Gimes un dolor
un dolor que es
una piedra azul
dolor que como un solo grito
desata lápidas rojas.
Gimes un dolor
absurdo a veces también,
en la medida que precisa tu norte
invade, irrumpe como magia
los desniveles de la memoria.
Gimes un dolor
dolores que se incrustan como
espinas en los huesos,
ya no es tiempo para sobrevivir
ya no existen faros, ni derivas,
ni encuentros furtivos.
En un mismo tiempo
en que los sueños
van zurciendo historias y más historias, se recogen las vestimentas
fantasmales que ha dejado hoy
la lluvia.
Agosto/ 2019
un dolor que es
una piedra azul
dolor que como un solo grito
desata lápidas rojas.
Gimes un dolor
absurdo a veces también,
en la medida que precisa tu norte
invade, irrumpe como magia
los desniveles de la memoria.
Gimes un dolor
dolores que se incrustan como
espinas en los huesos,
ya no es tiempo para sobrevivir
ya no existen faros, ni derivas,
ni encuentros furtivos.
En un mismo tiempo
en que los sueños
van zurciendo historias y más historias, se recogen las vestimentas
fantasmales que ha dejado hoy
la lluvia.
Agosto/ 2019
Archivos adjuntos
Última edición: