pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lo se, cada relato que hago de los días turbios que mi vida formaban, cada excusa que me dije para seguir un poco más, es difícil, amar como amé, guardar silencio como lo hice, suena tan terrible decir, lo amé y nunca llegué a amarme.
Fue esa la mayor razón por el cual el pensamiento fue azotado, la inocencia extraviada, fue motivo para que se subastaran caricias, para que se regalaran besos y fue por ello que el cuerpo fue invadido dejando al corazón profanado.
Como podría evitar la tristeza que me cala cada vez que miro dentro de la memoria, las atrocidades cometidas sólo por ser perfecta para su imperfección. No puedo sacar las lágrimas que se volvieron dagas en la conciencia, ellas flagelaron mi alma y al desnudo se volvieron barro para postrarse ante un equívoco querer.
No , no es fácil entender el ¿ Porqué ? No se la razón, el motivo o el sentido de todo lo que he cursado, estuve en el fango de la mediocridad. Sigo buscando en el baúl que el tiempo ha llenado, sin saber que buscar exactamente, guardo los besos que se han llenado de polvoriento frío y al verlos no se inmutan los labios.
Puedo reconocer las caricias dulces que en poquedad se han secado, el aroma se ha perdido y en mi piel sus pasos han sido borrados, lo veo con una nube turbia sobre la cabeza, no sonríe, ni sabe como levantarse, me siento tan distante a él, a su sentir que aún sigue siendo un laberinto, se alejó tanto que no sabe regresar, me extravió y no podrá recuperarme porque al ser capaz de dejarme, yo, logré por fin encontrarme.
Fue esa la mayor razón por el cual el pensamiento fue azotado, la inocencia extraviada, fue motivo para que se subastaran caricias, para que se regalaran besos y fue por ello que el cuerpo fue invadido dejando al corazón profanado.
Como podría evitar la tristeza que me cala cada vez que miro dentro de la memoria, las atrocidades cometidas sólo por ser perfecta para su imperfección. No puedo sacar las lágrimas que se volvieron dagas en la conciencia, ellas flagelaron mi alma y al desnudo se volvieron barro para postrarse ante un equívoco querer.
No , no es fácil entender el ¿ Porqué ? No se la razón, el motivo o el sentido de todo lo que he cursado, estuve en el fango de la mediocridad. Sigo buscando en el baúl que el tiempo ha llenado, sin saber que buscar exactamente, guardo los besos que se han llenado de polvoriento frío y al verlos no se inmutan los labios.
Puedo reconocer las caricias dulces que en poquedad se han secado, el aroma se ha perdido y en mi piel sus pasos han sido borrados, lo veo con una nube turbia sobre la cabeza, no sonríe, ni sabe como levantarse, me siento tan distante a él, a su sentir que aún sigue siendo un laberinto, se alejó tanto que no sabe regresar, me extravió y no podrá recuperarme porque al ser capaz de dejarme, yo, logré por fin encontrarme.