La vida de este poema
está lleno de la tuya,
y dedicado a detener
tus rayos de sol.
Amada,
lo que lees es un corazón escrito,
mas su estancia radiante se prolonga
hasta que sucumbe a los fríos de tu mirada.
¿por qué te amo?
Sin ecos de una risa tuya
o como a Dios, sin memoria alguna,
excepto que sos divina.
Y entonces la cuantía de versos
no caben en el depósito de mi alma,
tampoco en las estaciones,
ni en el fresco sabor de lo amargo
ni en el secreto que crece en perfección,
si no en un poro que levanta un suspiro,
en una hojita de menta que huele al mundo tuyo.
Fidel Guerra Cuevas,
Springfield, Or
9/12/19.
está lleno de la tuya,
y dedicado a detener
tus rayos de sol.
Amada,
lo que lees es un corazón escrito,
mas su estancia radiante se prolonga
hasta que sucumbe a los fríos de tu mirada.
¿por qué te amo?
Sin ecos de una risa tuya
o como a Dios, sin memoria alguna,
excepto que sos divina.
Y entonces la cuantía de versos
no caben en el depósito de mi alma,
tampoco en las estaciones,
ni en el fresco sabor de lo amargo
ni en el secreto que crece en perfección,
si no en un poro que levanta un suspiro,
en una hojita de menta que huele al mundo tuyo.
Fidel Guerra Cuevas,
Springfield, Or
9/12/19.
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