Francisco Ruzafa .
Poeta asiduo al portal
Y en la noche azul,
crecio el fulgor
de un sueño.
Me miraste con ojos risueños.
Silenciaste mi voz.
Quise besarte
al acariciar tus cabellos.
Bailamos.
Violines y trompetas
nos asaltaron.
Y fuimos rodando
por la pista de un
camino de Santiago.
No paramos de andar.
Y hasta aquí hemos llegado.
Abuelos de un sueño,
de una nieta en mis brazos.
Que mejor podría pedir
a ésta vida que nos ha dado tanto.
Sigue el amor junto a tí,
en cada noche azul,
en cada sueño.
Se vuelven a peinar las flores
de un prado.
!Oh sueño!...
crecio el fulgor
de un sueño.
Me miraste con ojos risueños.
Silenciaste mi voz.
Quise besarte
al acariciar tus cabellos.
Bailamos.
Violines y trompetas
nos asaltaron.
Y fuimos rodando
por la pista de un
camino de Santiago.
No paramos de andar.
Y hasta aquí hemos llegado.
Abuelos de un sueño,
de una nieta en mis brazos.
Que mejor podría pedir
a ésta vida que nos ha dado tanto.
Sigue el amor junto a tí,
en cada noche azul,
en cada sueño.
Se vuelven a peinar las flores
de un prado.
!Oh sueño!...