarilys
 
Bello poema, su pluma plasma con gran fervor... Donde los versos fluyen en ese río entre las corrientes
del amor, rodeado de hermosa naturaleza donde se refleja en sus aguas los anhelos.
De inicio a fin es un poema cautivador.
Muy grato visitar sus alturas y leerle poeta.
Saludos cordiales desde mi Prado!!!
 
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Cada atardecer...
la luna coquetea y se baña
en las aguas del río Tera.
Navegando sin prisa
sobre las hojas de los Negrillos
por el cauce de la ternura.
Dejándose llevar
hacia lo más alto del cielo.

Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud total,
ya nada se mueve, todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa hasta despertar al alba,
Y los campos de trigo verde amarillo,
quemados por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas serpentean,
sin prisa por llegar a un mar,
que nunca alcanzarán,
y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño
envuelta en la bruma que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
para este río que nunca muere
y que cada amanecer
de nuevo florece


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en las aguas del río Tera.
Navegando sin prisa
sobre las hojas de los Negrillos
por el cauce de la ternura.
Dejándose llevar
hacia lo más alto del cielo.

Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud total,
ya nada se mueve, todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa hasta despertar al alba,
Y los campos de trigo verde amarillo,
quemados por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas serpentean,
sin prisa por llegar a un mar,
que nunca alcanzarán,
y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño
envuelta en la bruma que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
para este río que nunca muere
y que cada amanecer
de nuevo florece


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Bellos paisajes dibujas en tus versos y bella fusión de la tierra y el agua con tus sensibles palabras amigo Halcón. Abrazote vuela. Paco.
 
Una verdadera maravilla este canto al río, querido amigo halcón, me ha encantado, de principio a fin. Un abrazo, que te vaya todo estupendamente.

Gracias amigo por tu presencia y compañía siempre.
Es el río de mi pueblo donde tantas veces he disfrutado de sus cristalinas aguas, tanto pescando truchas como bañándome en el.
Es solo un pequeño homenaje.
Un abrazo amigo.
 
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Cada atardecer...
la luna coquetea y se baña
en las aguas del río Tera.
Navegando sin prisa
sobre las hojas de los Negrillos
por el cauce de la ternura.
Dejándose llevar
hacia lo más alto del cielo.

Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud total,
ya nada se mueve, todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa hasta despertar al alba,
Y los campos de trigo verde amarillo,
quemados por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas serpentean,
sin prisa por llegar a un mar,
que nunca alcanzarán,
y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño
envuelta en la bruma que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
para este río que nunca muere
y que cada amanecer
de nuevo florece


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Es un poema descriptivo y minucioso en los detalles que hacen mágico al entorno, podría decir que de amor a determinada geografía del alma.
Un abrazo :)
 
Que belleza de imágenes plasmas en este ramillete de versos , Halcón , hay magia en la descripción de esa luna que coquetea y se baña en as aguas del Río Tera que nunca muere y que cada amanecer florece . Estrellitas y un abrazo hasta allá.

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la luna coquetea y se baña
en las aguas del río Tera.
Navegando sin prisa
sobre las hojas de los Negrillos
por el cauce de la ternura.
Dejándose llevar
hacia lo más alto del cielo.

Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud total,
ya nada se mueve, todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa hasta despertar al alba,
Y los campos de trigo verde amarillo,
quemados por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas serpentean,
sin prisa por llegar a un mar,
que nunca alcanzarán,
y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño
envuelta en la bruma que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
para este río que nunca muere
y que cada amanecer
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..... de un halcón

 
Gran poeta,
el profundo rio de la vida, como tu poema, es mágico y
se goza más con anticipación, o sea, con la imaginación que vos bellamente nos describes. Definitivamente, me convertiste en parte de tus letras y
ademas, relajado como las aguas de ese tranquilo rio.


Un abrazo,
Fidel.
 
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en las aguas del río Tera.
Navegando sin prisa
sobre las hojas de los Negrillos
por el cauce de la ternura.
Dejándose llevar
hacia lo más alto del cielo.

Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud total,
ya nada se mueve, todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa hasta despertar al alba,
Y los campos de trigo verde amarillo,
quemados por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas serpentean,
sin prisa por llegar a un mar,
que nunca alcanzarán,
y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño
envuelta en la bruma que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
para este río que nunca muere
y que cada amanecer
de nuevo florece


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Un poema descriptivo que encierra una escena preciosa de ese río de España que me recuerda tanto al de mi tierra, el Orinoco.
Grato placer recorrerlo Halcón
Un abrazo
Camelia
 
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Cada atardecer...
la luna coquetea y se baña
en las aguas del río Tera.
Navegando sin prisa
sobre las hojas de los Negrillos
por el cauce de la ternura.
Dejándose llevar
hacia lo más alto del cielo.

Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud total,
ya nada se mueve, todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa hasta despertar al alba,
Y los campos de trigo verde amarillo,
quemados por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas serpentean,
sin prisa por llegar a un mar,
que nunca alcanzarán,
y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño
envuelta en la bruma que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
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y que cada amanecer
de nuevo florece


..... de un halcón

Muy bello paisaje que envuelve las letras...
Gracias por tu entrega, un abrazo desde mi sur.
 
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Navegando sin prisa
sobre las hojas de los Negrillos
por el cauce de la ternura.
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Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud total,
ya nada se mueve, todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa hasta despertar al alba,
Y los campos de trigo verde amarillo,
quemados por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas serpentean,
sin prisa por llegar a un mar,
que nunca alcanzarán,
y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño
envuelta en la bruma que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
para este río que nunca muere
y que cada amanecer
de nuevo florece


..... de un halcón


Una mirada tan extensa como ese río que tan bello te inspira estos versos llenos de paisajes y sentimiento, un gusto inmenso disfrutarlo.
 
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en las aguas del río Tera.
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hacia lo más alto del cielo.

Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud total,
ya nada se mueve, todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa hasta despertar al alba,
Y los campos de trigo verde amarillo,
quemados por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas serpentean,
sin prisa por llegar a un mar,
que nunca alcanzarán,
y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño
envuelta en la bruma que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
para este río que nunca muere
y que cada amanecer
de nuevo florece


..... de un halcón

Tu descripción nos traslada hasta allí mismo. Saludos cordiales, Halcón.
 
Ciertamente revistes tu poema de recurrentes aguas mansas de singular tonalidad emocional. Le cantas al pasado devolvièndolo al presente y eso es agradecer a la lo que creas de la naturaleza, excelente tu recuerdo poeta y amigo Halcòn. Saludo fraterno. Julius
 
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en las aguas del río Tera.
Navegando sin prisa
sobre las hojas de los Negrillos
por el cauce de la ternura.
Dejándose llevar
hacia lo más alto del cielo.

Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud total,
ya nada se mueve, todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa hasta despertar al alba,
Y los campos de trigo verde amarillo,
quemados por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas serpentean,
sin prisa por llegar a un mar,
que nunca alcanzarán,
y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño
envuelta en la bruma que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
para este río que nunca muere
y que cada amanecer
de nuevo florece


..... de un halcón


He disfrutado de tu descriptivo poema y pude sentirme allí, aspirando el aroma de las aguas doradas de ese río.
Me ha gustado tanto como a ti mis recitados, no siempre los puedo poner en este foro, así es que te invito a el foro de recitados, allí están todos o a mi blog, el blog está completo, repleto. Bueno que tengas una feliz madrugada.-
 
Tu inspiración trae un caudal de vida estimado Halcón, es agradable llenarse de ella en tan esplendidas imágenes.
Saludos cordiales desde esta mañana soleada.

Gracias por esa inextimable presencia en mis versos amiga Mireya. Un lujo contar con tu compañía y con tus excelentes conentarios.
Un fuerte abrazo.
 
Se baña la luna
en el río Tera
e inspira al poeta...
Se abre la primavera
bajo su pluma
creando momento
mágico. ..
Luna blanca
pelirroja
Luna siempre luna
Douce lune d'argent
qui m'invite à cet instant
de poésie. ..
Gracias poeta por el sueño fue muy grato leer tu poema amigo Halcón, enhorabuena y mi amistad poética Amarilys

Gracias amiga Amarilys por tu siempre grata compañía. Un placer leer tus frescos comentarios que quedarán como huella imborrable en mis poemas.
Un eterno abrazo desde los cielos poéticos de este halcón amiga.
 
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Cada atardecer...
la luna coquetea y se baña
en las aguas del río Tera.
Navegando sin prisa
sobre las hojas de los Negrillos
por el cauce de la ternura.
Dejándose llevar
hacia lo más alto del cielo.

Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud total,
ya nada se mueve, todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa hasta despertar al alba,
Y los campos de trigo verde amarillo,
quemados por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas serpentean,
sin prisa por llegar a un mar,
que nunca alcanzarán,
y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño
envuelta en la bruma que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
para este río que nunca muere
y que cada amanecer
de nuevo florece


..... de un halcón

 
Bello poema, su pluma plasma con gran fervor... Donde los versos fluyen en ese río entre las corrientes
del amor, rodeado de hermosa naturaleza donde se refleja en sus aguas los anhelos.
De inicio a fin es un poema cautivador.
Muy grato visitar sus alturas y leerle poeta.
Saludos cordiales desde mi Prado!!!

Gracias por su compañía amiga Poeta. Siempre es un placer encontrarla paseando entre mis versos.
Un eterno abrazo siempre.
 
Gran poeta,
el profundo rio de la vida, como tu poema, es mágico y
se goza más con anticipación, o sea, con la imaginación que vos bellamente nos describes. Definitivamente, me convertiste en parte de tus letras y
ademas, relajado como las aguas de ese tranquilo rio.


Un abrazo,
Fidel.

Gracias por pasar por mis letras amigo Fidel. Siempre es un placer disfrutar de tu compañía y de tus generosos y gentiles comentarios.
Un fuerte abrazo.
 
Un poema descriptivo que encierra una escena preciosa de ese río de España que me recuerda tanto al de mi tierra, el Orinoco.
Grato placer recorrerlo Halcón
Un abrazo
Camelia

Amiga Camelia, pobrecillo nada que ver con el gran Orinoco. El río de mi pueblo es un pequeño afluente del río Orbigo, a su vez afluente de un río importante como es el río Duero español.
Eso sí las aguas del río Tera son cristalinas y puras, en donde se pueden ver toda clase de peces e incluso nutrias.
Perdona por haberme extendido en el comentario querida amiga, pero me he venido un poco arriba.
Agradezco tu compañía y te envío un fuerte abrazo.
 
Ver el archivos adjunto 47352


Cada atardecer...
la luna coquetea y se baña
en las aguas del río Tera.
Navegando sin prisa
sobre las hojas de los Negrillos
por el cauce de la ternura.
Dejándose llevar
hacia lo más alto del cielo.

Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario
de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud es total,
ya nada se mueve,
todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa
hasta despertar al alba.
Y los campos de trigo
verde amarillo,
quemados
por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas,
serpentean
sin prisa
por llegar a un mar,

que nunca alcanzarán.
Y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño,
envuelta en la bruma
que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
para este río que nunca muere
y que cada amanecer
de nuevo florece


..... de un halcón

 
Ver el archivos adjunto 47352


Cada atardecer...
la luna coquetea y se baña
en las aguas del río Tera.
Navegando sin prisa
sobre las hojas de los Negrillos
por el cauce de la ternura.
Dejándose llevar
hacia lo más alto del cielo.

Y aún sin fuerzas,
al ver morir la tarde,
se alza majestuosa
sobre los sembrados páramos.

El tiempo pasa,
y en el reloj de la torre
del viejo campanario
de la iglesia,
dan las doce.
Sus campanas...
golpean contra la nada,
dejando sonidos blancos
que se alejan
hasta perderse en el tiempo
de lapidas olvidadas

Y cuando la luna
alcanza su cenit
Y su plenitud es total,
ya nada se mueve,
todo es calma.
Hasta el viento
ha perdido su fuerza
y descansa
hasta despertar al alba.
Y los campos de trigo
verde amarillo,
quemados
por el sol de media tarde,
se esconden en la oscura
y humeda noche

Todo es silencio,
solo roto por el canto
de los grillos.
Las luciérnagas despiertan
y construyen su Arco Iris
con la luz de las estrellas

Los pétalos
de las rosas blancas,
se bañan en el río
y danzan
dejando su olor a primavera.
Sus aguas cristalinas,
serpentean
sin prisa
por llegar a un mar,

que nunca alcanzarán.
Y mientras se alejan,
murmuran la balada del adiós
a su dulce luna plateada

Una alondra despierta,
sobrevuela el cauce del río
y su voz se hace viento
por encima de los trigales.
La mañana despierta de su sueño,
envuelta en la bruma
que sobre sus aguas se mece
y es que llega un nuevo día
para este río que nunca muere
y que cada amanecer
de nuevo florece


..... de un halcón

Te aplaudo amigo, un magistral poema paisajes hermosos describes muy pero, muy grato leerte Saludos desde mi amado Ecuador
 

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