claudiorbatisti
claudiorbatisti
Ella:
Imagino su rostro y me pregunto, ¿Será su rostro cálido y su mirada errática, como mirando el horizonte, solo un espejismo?
Me parece verla junto a su mesa leyendo libros, escribiendo poemas o leyendo todo lo que encuentra.
Pero en el espíritu de ella encontré una admirable vocación de entrega, honesta e inteligente.
Imaginé preguntarle si estaba contenta con su vida y que me respondía con voz errática que sí. Pero la tristeza que despedían esos ojos me parecieron un efecto estético, producido por la luz y y el color de sus pupilas.
A medida que pasaba el tiempo mi cariño y admiración por ella fueron en aumento como así también mi curiosidad.
Un día ante mi sorpresa leí un cuento que había escrito, donde develaba otra faceta.
La de su prosa afanosa donde se revelaban necesidades de otro orden, de aquellas que no se satisfacen con lecturas ni admiten sofismas del espíritu: Las necesidades orgánicas que toda bella mujer necesita. (Imperiosa ley de la vida animal y que necesita de otras atenciones).
Por otra parte no imaginé que pudiera yo brindárselas y me convencí de ello.
Con el tiempo me fui haciendo a la idea que un día se independizaría conseguiría alguien que la amara y yo quedaría cada vez más distante.
Pero aunque esto no sé si ha pasado, supongo que tendrá una vida formada y de la que yo no formo parte.
De todas formas el tiempo que hemos compartido ha sido imborrable y quedará por siempre grabado en mi memoria.
claudiorbatisti
Imagino su rostro y me pregunto, ¿Será su rostro cálido y su mirada errática, como mirando el horizonte, solo un espejismo?
Me parece verla junto a su mesa leyendo libros, escribiendo poemas o leyendo todo lo que encuentra.
Pero en el espíritu de ella encontré una admirable vocación de entrega, honesta e inteligente.
Imaginé preguntarle si estaba contenta con su vida y que me respondía con voz errática que sí. Pero la tristeza que despedían esos ojos me parecieron un efecto estético, producido por la luz y y el color de sus pupilas.
A medida que pasaba el tiempo mi cariño y admiración por ella fueron en aumento como así también mi curiosidad.
Un día ante mi sorpresa leí un cuento que había escrito, donde develaba otra faceta.
La de su prosa afanosa donde se revelaban necesidades de otro orden, de aquellas que no se satisfacen con lecturas ni admiten sofismas del espíritu: Las necesidades orgánicas que toda bella mujer necesita. (Imperiosa ley de la vida animal y que necesita de otras atenciones).
Por otra parte no imaginé que pudiera yo brindárselas y me convencí de ello.
Con el tiempo me fui haciendo a la idea que un día se independizaría conseguiría alguien que la amara y yo quedaría cada vez más distante.
Pero aunque esto no sé si ha pasado, supongo que tendrá una vida formada y de la que yo no formo parte.
De todas formas el tiempo que hemos compartido ha sido imborrable y quedará por siempre grabado en mi memoria.
claudiorbatisti
Última edición: