Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Yo vivo aquí, en el fin del mundo. Donde las aves vuela y retornan, donde se muere el eco y su tumba se cava en el silencio, donde el destello del amanecer y el ocaso toman el mismo nombre y se llaman crepúsculo; aquí donde los vientos retornan hacia un nuevo destino y las sombras renuevan sus vestidos para vestirse pronto de algún tono estrellado poblado de destellos.
Desde mi fin del mundo miro pasar a diario las estrellas, las que han quedado atrás, las que se alejan y nos siguen como si fuera vida para ellas estar ante miradas.
Desde este fin del mundo donde vivo lo sé todo de ti, pues las noticias llegan desde el mundo cuando ya ha sucedido todo cuanto se habla de ti.
Desde mi fin del mundo, atisbo las ventanas cada día y escucho, escucho y recuerdo, hay sonidos que ya no han vuelto a pasar por aquí: las sirenas han muerto o se habrán vuelto mudas.
Desde mi fin del mundo miro pasar a diario las estrellas, las que han quedado atrás, las que se alejan y nos siguen como si fuera vida para ellas estar ante miradas.
Desde este fin del mundo donde vivo lo sé todo de ti, pues las noticias llegan desde el mundo cuando ya ha sucedido todo cuanto se habla de ti.
Desde mi fin del mundo, atisbo las ventanas cada día y escucho, escucho y recuerdo, hay sonidos que ya no han vuelto a pasar por aquí: las sirenas han muerto o se habrán vuelto mudas.