GANADORES DEL 1er. CERTAMEN
“Cuentos de Navidad”
Queridos poetas del foro, me honra comunicarles que ha finalizado nuestro
Primer Certamen de Poesía Navideña del Portal Mundopoesía 2020.
Tengo además que decir que estamos muy orgullosos y felices de la participación
de ustedes en el mismo, y que para mí, ha sido una experiencia maravillosa poder
organizar y llevar a efecto este evento, el cuál no hubiese podido llegar a buen puerto
sin la invaluable colaboración de mi compañero de aventura, mi querido y admirado
poeta Luis Prieto y de nuestra magnífica administradora Mamen.
En capítulo aparte quiero agradecer de corazón el apoyo y colaboración de nuestro
excelso jurado, Carola, goodlookingteenagevampire (Sergio), Eban, Maramín,
Malco y Carrizo Pacheco, quienes entregaron su tiempo y disposición para cumplir
a cabalidad con las pautas requeridas, a pesar del gran compromiso que fue evaluar
sus valiosos aportes poéticos.
Sin más y con la alegría que corresponde presento a los ganadores:
“Cuentos de Navidad”
Queridos poetas del foro, me honra comunicarles que ha finalizado nuestro
Primer Certamen de Poesía Navideña del Portal Mundopoesía 2020.
Tengo además que decir que estamos muy orgullosos y felices de la participación
de ustedes en el mismo, y que para mí, ha sido una experiencia maravillosa poder
organizar y llevar a efecto este evento, el cuál no hubiese podido llegar a buen puerto
sin la invaluable colaboración de mi compañero de aventura, mi querido y admirado
poeta Luis Prieto y de nuestra magnífica administradora Mamen.
En capítulo aparte quiero agradecer de corazón el apoyo y colaboración de nuestro
excelso jurado, Carola, goodlookingteenagevampire (Sergio), Eban, Maramín,
Malco y Carrizo Pacheco, quienes entregaron su tiempo y disposición para cumplir
a cabalidad con las pautas requeridas, a pesar del gran compromiso que fue evaluar
sus valiosos aportes poéticos.
Sin más y con la alegría que corresponde presento a los ganadores:
Primer puesto: JOSÉ IGNACIO AYUSO DIEZ
La Navidad con Hannah
-¡Doctor! ¡Doctor! Mi abuelita no respira, venga, vamos, de prisa.
-Era Hannah, una niña que vivía con su abuelita en una casa en las afueras del pueblo. Una casita humilde, con las paredes de mazapán y el porche de chocolate. Al regresar del cole, vio a su abuelita dormida en su sillón de orejones. -Qué raro -pensó Hannah- nunca se duerme antes de comer. -Se le acercó y notó que no respiraba. Se fue corriendo en busca del doctor-.
El doctor y Hannah volaron en una carroza de cisnes negros y al llegar a la casa vieron que la abuelita no estaba. Sobre el sillón, tirado, su chal de alas de mariposa. Hannah se asustó y con voz temblorosa la llamó: -¡Abuelitaaaa, abuelitaaaa! ¿Dónde estás? -nadie le respondió-.
Hannah recordó que hacía unos días su abuelita había recibido una carta hecha de seda y telarañas, y desde entonces, se comportaba de forma extraña; a veces reía, a veces lloraba atormentada con ojos de carbón y alborada cuando creía que nadie la miraba. -Por favor, encuéntrela -le rogó al doctor.-Él la miró desde el corazón y le prometió encontrarla. Buscó y encontró aquella carta hecha de telas de araña y seda. -Hannah la leyó, y en ella decía: -“Madre, lo siento, voy a llevarme a Hannah, iré a buscarla para Navidades...”
-¡Abuelita! ¡Abuelita despierta! que ya estamos todos en la mesa para cenar -Rosalía, la nieta de Hannah, le había tomado la mano y con suaves apretones y besos, intentaba despertarla.
Hannah se despertó sobresaltada, y se quedó mirando a su nieta; una explosión de amor le arqueó sus labios y una lágrima de emoción se deslizó por su mejilla.
-Rosalía, sobrecogida, le preguntó: -¿Abuelita qué te ocurre?
-Nada mi cielo -le contestó- Es que soy muy feliz por estar rodeada de las personas que más quiero en este mundo, y si me gusta la Navidad, es por eso, porque estoy con quienes me quieren y más quiero. Solo nos falta tu abuelito, pero yo sé, que nos acompaña desde el cielo-.
-Hannah tiene 84 años, ha tenido un mal sueño, uno que se le repite desde hace años por Navidad, del que cuando despierta, le hace aferrarse a la vida un año más, con la esperanza de reunirse de nuevo con toda su familia, a la que ama inconmensurablemente.
Segundo puesto: LUZYABSENTA
Invicta noche de sol
Nochebuena 2015. Vicenza, 20:45 horas
El “maggiordomo” Lucca había acondicionado la mesa navideña para que los Righetti se reunieran en la cena. Pensativo, trataba de entender como desde hacía un tiempo los señores procedían de forma extraña con él. Después de tantos años de servicio, consideraba inadecuada su postura, más cuando con sus constantes atenciones el mismo había remediado para solucionar problemas al señor Righetti y su familia. Una intranquilidad acrecentaba su incertidumbre; dudas que tan solo se despachaban queriendo fundamentar que personalmente el no había hecho nada discordante en su comportamiento.
Entre esa marea de titubeos, tomo el vino y se dirigió al salón preparado al efecto. Sabía, por anuncio del señor que a la cena asistiría un invitado muy importante para toda la familia. Todo estaba preparado, se oían voces en el comedor. Lucca entró en la elegante y esclarecida sala…, con actitud sumisa se acercó para comenzar a servir las copas…. Righetti se levantó con rapidez y retirándole la botella de la mano se dirigió a su "maggiordomo".
— ¿Me han comentado que tu pensiero y sentir no aprueban los requisitos de esta burguesía a la que sirves?—. Lucca se quedó temeroso y hablando de forma imprecisa intentó excusarse entre dudas…, —bueno quise conocer sin saber…, quise tan solo apreciar otras maneras de pensar…, quise…, aprender—
— ¡Silencio!—
— Lucca, no tienes que darme spiegazioni—
La sonrisa del señor acrecentó el temblor del mayordomo. La señora empezó a aliñar las verduras, y las hijas salieron a buscar el agua y el pan. El “maggiordomo” se horrorizó sin entender lo que estaba pasando.
— ¡Amo, per favore! ¿Pero qué hacéis? ¡Ese es mi lavoro!—
— ¡Dejadme a mí! ¡Sentaos pues va a llegar el invitado y no puede veros sirviendo la mesa!—
Toda la familia Righetti esgrimió una sonrisa llena de dulce y transparente complicidad. El señor abrazó a Lucca y poniéndole su mano en el hombro le advirtió que ese invitado, tan especial y esperado, era el mismo. Al “maggiordomo” se le llenaron los ojos de lágrimas. Las piernas le flojearon hasta el punto de que Righetti tuvo que reaccionar para sujetarle. La sorpresa y el premio quedaban así reunidos en ese magma donde el fluido de las buenas intenciones rompe la frontera de las diferencias sociales. Un verdadero renacer del sol invicto. Fin.
pensiero –pensamiento.
lavoro.-trabajo.
spiegaziono. -explicaciones.
NOTA: En la Antigua Roma, celebrar la noche del sol invicto significaba un valor en el que las familias más acomodadas se permitían invitar a sus esclavos y servidores para lograr que esa unidad significara un renacimiento nuevo. El cristianismo no quiso olvidar esta tradición, la adoptó, y por ello todavía ahora se integra en esa sincera expresión de armonía para una noche donde se precisa el bello manantial de la concordia humana. Un autentico reflejo para romper el límite de los contrastes sociales.
Tercer puesto: Lomafresquita
Sigue brillando su luz
Aún quedaba luz del día, sus postrimeros rayos auguraban una noche tranquila, dulce y placentera; era Nochebuena en todas las ciudades del mundo y en cada una de las casas que poblaban su paisaje verde y gris. Parpadeaban las primeras luces de la noche y la Luna se iba haciendo cada vez más grande y plateada, ruidos de zambombas, panderetas y carracas resonaban en la lejanía festejando el nacimiento de un Recién Nacido, de Alguien que vino al mundo a enseñarnos a amar de verdad. Hasta entonces sólo sabíamos amar a quienes nos amaban, algo tan sencillo como respirar, pero este Niño, que se hizo Hombre, nos dijo que no es tan fácil querer a los demás sin que sean tu hermano, tu amigo, o pariente cercano, que amarlos es ponernos en su piel y sentir su dolor, su hambre y su sed, su malestar, su privación de libertad, su silencio impuesto, su soledad…, y ayudarles, aligerar su carga y permanecer junto a ellos hasta el instante en que se curen sus heridas, como el buen samaritano.
Era Nochebuena y un Recién Nacido volvió a nacer, y nació de nuevo porque el Amor nunca muere, nunca se extingue la llama de su fuego, y nos anunció que aún queda luz en los corazones para andar por el camino de la concordia, de la reconciliación, que aún arde dentro de nosotros la chispa que ese Ser Luminoso encendió para siempre, que la noche se hace día cuando brilla el verdadero Amor, aquel que entrega hasta su vida por ti y por mi.
Primera finalista: Bristy
El Ángel
"También hay gente mala, verdad mamá?"
Solo escuché la pregunta a medias, estaba ocupada haciendo una maqueta para el arquitecto que quería mostrar su diseño visual a su potencial cliente, un modelo para un estacionamiento moderno.
"Sí", dije, más de lo que me gustaría". Mi hija de nueve años me miraba muy seria. En su clase habían conversado sobre eso. Hubo un silencio. Traté de concentrarme en la maqueta, mientras Fernanda dibujaba a mi lado.
"Pero hay mucho más gente buena, Fernanda!" Las últimas semanas había visto pocas cosas positivas en la tele, imágenes de violencia sin sentido en el mundo, robos y corrupción, todo el mundo estaba ocupado en tener la razón y no podían sentir empatía por el otro. Eso me entristecía. Fernanda volvió a reclamar mi atención.
"Mamá, realmente existen los ángeles?" Pensé, de donde sacas eso ahora, mientras luchaba por doblar un pedazo de cartón para que pareciera convincente como una torre de una iglesia.
"El maestro dice que algunas personas tienen ángeles de la guarda y que cuando lo necesitas, entonces te ayuda". No respondí de inmediato y ella notó mi vacilación e insistió.
"Nunca conocí a un ángel de la guarda . "El maestro dice que existen y yo quiero uno para mi cumpleaños y eso es la próxima semana ", dijo con firmeza.
"Mi dulce niña, no necesitas un ángel de la guarda, estoy yo para protegerte". Ella me miró con incredulidad.
"Quieres jugar con Margarita"? Le pregunté. Margarita era una compañerita de la clase y vivía en un barrio diferente. "Sí linda mamá!" Fernanda era bienvenida. En cuanto termine la maqueta tendré dias libres para preparar la Navidad con Fernanda y enseñarle a patinar en la laguna.
"Pasado mañana compraremos un árbol de navidad y un ángel ", le dije cuando estábamos en el auto.
"Bien mamá!
Había trabajado dos horas en la maqueta cuando sonó el teléfono. Una voz desconocida decía si podía yo acudir a la sala de emergencia en el hospital de niños. Mi hija se había caído en el hielo, pero que estaba ya mejor. El miedo se apoderó de mí. Tenía hipotermia, dijo el doctor. Fernanda estaba pálida y muy impresionada. Yo quería gritar, pero me controlé y la tomé entre mis brazos y dejé fluir mis lágrimas. La madre de Margarita estaba emocionada. Lo siento me dijo y me contaba que un hombre desconocido había sacado a mi hija del hielo y después había desaparecido.
"Discúlpame mamá, pensé que el hielo me soportaría, pero me caí" , me dijo Fernanda.
"Mi niña", me incliné sobre ella de nuevo para darle un abrazo.
"Hacía mucho frió", susurró en mi oído. "Y fué entonces cuando llegó él"
"Quién mi niña, quién?"
"El ángel", dijo con firmeza.
Segunda finalista: MARLENE2M
Tradición de año nuevo.
Sonó las doce campanadas. Carmen, luego de darle un beso de feliz año a Julián,
cubrió su canosa cabellera con un pañuelo color carmesí, se puso el abrigo y, tomando
la maleta salió a la calle.
Él callado, vio por la ventana como se alejaba tirando de la vieja valija.
<<¡Bendita tradición!>>, pensó. <<Ella aún guarda la esperanza de hacer ese viaje
que tanto hemos pospuesto.>>
Se estremeció al recordar que unos meses atrás, estuvo al borde de la muerte, luchando
contra un virus mortal en la sala de un hospital abarrotado de enfermos. Fue cuando
comprendió que de nada le valían los ahorros de toda una vida, si no los disfrutaba con ella.
Oyó el ruido de la puerta. Carmen había regresado del recorrido que hacia todos los primero
de año nuevo; siguiendo una antigua tradición.
<<Hora de darle las buenas nuevas>>. Se dijo, acercándose a la chimenea donde colgaba una
media con dos boletos de viaje.
Tercer finalista: León_es
La Navidad de Yanko
Yanko, era un niño de nueve años de edad, cuyos padres trabajaban mucho para ganar poco, por lo que vivían en casa de sus abuelos que cuidaban, educaban y reían con él.
Todos los años por Navidad, tal y como venían haciendo por tradición preparaban el árbol, jugaban juntos y leían cuentos para su nieto. Preparaban los regalos para todos, y sobre todo para sus padres, a los que veía poco.
Pasaban los años y Yanko crecía y era feliz con sus abuelos y otros niños de su escuela con los que jugaba. Pensaba el Yanko en un futuro mejor y en la compañía de sus padres.
Pero un día, la enfermedad que nadie quería, a su familia llegó. Fue a su padre al que le atacó pero el niño conmovido, rezó y suplicó internamente, para que todo terminara felizmente y su padre sanó.
Así las cosas, pasaron los meses y Yanko empezó a alejarse de sus amigos, pues había una enfermedad que provocaba un virus llamado científicamente Covid y todas las familias tenían de estar confinados en sus casas para evitar los contagios de la enfermedad que acechaba. Jugar en la calle estaba prohibido.
Un día se enteró que su abuelo se encontraba enfermo, y él sospechaba que podría ser el temido virus, pero preguntaba y preguntaba, sin que nadie le quisiera responder con claridad, cuál era su enfermedad; ¡no querían preocuparle!
Un día se enteró que a su abuelo, el virus se le llevó.
Media alegría de su vida había quedado en suspenso.
Sus amigos volvieron para darle ánimos, juegos y ayuda, quedaban en la calle a jugar con la nieve, y casi sin darse cuenta, llegó otra Navidad, que le llenaron de gratos recuerdos en compañía de su abuela y sus padres.
La vida seguía su curso y al final el virus se iba dominando mediante los medicamentos y Yanko, en esta Navidad, tiene la gran esperanza de que terminará su amenaza cuando lleguen las vacunas.
Yanco, nunca se olvidaría de la pérdida de su querido abuelo, sobre todo, por Navidad.
La Navidad con Hannah
-¡Doctor! ¡Doctor! Mi abuelita no respira, venga, vamos, de prisa.
-Era Hannah, una niña que vivía con su abuelita en una casa en las afueras del pueblo. Una casita humilde, con las paredes de mazapán y el porche de chocolate. Al regresar del cole, vio a su abuelita dormida en su sillón de orejones. -Qué raro -pensó Hannah- nunca se duerme antes de comer. -Se le acercó y notó que no respiraba. Se fue corriendo en busca del doctor-.
El doctor y Hannah volaron en una carroza de cisnes negros y al llegar a la casa vieron que la abuelita no estaba. Sobre el sillón, tirado, su chal de alas de mariposa. Hannah se asustó y con voz temblorosa la llamó: -¡Abuelitaaaa, abuelitaaaa! ¿Dónde estás? -nadie le respondió-.
Hannah recordó que hacía unos días su abuelita había recibido una carta hecha de seda y telarañas, y desde entonces, se comportaba de forma extraña; a veces reía, a veces lloraba atormentada con ojos de carbón y alborada cuando creía que nadie la miraba. -Por favor, encuéntrela -le rogó al doctor.-Él la miró desde el corazón y le prometió encontrarla. Buscó y encontró aquella carta hecha de telas de araña y seda. -Hannah la leyó, y en ella decía: -“Madre, lo siento, voy a llevarme a Hannah, iré a buscarla para Navidades...”
-¡Abuelita! ¡Abuelita despierta! que ya estamos todos en la mesa para cenar -Rosalía, la nieta de Hannah, le había tomado la mano y con suaves apretones y besos, intentaba despertarla.
Hannah se despertó sobresaltada, y se quedó mirando a su nieta; una explosión de amor le arqueó sus labios y una lágrima de emoción se deslizó por su mejilla.
-Rosalía, sobrecogida, le preguntó: -¿Abuelita qué te ocurre?
-Nada mi cielo -le contestó- Es que soy muy feliz por estar rodeada de las personas que más quiero en este mundo, y si me gusta la Navidad, es por eso, porque estoy con quienes me quieren y más quiero. Solo nos falta tu abuelito, pero yo sé, que nos acompaña desde el cielo-.
-Hannah tiene 84 años, ha tenido un mal sueño, uno que se le repite desde hace años por Navidad, del que cuando despierta, le hace aferrarse a la vida un año más, con la esperanza de reunirse de nuevo con toda su familia, a la que ama inconmensurablemente.
Segundo puesto: LUZYABSENTA
Invicta noche de sol
Nochebuena 2015. Vicenza, 20:45 horas
El “maggiordomo” Lucca había acondicionado la mesa navideña para que los Righetti se reunieran en la cena. Pensativo, trataba de entender como desde hacía un tiempo los señores procedían de forma extraña con él. Después de tantos años de servicio, consideraba inadecuada su postura, más cuando con sus constantes atenciones el mismo había remediado para solucionar problemas al señor Righetti y su familia. Una intranquilidad acrecentaba su incertidumbre; dudas que tan solo se despachaban queriendo fundamentar que personalmente el no había hecho nada discordante en su comportamiento.
Entre esa marea de titubeos, tomo el vino y se dirigió al salón preparado al efecto. Sabía, por anuncio del señor que a la cena asistiría un invitado muy importante para toda la familia. Todo estaba preparado, se oían voces en el comedor. Lucca entró en la elegante y esclarecida sala…, con actitud sumisa se acercó para comenzar a servir las copas…. Righetti se levantó con rapidez y retirándole la botella de la mano se dirigió a su "maggiordomo".
— ¿Me han comentado que tu pensiero y sentir no aprueban los requisitos de esta burguesía a la que sirves?—. Lucca se quedó temeroso y hablando de forma imprecisa intentó excusarse entre dudas…, —bueno quise conocer sin saber…, quise tan solo apreciar otras maneras de pensar…, quise…, aprender—
— ¡Silencio!—
— Lucca, no tienes que darme spiegazioni—
La sonrisa del señor acrecentó el temblor del mayordomo. La señora empezó a aliñar las verduras, y las hijas salieron a buscar el agua y el pan. El “maggiordomo” se horrorizó sin entender lo que estaba pasando.
— ¡Amo, per favore! ¿Pero qué hacéis? ¡Ese es mi lavoro!—
— ¡Dejadme a mí! ¡Sentaos pues va a llegar el invitado y no puede veros sirviendo la mesa!—
Toda la familia Righetti esgrimió una sonrisa llena de dulce y transparente complicidad. El señor abrazó a Lucca y poniéndole su mano en el hombro le advirtió que ese invitado, tan especial y esperado, era el mismo. Al “maggiordomo” se le llenaron los ojos de lágrimas. Las piernas le flojearon hasta el punto de que Righetti tuvo que reaccionar para sujetarle. La sorpresa y el premio quedaban así reunidos en ese magma donde el fluido de las buenas intenciones rompe la frontera de las diferencias sociales. Un verdadero renacer del sol invicto. Fin.
pensiero –pensamiento.
lavoro.-trabajo.
spiegaziono. -explicaciones.
NOTA: En la Antigua Roma, celebrar la noche del sol invicto significaba un valor en el que las familias más acomodadas se permitían invitar a sus esclavos y servidores para lograr que esa unidad significara un renacimiento nuevo. El cristianismo no quiso olvidar esta tradición, la adoptó, y por ello todavía ahora se integra en esa sincera expresión de armonía para una noche donde se precisa el bello manantial de la concordia humana. Un autentico reflejo para romper el límite de los contrastes sociales.
Tercer puesto: Lomafresquita
Sigue brillando su luz
Aún quedaba luz del día, sus postrimeros rayos auguraban una noche tranquila, dulce y placentera; era Nochebuena en todas las ciudades del mundo y en cada una de las casas que poblaban su paisaje verde y gris. Parpadeaban las primeras luces de la noche y la Luna se iba haciendo cada vez más grande y plateada, ruidos de zambombas, panderetas y carracas resonaban en la lejanía festejando el nacimiento de un Recién Nacido, de Alguien que vino al mundo a enseñarnos a amar de verdad. Hasta entonces sólo sabíamos amar a quienes nos amaban, algo tan sencillo como respirar, pero este Niño, que se hizo Hombre, nos dijo que no es tan fácil querer a los demás sin que sean tu hermano, tu amigo, o pariente cercano, que amarlos es ponernos en su piel y sentir su dolor, su hambre y su sed, su malestar, su privación de libertad, su silencio impuesto, su soledad…, y ayudarles, aligerar su carga y permanecer junto a ellos hasta el instante en que se curen sus heridas, como el buen samaritano.
Era Nochebuena y un Recién Nacido volvió a nacer, y nació de nuevo porque el Amor nunca muere, nunca se extingue la llama de su fuego, y nos anunció que aún queda luz en los corazones para andar por el camino de la concordia, de la reconciliación, que aún arde dentro de nosotros la chispa que ese Ser Luminoso encendió para siempre, que la noche se hace día cuando brilla el verdadero Amor, aquel que entrega hasta su vida por ti y por mi.
Primera finalista: Bristy
El Ángel
"También hay gente mala, verdad mamá?"
Solo escuché la pregunta a medias, estaba ocupada haciendo una maqueta para el arquitecto que quería mostrar su diseño visual a su potencial cliente, un modelo para un estacionamiento moderno.
"Sí", dije, más de lo que me gustaría". Mi hija de nueve años me miraba muy seria. En su clase habían conversado sobre eso. Hubo un silencio. Traté de concentrarme en la maqueta, mientras Fernanda dibujaba a mi lado.
"Pero hay mucho más gente buena, Fernanda!" Las últimas semanas había visto pocas cosas positivas en la tele, imágenes de violencia sin sentido en el mundo, robos y corrupción, todo el mundo estaba ocupado en tener la razón y no podían sentir empatía por el otro. Eso me entristecía. Fernanda volvió a reclamar mi atención.
"Mamá, realmente existen los ángeles?" Pensé, de donde sacas eso ahora, mientras luchaba por doblar un pedazo de cartón para que pareciera convincente como una torre de una iglesia.
"El maestro dice que algunas personas tienen ángeles de la guarda y que cuando lo necesitas, entonces te ayuda". No respondí de inmediato y ella notó mi vacilación e insistió.
"Nunca conocí a un ángel de la guarda . "El maestro dice que existen y yo quiero uno para mi cumpleaños y eso es la próxima semana ", dijo con firmeza.
"Mi dulce niña, no necesitas un ángel de la guarda, estoy yo para protegerte". Ella me miró con incredulidad.
"Quieres jugar con Margarita"? Le pregunté. Margarita era una compañerita de la clase y vivía en un barrio diferente. "Sí linda mamá!" Fernanda era bienvenida. En cuanto termine la maqueta tendré dias libres para preparar la Navidad con Fernanda y enseñarle a patinar en la laguna.
"Pasado mañana compraremos un árbol de navidad y un ángel ", le dije cuando estábamos en el auto.
"Bien mamá!
Había trabajado dos horas en la maqueta cuando sonó el teléfono. Una voz desconocida decía si podía yo acudir a la sala de emergencia en el hospital de niños. Mi hija se había caído en el hielo, pero que estaba ya mejor. El miedo se apoderó de mí. Tenía hipotermia, dijo el doctor. Fernanda estaba pálida y muy impresionada. Yo quería gritar, pero me controlé y la tomé entre mis brazos y dejé fluir mis lágrimas. La madre de Margarita estaba emocionada. Lo siento me dijo y me contaba que un hombre desconocido había sacado a mi hija del hielo y después había desaparecido.
"Discúlpame mamá, pensé que el hielo me soportaría, pero me caí" , me dijo Fernanda.
"Mi niña", me incliné sobre ella de nuevo para darle un abrazo.
"Hacía mucho frió", susurró en mi oído. "Y fué entonces cuando llegó él"
"Quién mi niña, quién?"
"El ángel", dijo con firmeza.
Segunda finalista: MARLENE2M
Tradición de año nuevo.
Sonó las doce campanadas. Carmen, luego de darle un beso de feliz año a Julián,
cubrió su canosa cabellera con un pañuelo color carmesí, se puso el abrigo y, tomando
la maleta salió a la calle.
Él callado, vio por la ventana como se alejaba tirando de la vieja valija.
<<¡Bendita tradición!>>, pensó. <<Ella aún guarda la esperanza de hacer ese viaje
que tanto hemos pospuesto.>>
Se estremeció al recordar que unos meses atrás, estuvo al borde de la muerte, luchando
contra un virus mortal en la sala de un hospital abarrotado de enfermos. Fue cuando
comprendió que de nada le valían los ahorros de toda una vida, si no los disfrutaba con ella.
Oyó el ruido de la puerta. Carmen había regresado del recorrido que hacia todos los primero
de año nuevo; siguiendo una antigua tradición.
<<Hora de darle las buenas nuevas>>. Se dijo, acercándose a la chimenea donde colgaba una
media con dos boletos de viaje.
Tercer finalista: León_es
La Navidad de Yanko
Yanko, era un niño de nueve años de edad, cuyos padres trabajaban mucho para ganar poco, por lo que vivían en casa de sus abuelos que cuidaban, educaban y reían con él.
Todos los años por Navidad, tal y como venían haciendo por tradición preparaban el árbol, jugaban juntos y leían cuentos para su nieto. Preparaban los regalos para todos, y sobre todo para sus padres, a los que veía poco.
Pasaban los años y Yanko crecía y era feliz con sus abuelos y otros niños de su escuela con los que jugaba. Pensaba el Yanko en un futuro mejor y en la compañía de sus padres.
Pero un día, la enfermedad que nadie quería, a su familia llegó. Fue a su padre al que le atacó pero el niño conmovido, rezó y suplicó internamente, para que todo terminara felizmente y su padre sanó.
Así las cosas, pasaron los meses y Yanko empezó a alejarse de sus amigos, pues había una enfermedad que provocaba un virus llamado científicamente Covid y todas las familias tenían de estar confinados en sus casas para evitar los contagios de la enfermedad que acechaba. Jugar en la calle estaba prohibido.
Un día se enteró que su abuelo se encontraba enfermo, y él sospechaba que podría ser el temido virus, pero preguntaba y preguntaba, sin que nadie le quisiera responder con claridad, cuál era su enfermedad; ¡no querían preocuparle!
Un día se enteró que a su abuelo, el virus se le llevó.
Media alegría de su vida había quedado en suspenso.
Sus amigos volvieron para darle ánimos, juegos y ayuda, quedaban en la calle a jugar con la nieve, y casi sin darse cuenta, llegó otra Navidad, que le llenaron de gratos recuerdos en compañía de su abuela y sus padres.
La vida seguía su curso y al final el virus se iba dominando mediante los medicamentos y Yanko, en esta Navidad, tiene la gran esperanza de que terminará su amenaza cuando lleguen las vacunas.
Yanco, nunca se olvidaría de la pérdida de su querido abuelo, sobre todo, por Navidad.
Muchas felicidades a todos los ganadores y mi agradecimiento infinito a todos los
participantes, que con sus hermosas obras, hicieron posible la realización de este evento.