Errante

Pedro en mi casi ya larga vida he leido mucho. Sinceramente nada me ha dicho tanto como este poema. no exagero, soy sincero.


Abrazos.

Gracias, amigo, por tu alta estima. Para mí es un honor que mi sentir te haya llegado tan hondo. En realidad mi alma anda en tinieblas hace bastante tiempo. Espero encontrar el rumbo.
Un abrazo desde mi bahía, bastante gris hoy.
 
ERRANTE
“Je rencontre toujours,
hors de moi comme en moi,
l’irremplissable Vide,
l’inconquérable Rien”.
Valery Larbaud


Un camino. Un camino en el desierto de las estrellas,
un camino de sangre
en el reguero gris de polvareda.
Palabras y solo palabras. ¿Dónde
queda vagante la verdad del verbo?
En la pasión del lago el labio yace
y sus venas invitan a la muerte,
al sueño de la vida que es la muerte,
que es sueño, que es niebla que se deshace
entre los nudos laxos de los dedos.
Del aire macilento de la noche,
amarga noche y gleba sin simiente,
los huesos del destino llueven noche
y canto de sirenas en el puerto.
Ulises que pasea por los acantilados del infierno.
Ulises agotado sobre el piso,
deshecho en polvo del camino, roto.
Un barco que se estrella entre los sapos
que cantan a la luna.
Ojos de Ulises, profundas tinieblas,
naufragado entre versos,
perdido entre besos ausentes y aire.
Camino que se estrecha en la montaña,
abismo glauco que asciende en la bruma
del río desbocado de la verdad a tientas.
Atrapado en el éxodo,
aunque lo niegues, náufrago, en tus olas.
Ayer, Ulises, se hizo tarde
y la hiena ríe a lo lejos
de tu desesperanza.
El verbo se quema en la propia hoguera
bajo las estrellas. Sin rumbo, el mar.
Quema el verbo los labios,
se ulcera el alma,
se yagan los ojos,
como el nenúfar sufre en el estanque
numerando las huellas del deseo.
Playas llenas de conchas que al mar vuelven.
Un alto en la vereda de la noche
para oír el murmullo del vacío,
constelación del camino de vuelta.
La arena se desploma por los versos
y el corazón se hiela de veneno.
¿Te hundirás, Ítaca, antes de mi arribo?
¿Dónde estás Barataria, isla famosa,
dónde los clavos donde sujetarme,
en qué escarpada altura?
Muerte, ven y acúname, ven y méceme
que me duerma en tus brazos de vida,
que sueñe. Corrige el curso del cielo
y devuelve el agua a mis secos labios.
Aguadulce, enero de 2008

Amigo, cada vez que te leo llegas como UN VERDADERO DELEITE A MIS SENTIDOS, en verdad que me ha gustado tu historia, narrada bellamente entre telares de versos y poesia èpica, tràgica, dramàtica, y todo conjugado en cada una de las lìneas de sentimientos que nos ofreces.

dejo mil estrellas desde mi galaxia a tus obras amigo...

un honor leerte y amplios saludos...
 
Amigo ¿qué puedo decirte? ERES UN MAESTRO!
Aplaudo una y otra vez tu maravillosa obra.
Bravo POETA y ademas eres MI AMIGO!!
Besos de luz en plural siempre. y las estrellas esas ya te iluminan


Gracias, mi querida amiga, por tu apoyo constante a mis letras. No creo que merezca esas mayúsculas, pero las agradezco.
Una cordillera de besos para ti.
Desde mi bahía. En plural siempre.
 
Me encantó este poema pedro... veo en él una triste desesperanza, un ir y venir que duele... quizás un sentido de derrota, de agotamiento, o resignación... frente a algo que no termina por marchar...

Un beso

¿Tú también eres bruja, Julia? En la diana, amiga. Y no termina de marchar... Gracias por pasar.
Besos desde mi bahía.
 
Yo no sé qué hacer primero, si aplaudir de pie y a rabiar o quedarme en silencio sintiendo profundamente, disfrutando de esta joya poética que, la verdad Pedro, me deja constatando una vez más el inmenso talento y la finísima sensibilidad que te caracterizan.
Es mi privilegio leerte y es un honor poder llamarte mi amigo poeta.
La luz primera de todas las estrellas, mi cariño total y muchos besos, fuertes, como abrazos,:::hug:::


Gracias, mi querida amiga, por tan hermoso comentario con el que ilustras mis versos. El privilegio es mío por contar con tu lectura y tu amistad.
Besos fuertes como abrazos. Muchos. Desde mi bahía.
 
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.



Cavafis


Estimado Pedro: Es el viaje y no el destino la lección del vuelo. Es la odisea del ser, el anhelo más sagrado que cobija las heridas y las lame en la lengua más antigua, pero no por ello equívoca, sino polisémica. Siempre que un desierto se apodera de mi alma, vuelvo a Grecia los ojos y sus sabios espíritus. Mas vastos en su inigualable paideia, más ciertos y certeros en el decir del alma, en que anidan los arcanos, arquetipos del universal concreto.

Sólo cuida en tu navegar el peligro de los acantilados.

Un fuerte y cálido abrazo, hermano, amigo.


Gracias, amigo, por tu certero comentario a mis versos, incluida la cita del gran Cavafis. No puedo sino darte la razón en lo que dices. En realidad pasamos la vida así, navegando y cada llegada a puerto no es sino una etapa intermedia del destino. Mi problema son justamente los acantilados y los islotes sumergidos. Pareciera que mi nave los atrae o quizás sea al contrario, que la atraen. En cualquier caso, cada naufragio es una suma de experiencia a la experiencia y eso quizás empiece a ayudar a visualizar los escollos. Eso espero como eterno esperante.

Un fuerte abrazo desde mi bahía.
 
esta poesia son palabras mayusculas amigo pedro.IM-PRE-SIO-NAN-TE...PARA GUARDAR.QUE MIS APLAUSOS RESUENEN EN TU BAHIA
 
Excelente poema, en que describes palabra por palabra eso que Sartre describió como la náusea, ese tufo que la vida, por ser vida, nos trae, incomprensiblemente. Saludos fraternos.

Gracias, Flavio, por tu atenta lectura y tu aportación. En efecto, aunque no tenía a Sartre presente cuando lo escribí, es exactamente esa sensación vital. Me alegra que te guste.
Un abrazo desde mi mar.
 
ERRANTE
“Je rencontre toujours,
hors de moi comme en moi,
l’irremplissable Vide,
l’inconquérable Rien”.
Valery Larbaud


Un camino. Un camino en el desierto de las estrellas,
un camino de sangre
en el reguero gris de polvareda.
Palabras y solo palabras. ¿Dónde
queda vagante la verdad del verbo?
En la pasión del lago el labio yace
y sus venas invitan a la muerte,
al sueño de la vida que es la muerte,
que es sueño, que es niebla que se deshace
entre los nudos laxos de los dedos.
Del aire macilento de la noche,
amarga noche y gleba sin simiente,
los huesos del destino llueven noche
y canto de sirenas en el puerto.
Ulises que pasea por los acantilados del infierno.
Ulises agotado sobre el piso,
deshecho en polvo del camino, roto.
Un barco que se estrella entre los sapos
que cantan a la luna.
Ojos de Ulises, profundas tinieblas,
naufragado entre versos,
perdido entre besos ausentes y aire.
Camino que se estrecha en la montaña,
abismo glauco que asciende en la bruma
del río desbocado de la verdad a tientas.
Atrapado en el éxodo,
aunque lo niegues, náufrago, en tus olas.
Ayer, Ulises, se hizo tarde
y la hiena ríe a lo lejos
de tu desesperanza.
El verbo se quema en la propia hoguera
bajo las estrellas. Sin rumbo, el mar.
Quema el verbo los labios,
se ulcera el alma,
se yagan los ojos,
como el nenúfar sufre en el estanque
numerando las huellas del deseo.
Playas llenas de conchas que al mar vuelven.
Un alto en la vereda de la noche
para oír el murmullo del vacío,
constelación del camino de vuelta.
La arena se desploma por los versos
y el corazón se hiela de veneno.
¿Te hundirás, Ítaca, antes de mi arribo?
¿Dónde estás Barataria, isla famosa,
dónde los clavos donde sujetarme,
en qué escarpada altura?
Muerte, ven y acúname, ven y méceme
que me duerma en tus brazos de vida,
que sueñe. Corrige el curso del cielo
y devuelve el agua a mis secos labios.
Aguadulce, enero de 2008


Excelente poema señor Ferreria, emociona leerlo, me parece verlo a usted declamandolo a viva voz... sería interesante que lo hiciera... mis estrellas para usted y gracias por su amistad.... besos...
 
Hola amigo, me ha gustado todo el poema pero sobre todo el final, si algo triste pero no deja de ser hermoso,

Un lindo saludo y mis estrellitas!!!

Rosa Reeder
 
ERRANTE
“Je rencontre toujours,
hors de moi comme en moi,
l’irremplissable Vide,
l’inconquérable Rien”.
Valery Larbaud


Un camino. Un camino en el desierto de las estrellas,
un camino de sangre
en el reguero gris de polvareda.
Palabras y solo palabras. ¿Dónde
queda vagante la verdad del verbo?
En la pasión del lago el labio yace
y sus venas invitan a la muerte,
al sueño de la vida que es la muerte,
que es sueño, que es niebla que se deshace
entre los nudos laxos de los dedos.
Del aire macilento de la noche,
amarga noche y gleba sin simiente,
los huesos del destino llueven noche
y canto de sirenas en el puerto.
Ulises que pasea por los acantilados del infierno.
Ulises agotado sobre el piso,
deshecho en polvo del camino, roto.
Un barco que se estrella entre los sapos
que cantan a la luna.
Ojos de Ulises, profundas tinieblas,
naufragado entre versos,
perdido entre besos ausentes y aire.
Camino que se estrecha en la montaña,
abismo glauco que asciende en la bruma
del río desbocado de la verdad a tientas.
Atrapado en el éxodo,
aunque lo niegues, náufrago, en tus olas.
Ayer, Ulises, se hizo tarde
y la hiena ríe a lo lejos
de tu desesperanza.
El verbo se quema en la propia hoguera
bajo las estrellas. Sin rumbo, el mar.
Quema el verbo los labios,
se ulcera el alma,
se yagan los ojos,
como el nenúfar sufre en el estanque
numerando las huellas del deseo.
Playas llenas de conchas que al mar vuelven.
Un alto en la vereda de la noche
para oír el murmullo del vacío,
constelación del camino de vuelta.
La arena se desploma por los versos
y el corazón se hiela de veneno.
¿Te hundirás, Ítaca, antes de mi arribo?
¿Dónde estás Barataria, isla famosa,
dónde los clavos donde sujetarme,
en qué escarpada altura?
Muerte, ven y acúname, ven y méceme
que me duerma en tus brazos de vida,
que sueñe. Corrige el curso del cielo
y devuelve el agua a mis secos labios.
Aguadulce, enero de 2008



Todo un despliegue de profundo versar subjetivo donde viertes un toque yo diría un tanto enigmático inherente a la muerte desde un plano nostálgico….destacando esa necesidad urgente de amor...de vida aun aunque solo sea un sorbo de su aliento…me encanto sobremanera la utilización de las metáforas mis aplausos para ti…un abrazo fuerte y muchos besos para ti:::hug:::
 
Un gran escrito con mitología incluída, bellas imágenes en todo el poema
Una gran obra que habrá que leer más veces.
Un placer saludarte, Pedro.
Sergio

Gracias, Sergio, por glosar mi texto con tan amables letras. El placer es mío. Me alegra que te haya gustado.
Saludos mediterráneos.
 
Pedro, me he deleitado con tu poema que de verdad es grande, no por lo extenso, si no por lo profundo de su temática; por el léxico sencillo que has usado, y por que la sencillez es bella; por la emoción que has puesto en cada verso que hasta se palpa, así lo siento cuando un poema me llega hondo.
Muchísimas gracias por compartirlo, amigo
Un abrazo
Estrellas


Gracias a ti, Eli, por ilustrar mis versos con tus letras. El placer es mío. Complacido de que te haya llegado hondo.
Un beso desde mi bahía.
 
El mar de tus letras , profundo y profano, habra que aprender a beber sin ahogarse , tanta idea, tanto sentimiento, tanta calidez.....tanto gusto en leerte amigo.
Che
 
Debería quitarme no solo el sombrero sino incluso la peluca. Me absorbió lalectura de este poema, le debí releer y volveé a leerlo. Un estilo que me apasiona.Un abrazo.
 
tanto metido en tan poco espacio, de cada linea me quedo con algo, lo logas amigo, lo logras.
Sergio
 
ERRANTE
“Je rencontre toujours,
hors de moi comme en moi,
l’irremplissable Vide,
l’inconquérable Rien”.
Valery Larbaud


Un camino. Un camino en el desierto de las estrellas,
un camino de sangre
en el reguero gris de polvareda.
Palabras y solo palabras. ¿Dónde
queda vagante la verdad del verbo?
En la pasión del lago el labio yace
y sus venas invitan a la muerte,
al sueño de la vida que es la muerte,
que es sueño, que es niebla que se deshace
entre los nudos laxos de los dedos.
Del aire macilento de la noche,
amarga noche y gleba sin simiente,
los huesos del destino llueven noche
y canto de sirenas en el puerto.
Ulises que pasea por los acantilados del infierno.
Ulises agotado sobre el piso,
deshecho en polvo del camino, roto.
Un barco que se estrella entre los sapos
que cantan a la luna.
Ojos de Ulises, profundas tinieblas,
naufragado entre versos,
perdido entre besos ausentes y aire.
Camino que se estrecha en la montaña,
abismo glauco que asciende en la bruma
del río desbocado de la verdad a tientas.
Atrapado en el éxodo,
aunque lo niegues, náufrago, en tus olas.
Ayer, Ulises, se hizo tarde
y la hiena ríe a lo lejos
de tu desesperanza.
El verbo se quema en la propia hoguera
bajo las estrellas. Sin rumbo, el mar.
Quema el verbo los labios,
se ulcera el alma,
se yagan los ojos,
como el nenúfar sufre en el estanque
numerando las huellas del deseo.
Playas llenas de conchas que al mar vuelven.
Un alto en la vereda de la noche
para oír el murmullo del vacío,
constelación del camino de vuelta.
La arena se desploma por los versos
y el corazón se hiela de veneno.
¿Te hundirás, Ítaca, antes de mi arribo?
¿Dónde estás Barataria, isla famosa,
dónde los clavos donde sujetarme,
en qué escarpada altura?
Muerte, ven y acúname, ven y méceme
que me duerma en tus brazos de vida,
que sueñe. Corrige el curso del cielo
y devuelve el agua a mis secos labios.
Aguadulce, enero de 2008



Errantes tus versos no van a la deriva, mi querido Pedro, se amotinan en la sangre de quien te lee y a veces nos salimso de nosotros mismos y nos acecha el abismo, tus versos hoy desgarran como la risa de la hiena, todo pasa, el tiempo dicen que aunque no hay olvido todo lo cura, es un enorme poema, como todo lo que acostumbras a publicar, y yo me empapo de tu poética y vocabulario excelso, Poeta con mayúsculas, eso eres.

Y también vale, te quiero mucho, y no quiero verte tristón, aunque puedas manar poemas así de lindos en su dolor, contradictoriamente..

Besos desde mi Faro hasta tu bella bahía.
 
Karamàzov;1944966 dijo:
Amigo, cada vez que te leo llegas como UN VERDADERO DELEITE A MIS SENTIDOS, en verdad que me ha gustado tu historia, narrada bellamente entre telares de versos y poesia èpica, tràgica, dramàtica, y todo conjugado en cada una de las lìneas de sentimientos que nos ofreces.

dejo mil estrellas desde mi galaxia a tus obras amigo...

un honor leerte y amplios saludos...

Gracias, amigo, por tan bello comentario a mis versos. Un placer que estés presente en ellos.
Saludos desde el Mediterráneo.
 
Bellas letras que dibujan el transcurrir en tristes versos que cautivan por su sentimiento que envuelve y sus imágenes muy bien logradas. Aplausos entre estrellas merecidas y un fuerte abrazo mi estimado amigo.

Gracias, Monje, por tu sensible lectura de mis versos. Me place que te hayan gustado.
Un abrazo desde mi bahía.
 
Mi estimado Pedro: pocas veces te he leído un poema de este tamaño y no me refiero a su magistralidad porque todos los tuyos la tienen, sino a la extensión, es meritorio destacar como manejas ambas formas. Te calza bien creas y expones unas maravillosas imágenes que alzan vuelo entre tus líneas y atrapan al lector, verdaderamente un maravilloso paisaje con todo y sus melancolías.
Grato siempre llegar hasta tus magistrales versos, que dejan ese inmenso sabor a poesía un verdadero banquete en este día, para mi almuerzo.
Saludos y mis aplausos de pie, una pieza poética digna de admiración.
Ligia
 

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