Jorge Salvador
Poeta adicto al portal
Tengo siempre en dos tetas las miras puestas
y una esposa a la caza de un buen amante;
utilizo el morapio como calmante
y me gano el sustento durmiendo siestas.
En mi cuenta del banco todo son restas,
pero en ir no comiendo salgo adelante;
no soy más que un Quijote sin Rocinante
transportando a la tumba su pena a cuestas.
Tengo siempre poquito de nada claro,
buen criterio negando lo que otro afirme
y un trabajo de esclavos cobrando el paro.
Mi doctor me aconseja la sepultura,
la conciencia que trate de corregirme,
y el gobierno que acate la dictadura…
y una esposa a la caza de un buen amante;
utilizo el morapio como calmante
y me gano el sustento durmiendo siestas.
En mi cuenta del banco todo son restas,
pero en ir no comiendo salgo adelante;
no soy más que un Quijote sin Rocinante
transportando a la tumba su pena a cuestas.
Tengo siempre poquito de nada claro,
buen criterio negando lo que otro afirme
y un trabajo de esclavos cobrando el paro.
Mi doctor me aconseja la sepultura,
la conciencia que trate de corregirme,
y el gobierno que acate la dictadura…
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