Drümz
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Élitros de Escama
Has de volar descalza
en ese cuerpo liviano,
fino y bien calculado
tus aplausos constantes
agitan el diminuto aire
que abraza el manto frágil
de tus gramos aéreos,
tan extraordinario
como tu metamorfosis.
Vas surcando por cada gota
tambaleando agitada, latente
como que cada aleteo
fuera un día menos
para bendecir el color de las flores.
Tus colores metálicos,
escamas divinamente enlazadas
al volar a la luz del día
se vuelven poesía,
tus alas son la mística
la verdadera inspiración
de la colorida metafísica.
Mariposa excelsa, tenue efigie
hada de los bosquejos vegetales
tienes el mundo a tu resguardo.
Cuando vuelves a nacer
de la crisálida te independizas
comenzando a flotar segura,
y constante como los parpados
nada detiene el aletear
de tu impulso perseverante.
Prométeme ¡oh, mundo querido!
que a una mariposa jamás
su cuerpo lastimarías,
porque si algo nuestra especie sabe
es de dolor, venganza e ira,
de amor, respeto y vida,
y si por casualidad la muerte le dictas
que la vida se encargue
semejante amigo,
de cortarte las alas
en completa y natural justicia.
Drümz.
De mi libro MERAS INSPIRACIONES Y MÍNIMOS PENSAMIENTOS.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).
Has de volar descalza
en ese cuerpo liviano,
fino y bien calculado
tus aplausos constantes
agitan el diminuto aire
que abraza el manto frágil
de tus gramos aéreos,
tan extraordinario
como tu metamorfosis.
Vas surcando por cada gota
tambaleando agitada, latente
como que cada aleteo
fuera un día menos
para bendecir el color de las flores.
Tus colores metálicos,
escamas divinamente enlazadas
al volar a la luz del día
se vuelven poesía,
tus alas son la mística
la verdadera inspiración
de la colorida metafísica.
Mariposa excelsa, tenue efigie
hada de los bosquejos vegetales
tienes el mundo a tu resguardo.
Cuando vuelves a nacer
de la crisálida te independizas
comenzando a flotar segura,
y constante como los parpados
nada detiene el aletear
de tu impulso perseverante.
Prométeme ¡oh, mundo querido!
que a una mariposa jamás
su cuerpo lastimarías,
porque si algo nuestra especie sabe
es de dolor, venganza e ira,
de amor, respeto y vida,
y si por casualidad la muerte le dictas
que la vida se encargue
semejante amigo,
de cortarte las alas
en completa y natural justicia.
Drümz.
De mi libro MERAS INSPIRACIONES Y MÍNIMOS PENSAMIENTOS.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).