El Sultán de la Poesía
Poeta fiel al portal
Caminar por las anchas
praderas del pensamiento
es un ejercicio, olímpico,
tal vez por lo confuso
que suele ser el observar
el mundo desde un prisma distinto
-nos encontramos confusos, traslúcidos
marcados por la angustia- se bebe un trago
con efervescencia y al instante
una fatal decadencia.
Somos compañeros del tiempo,
de las últimas hojas del otoño,
de quien vive sin vivir,
de los cielos que ocultan la realidad
y volvemos optimistas a recrearnos
en lo onírico sin vacilar un instante,
luego nos preguntamos en qué diablo
momento se dejó de andar por los rieles.
En zancadillas se evade,
se tropieza con las mismas aceras,
se convierte en noche la frágil mirada
de quien busca, asimila
y después se forma en la penúltima
fila de la gran estupidez humana.
En el cenit de las manos vituperadas,
se guarda un imperio
y retorna, abatido el pensamiento
se engancha del pórtico, inicia una danza
esférica y aprisiona la desquebrajada vertebra
de la conciencia, emancipando
la estrecha, irreverencia de estar vivo.
ELSP
praderas del pensamiento
es un ejercicio, olímpico,
tal vez por lo confuso
que suele ser el observar
el mundo desde un prisma distinto
-nos encontramos confusos, traslúcidos
marcados por la angustia- se bebe un trago
con efervescencia y al instante
una fatal decadencia.
Somos compañeros del tiempo,
de las últimas hojas del otoño,
de quien vive sin vivir,
de los cielos que ocultan la realidad
y volvemos optimistas a recrearnos
en lo onírico sin vacilar un instante,
luego nos preguntamos en qué diablo
momento se dejó de andar por los rieles.
En zancadillas se evade,
se tropieza con las mismas aceras,
se convierte en noche la frágil mirada
de quien busca, asimila
y después se forma en la penúltima
fila de la gran estupidez humana.
En el cenit de las manos vituperadas,
se guarda un imperio
y retorna, abatido el pensamiento
se engancha del pórtico, inicia una danza
esférica y aprisiona la desquebrajada vertebra
de la conciencia, emancipando
la estrecha, irreverencia de estar vivo.
ELSP